May 07
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En el Armorial del Toisón de Oro, se dedica una lámina al rey de Castilla y León, en el que puede observarse el león púrpura en la guadralpa del caballo.
EL LEÓN EN LA HERÁLDICA
Es una de las figuras más representativas en heráldica mundial, empleada no solamente en las armorias españolas sino también las europeas.
Es también uno de los muebles más antiguos, según algunos autores dicen que su aparición se constata, dentro del campo de los blasones sobre los años 1144 y 1146, en un sello del Duque de Sajonia. Lo que sí es cierto, que está figura no como elemento heráldico, sino como decorativo, se ponía a los pies de los enterramientos de los reyes de la Corona de Aragón y Cataluña, como signo de realeza y fortaleza, sin embargo, en las reinas, se ponían los lebreles o perros más pequeños, simbolizando la lealtad y la fidelidad .
Según el insigne heraldista e historiador Martín de Riquer en su obra Heráldica Española, consigna que en el año 1148 ya figura el león en el escudo de Alfonso VII de León. En el escudo del reino leonés, aparece precisamente el león de color púrpura, esmalte solamente usado en las armerías reales y en algunos escudos de concesión real.
En el escudo del reino de León señala Pastoreau, heraldista francés en su Tratado de Heráldica, que este esmalte solamente se encuentra en muy pocos escudos de linajes ingleses y normandos.
Otro famoso heráldista francés Jéquier elaboró unas estadísticas sobre un número determinado de armoriales datados entre los años 1200 y 1400 donde se estudia la aparición del león unas 466 veces, lo que representa un 5,98 por 100, porcentaje muy elevado si lo comparamos con otras figuras, como los castillos, torres, águilas, elementos también muy importantes en la heráldica universal. Claro, está que en España su competidor más próximo es el lobo, animal que apenas se blasona en otros países, pero en las armorías vasca y navarra es muy común.

Lámina dedicada a Jehan III de Luxemburgo, Conde de Ligns y de Gruise, Señor de Beaurevoit, nacido el año 1390 y fallecido el 5 de enero de 1441. Armoriel du Toison d’Or. S. XV.
Posiciones del león heráldico
La forma más utilizada es la de rampante, es decir, las patas traseras apoyadas en el campo del escudo y las delanteras elevadas, la derecha un poco alzada de la izquierda, su posición debe ser vertical, es la forma más agresiva de este animal; generalmente la lengua y las uñas deberían de ser de color rojo, en su defecto debería de indicarse si son de otro color o esmalte.
Algunos autores consideran que el color propio del león deber ser el del oro y con este esmaltes se aprecian muchos armoriales antiguos con este mueble heráldico como puede apreciarse, por ejemplo, en el Armorial Le Bretón, como vemos en la lámina que se expone y en un gran número de ellos, mientras que en España, se hallan leones de diferentes esmaltes, predominante el oro, plata, gules y azur, excepto el sinople o el sable quedando relegados a los blasones ingleses o franceses.
Se pinta de las formas siguientes: Contornado (dicho por algunos heraldistas antiguos, pasante resguardante), pasante leopardado (dicho por otros pasante guardante), es el que tiene la cabeza de frente con tres de sus pies apoyados en el suelo.

Enterramiento del linaje de los Queralt, en un arcosolio del claustro del monasterio de Poblet, puede distinguirse el león leopardado en la posición de rampante y contornado. Siglo XIII.
El pasante tiene la cabeza de perfil sosteniéndose sobre tres de sus pies, puede estar coronado, chaperonado, capuchonado, con cola horquillada, bélgico (el león bélgico es el atributo del Condado de Flandes consistente en campo de oro, con un león rampante de sable, armado y lampasado de gules), los términos durmiente, lampasado, armado, marinado, monstruoso, mornado, ajedrezado, fajado, difamado, dragonado, mantelado, saliendo, saliente, naciente, vilenado, echado, corriendo, son voces muy usadas en heráldica para describir la posiciones de esta figura animal.
También se pintan algunas partes del cuerpo del león como: cabeza, cola, garras, todas ellas en la posición de rampante. Generalmente el león debe verse de perfil, tanto los leones como los leopardos cuando en número de dos, están colocados frente a frente se dirán afrontados cuando se sitúan de espaldas adosados; se dicen mornados cuando no tienen lengua, dientes ni uñas; difamados cuando tienen la cola cortada, si lleva la cola entre las patas traseras se le denomina: cobarde, si muestra sus atributos sexuales, se le llama vilenado. Las lenguas del león y del leopardo siempre encorvados, deben ser redondas en su extremidad. La cola del león debe de ser derecha y un poco nudosa, arqueada su borla sobre la espalda aunque en la mayor parte de los escudos antiguos la cola se halla encorvada hacia afuera como la del leopardo, también se representa la cola horquillada o nudada. La lengua y garras del león generalmente deben aparecer de distinto color que el resto del cuerpo a poder ser de gules, indicando la sangre de sus piezas.
Algunos heraldistas distinguen la diferencia entre un león naciente y otro saliente. El primero enseña o asoma sólo la cabeza y parte del cuello, mientras que el saliente además de la cabeza y el suello asoma una pata y ocasionalmente la punta de la cola.

En el Armorial Le Breton, se dibuja en esta lámina el león rampante de diferentes esmaltes y colores.
Los leones de mar o marinados son los terminados en cola de pez, mueble muy utilizado en la heráldica anglosajona inexistente en las armorias Hispanas. El león bicéfalo o monstruoso es el que tiene dos cabezas, algunos tratadistas lo presentan con una cabeza mirando a la diestra y la otra a la siniestra. Algún heraldista llama saliente o saltante al león que iniciando un salto tiene las patas traseras juntas y apoyadas en el suelo.
Además del león existen otros felinos en la heráldica española como los, leopardos, panteras, gatos, como el linaje de los Moix mallorquines, ocelotes, este último más común en los escudos hispanoamericanos.

Enterramiento de Doña Urraca de Navarra Reina de Navarra, llamada “La Asturiana”, esposa del Rey Garci Ramírez. El sarcófago se halla en la capilla del Santísimo Sacramento de la catedral de Palencia.
(Imágenes cedidas por gentileza de: http://enterramientosreales.forogeneral.es/board/index.html)
Simbología del león
Símbolos de la fuerza del león: Si lleva en la garra diestra una espada, simboliza rectitud de su justicia y en la siniestra un globo o mundo, indica el poder soberano y sosteniéndolo en la mano destra, simboliza que tiene el dominio de gran parte del mundo. En sí el león simboliza: autoridad, dominio, monarquía, soberanía, majestad, vigilancia, terror. Perdonando a quienes se le humillan y destruye a los que le resisten, según cita el Marqués de Avilés, en su tratado.
También algunas órdenes militares escogieron el león como símbolo heráldico. En la ciudad Venecia una orden militar cuya divisa es una cruz octógona de oro, cargada de una medalla con un león alado y leopardado que tiene en sus garras el Libro de los Evangelios abierto en donde está escrita esta leyenda: “Pax tibi Evangelista meus”, siendo el escudo de armas de la República misma. También en dicha república hay otra orden que se llama La Estola, reglada por el senado veneciano el año 1631.
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ACTUALIZACIÓN DEL “LIBRO DE ARMORIA” DEL MES DE MAYO DE 2010
Escudos dibujados de Ciudadanos Honrados de Cataluña, en la época de los Austrias
Burgués y Sant Climent. – Canta, Francesc. – Vanyelles, Pere Ramon. – Campmany y Descoll, Rafel. – Cerveró, Joan. – Cirach, Pere. – Cavallería, Johan. – Ciurana, Pere. – Ciurana, Miquel. – Codina, Joan. – Cornet, Luis. – Cordelles, Alejandro. – Coromines, Francesc. – Desbosch, Francesc. – Desllor, Galcerà. – Desmás, Arnald. – Despuig, Guillem. – Des Soler, Guillem. – Desvalls, Galcerà. – Desvoló, Dalmau. – Domenge, Guillem. – Dusay y Dusay, Lluís. – Escales, Joan. – Espuny, Guillem. – Ferrer i de Girona, Bernat. – Fivaller, Galcerà. – Franch, Francesc. – Frigola, Joan. – Ferrera i de Boscá, Pere. – Garbí, Pedro. – Garridell, Gonzal. – Gilabert, Miquel. – Gralla, Bernat. – Graell, Pere Arnald. – Gualbes, Baltasar. – Icart i de Subirats, Joan. – Jordà i Sasala, Onofre. – Laviá, Gaspar de.
Fotografies blasones de diversos linajes de la Corona de Aragón
Abadia, 1. – Alastruey, 16. – Escofet, 8. – Baldrich, 5. – Carnicer, 30. – Cescales, 49. – Desvalls, 14. – Fortón, 25. – Correa, 72. – Montserrat, 47. – Maranges, 9. – Rin, 16. – Porta, 45. – Betran, 33. – Blanes, 38. – Casasús, 30. – Zaidín, 34. – Zapata, 4. – Queralt, 1. – Boil, 41.
Diferentes fotografies del “Glosario Heráldico”, a modo de ejemplo
Armas reales, 17-A. – Armas propias, 17-A. – Armas plenas, 17-A. – Escudo Papal, 12-E. – Escusón, E-12. – Escudo inglés, E-12. – Escudo italiano, E-12. – Escudo femenino, E-12. – Rayo, R-13. – Saliendo, S-1. – Saliente, S-1. – Sirena, S-7.
J. Sanz
Feb 22
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Relieve procedente del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el año 1416, con el escudo de armas puesto al revés los caballos, con su gualdrapa de negro en señal de duelo, con su pezuña en actitud de pisar y romper el escudo. Los jinetes en segundo término arrastran las banderas, según la costumbre de este ceremonial. Monasterio de Poblet. S. XVI.
CORRER LAS ARMAS
En la Alta y Baja Edad Media era costumbre, en España y Europa entre las casas reales y la alta y mediana nobleza un hecho singular para muchos desconocido, excepto para los medievalistas y enamorados de esta época.
Se trata del ceremonial llamado el “Correr las Armas”, acontecimiento multitudinario a veces prohibido por la iglesia, consciente ella del trasfondo pagano, censuró estas celebraciones, siempre que se hiciera dentro de ella e incluso algunas veces por el poder civil. Sin embargo, la tradición se mantuvo fiel y fue a lo largo de los siglos XIV y XV, cuando alcanzó el máximo esplendor, con ligeras variaciones.
Según algunos autores este ritual arranca del hecho que ya lo practicaban los romanos, cuando fallecía el César o un miembro importante del Senado, militar o un acaudalado mercader. El rito comenzaba con un velatorio donde estaban presentes los familiares más cercanos al difunto, siendo el óbito, por cuestiones de salud pública y malos augurios, al día siguiente del fallecimiento. Los entierros que más llamaron la atención e incluso congregaban mucho público, eran aquellos de personas pertenecientes a la nobleza o la realeza, cuales contaban con una ofrenda y el acompañamiento del cuerpo hasta el lugar del entierro.
Representaciones del “Correr las Armas”
Existen todavía algunas sepulturas medievales de nobles destacados en Castilla y la Corona de Aragón, como el relieve del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el 1416, en el monasterio de Poblet o el sepulcro del infante Don Felipe, muerto en el 1274, enterrado en Villalcazar de Sirga (Palencia), y algunos más que han persistido hasta nuestra época nos dan una ligera idea de este ceremonial en ocasiones fastuoso y multitudinario, según la importancia del difunto. Los “Libros de Horas”, tan populares entre las capas sociales altas, también es una fuente importante de este ritual, donde se encuentran abundantes miniaturas de funerales o de cortejos fúnebres.

Sepulcro del Infante Don Felipe de Castilla fallecido en el 1274, en Villalcazar de Sirga (Palencia). Relieve situado a los pies del sarcófago. S. XIII. (Obsérvese el escudo invertido, en señal de duelo y el arranque de cabellos participantes en el entierro).
Consistía como inicio, en primer lugar el alquiler de plañideras, que lloraban desconsoladamente arrancándose los cabellos, rasgándose las vestiduras, o haciendo ver que se los arrancaban; a la vez el pueblo llano también se unía a este ceremonial y evocaban las supuestas virtudes del difunto. A los caballos se les cortaba la cola en señal de duelo y los perros de caza también se integraban al cortejo, obligados a encabritarse y a los lebreles del señor a aullar. Los sirvientes hacían sonar la potente trompetería utilizada en el deporte de la caza, enarbolando banderas y estandartes arrastrándolos por el suelo. En cuanto a los caballeros de alto linaje esta comitiva era muy numerosa hasta llegar a la iglesia, representaba la cesión de sus armas de guerra y sus blasones ante Dios.

Sepulcro gótico de la abadesa Doña Urraca, en la Sala Capitular del monasterio cisterciense de San Salvador de Cañas (Logroño). (Obsérvese en el panel, imágenes de plorantes arrancándose los cabellos y arañándose el rostro.)
Según avanza la Edad Media, los funerales no fueron ya tan dramáticos, como en la Alta Edad Media. Las representaciones, por el alto costo, de este rito variaron ligeramente, siguió la procesión de plorantes, los pendones, banderas y gallardetes, no eran tan numerosos, además de los que eran sostenidos por los hombres a pie y los jinetes que tomaban parte en el cortejo fúnebre; los blasones siguieron depositándose alrededor del difunto, puestos a la funerala, es decir, invertidos. Lo que sí varió fue la entrada de los caballos en los palacios, iglesias y monasterios, en que daban varias vueltas alrededor del muerto, como se hacía anteriormente. Los caballeros allegados del finado portando los escudos al revés, -como podemos ver en las fotografías-, circulaban también con las armas inversadas en señal de duelo y más tarde éstos se quebraban acompañados del llanto teatral de las plañideras.
El quebrantamiento de los escudos, se situaba principalmente en el exterior de la iglesia a instancia del obispo y canónigos, por lo cual no se llevaba a cabo dentro del templo, combinado además con el arrastre y desgarro del pendón y banderas. Lo realizaban hombres de la familia a pie o allegados, que eran los que transportaban los paveses en el cortejo; la acción solía acompañarse de proclamas a voz en grito, en señal de intenso dolor por el fallecimiento.

Sepulcro de los Queralt en la iglesia de Santa María de Queralt (Tarragona). Relieve situado a los pies del sarcófago. Guerrero en actitud de arrastrar la bandera, con el escudo del linaje a la funerala. S. XIV.
El correr las armas en la Corona de Aragón
Una de las menciones más antiguas del córrer les armes, en la Corona de Aragón nos la ofrece Ramón Llull. La incluye en su libro “Libre de Evast e Blanquerna”, citamos el párrafo:
“Murí un cavaller en aquella çiutat, e com lo portaven soterrar a l’esgleya,anava sa muller (su mujer) e sos parents ab lo cors, e eren vestits de negre, e ploraven molt fortament, e fahien gran dol, tirant lurs cabels e squinçants lurs cares e lurs vestiments. En un gran cavavyl guarnit cavalcava un scuder armat qui cridava, e plorava la mort de son senyor, e les armes a envers portavan.”
(Murió un caballero en aquella ciudad, y como lo llevaban a enterrar a la iglesia, iba su esposa y sus parientes, vestidos de negro llorando con mucha fuerza, y hacían gran duelo, mesándose sus cabellos y arañándose las caras y su vestimenta. En un gran caballo guarnecido cabalgaba un escudero armado, que vociferaba y lloraba la muerte de su señor, y las armas las llevaba puestas al revés).
El funeral que describe Ramón Llull, sin duda corresponde al de un caballero de rancio abolengo. No debió diferir mucho en su contexto al que se ofreció en Valencia a Jaime I el Conquistador, debió de ser de una gran pompa y magnificencia al tratarse de un rey muy querido y respetado por el pueblo, fue enterrado en el monasterio de Poblet, en Tarragona, donde se hallan sepultados varios reyes y reinas de la Corona aragonesa.
A la muerte del rey Pedro el Ceremonioso, ocurrida en el año 1387, los representantes del consistorio barcelonés “el Consell de Cent”, se reunieron en asamblea para tratar sobre los detalles del funeral, decidieron que el cadáver del monarca no iba a ser el centro de la celebración, puesto que el fallecimiento no se había producido en la ciudad de Barcelona. Esta circunstancia determinó que no se hiciera la presencia de los caballos con las colas cortadas y incluida la del quebramiento de los escudos. Sin embargo, el fallecimiento del rey Juan II, ocurrida en la ciudad en el año 1479, determinó que el córrer les armes, sí fueran celebradas las exequias civiles, en las plazas y calles de la Ciudad Condal en el que participaban ocho jinetes enarbolando las cuatro banderas y cuatro paveses con los escudos del Reino de Aragón y de la Casa de Barcelona. Los caballos iban cubiertos con sus correspondientes gualdrapas con los colores franjados de amarillo y rojo emblemas de la casa reinante. El cortejo también incorporaba a los criados del monarca, haciendo sonar cuernos y bocinas de caza, haciendo gemir y ladrar a los lebreles; el grupo con gran estruendo se detenía en lugares clave de la ciudad, delante de la plaza de la Catedral, Generalitat, Ayuntamiento y como no en la actual plaza del Rei, donde se anunciaba la muerte del monarca. Se arrastraban las banderas del rey, se rompían los escudos y los jinetes se lanzaban al suelo desde sus caballos. Posteriormente comenzaban los oficios fúnebres, en los que lo concelebraba el obispo si trataba de algún miembro de la familia o del rey, con gran cantidad de sacerdotes vestidos con los ropajes eclesiásticos de negro, canónigos vestidos de color púrpura, representantes de todos los estamentos civiles; abades y abadesas que representaban a todas las órdenes, desde las contemplativas hasta las mendicantes; incienso derramándose por toda la catedral iluminada y engalanada con pendones, y paveses colgados al revés, con todos los cirios y teas que previamente habían encargado el Paborde a los cereros, también era un dispendio importante; los nobles muchos de ellos vestidos también de negro, las damas presentes vestidas de riguroso luto con pequeños tocados y sin más ornamento que un rosario pendiente del cuelo; en definitiva una cantidad eterógenea de personajes en las que el pueblo participaba desde la calle con gran duelo.

Sarcófago del obispo Pere Cescales, en una capilla de la catedral de Barcelona, con imágenes de monjas plañideras. Siglo. XIV.

Detalle del fraile en actutud de duelo, en el lateral del sarcófago el escudo del obispo Cescales. S. IV.
Naturalmente hoy en día en nuestra época moderna de avanzada tecnología, aún se encuentran restos de esta costumbre romana y medieval, supongo que los godos también celebrarían sus funerales de forma muy parecida, ya que copiaron de los romanos muchas de sus costumbres.
En algunos pueblos de España, en el sur de Italia, Marruecos, Argelia y todo el mediterráneo oriental, en algunos lugares, aún son llamadas las plañideras para ejercer sus dramáticos llantos en los entierros, naturalmente cobrando sus honorarios a cambio también de un suculento ágape. Aunque estos cortejos mortuorios de tipología medieval se han perdido del todo.
Descansen en paz.
Fuentes documentales: “El Córrer les armes”. Un aparte caballeresco en las exequias medievales Hispanas. Por la Profesora de la Universidad de Barcelona Francesca Español.
ACTUALIZACION DEL 1 DE MARZO 20010
Lista de fotografías del Glosario Heráldico:
Armas Reales, 17-A; Armas propias, 17-A; Armas plenas, 17-A; Escudo papal, 12-E; Escusón, E-12; Escudo inglés, E-12; Escudo italiano, E-12; Escudo femenino, E-12; Rayo, R-3; Saliendo, S-1; Saliente, S-1; Sirena, S-7.
Relación de fotografías de linajes de la realeza y la alta nobleza de la Corona de Aragón:
Entença, Bernat Guillem, 4. - Cervelló, Alemany-Ramon, 48. - Hungría, Violant. H-5. – Queralt, 1. – Boil, 41. – Blanes, 38.
Relación de fotografías de linajes: Abadía, 1. – Alastruey, 16. – Baldrich, 5. – Betrán, 33. – Carnicer, 30. – Casasús, 30. - Cescales, 49.Correa, 72. – Desvalls, 14. - Fortón, 25. - Maranges, 9. – Montserrat, 47. – Porta, 45. - Rin, 16. – Zaidín, 34. – Zapata, 4.
Lista de escudos dibujados:
Letra A: Ansó, 38. – Antensa, 38. – Antón, 38. – Anzano, 39. – Aones, 39. – Anzano, 39. – Aparicio, 39. – Aparici, 39. – Aquilles, 40. – Aquillué, 40. – Ara, 40. – Arabués, 40. – Aragó, 40. – Aragón, 41. – Aragonés, 41. – Aragonés de Puigmoltó, 41. – Araguas, 41. – Aragüés, 41. – Arahuete, 42. – Aranda, 42. – Aranyó, – Arasanz, 42. – Araus, 42. – Arazo, 42. – Arana, 42. – Arbea, 43. – Arbia, 43. – Arbicio, 43. – Arbor, 43. – Arborser, 43. – Arbosich, 43. – Arbre, 43. – Arbrí, 44. – Arbrich, 44. – Arbués, 44, – Arbuxech, 44. – Arci, 45. – Arcs, 45. – Ardanaz, 45. – Ardévol, 45. – Ardiles, 46. – Arellano, 46. – Arén, 46. – Arenas, 46. – Abenia, 46. – Arenós, 46. – Areny, 46.
Letra B: Barutel, 14. – Bayola, 19. – Bearne, 20. – Beaumont, 20. – Bec, 20. – Becerola, 20. – Bege, 20. – Begur, 20. – Bela, 20. – Belaochaga, 20. – Belda, 21. – Bella, 21. – Bellarida, 21. – Bellavila, 21. – Bellegarde, 21. – Bellet, 22. – Bellfort, 22. – Bellsolá, 23. – Belluchi, 23. – Bellvehí, 23. – Bellvey, 23. – Bellvis, 23. – Bellvey, 23. – Belmonte, 24. – Belnoni, 24. – Beltrán, 24. – Beltrán de Gelida, 24. – Beltranes, 24. – Belucih, 24. – Beneche, 25. – Benedé, 26. – Benedid, 26. – Benet, 26. – Bennasar, 27. – Bensans, 27. – Bensó, 27. – Benvingut, 27. – Beráliga, 27. – Berart, 27. – Berbesor de Foixà, 2. – Berbesor de Guinaran, 28. – Berbesor de Mont (Doms), 28. – Berbesor de Vesora, 28.
Jesús
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Dec 27
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Repostero con las armas del Papa Luna, en una sala del castillo de Peñíscola.

Timbre eclesiástico de Pedro de Luna, cuando era Cardenal. Códice iconográfico 267. Italia. Año 1540.
Última actualización del “Libro de Armoria”, el 1 de enero de 2010
TIMBRES ECLESIÁSTICOS
El origen de las armerías fue en sus inicios un signo exclusivamente militar para la identificación en los ejércitos medievales a finales del siglo XII, su uso fue extendiéndose a la familia y su aplicación posteriormente a los religiosos y las señoras de la alta nobleza, de los primeros pasa a los altos mandatarios de la iglesia católica y a las comunidades religiosas.
El timbre eclesiástico por excelencia es el capelo, sombrero de ala grande sujetado por cordones terminados en una borla, que penden de él, según la jerarquía a la que pertenezca.El uso de este ornamento surge en la Italia del siglo XIV generalizándose progresivamente en el siglo XV. Los colores originarios eran el rojo púrpura y el negro, el rojo reservado para los cardenales y el verde para los arzobispos y obispos, éste último color no aparecio hasta el siglo XV. El negro también usado, era propio de las dignidades inferiores. El número de borlas, fue muy variado y hasta su regulación en el año 1832 por la Sagrada Congregación del Ceremonial, dispuso, quince para los cardenales, diez los arzobispos, seis para los obispos, tres para los canónigos, deanes, chantres, abades, protonotarios, y uno para los sacerdotes.
Escudos de los Borja, el del centro el del Papa Calixto III, a la izquierda del espectador el de Roderic de Borja, con el timbre de los Cardenales, y el de la derecha Pere Ll. de Borja, esculpidos en el puente de Milvio. Roma. Año 1458.
Timbre Papal: El timbre de identificación del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es la tiara pontificia, que es una mitra de diseño ovalado, enfilada de tres coronas ducales repartidas de forma proporcional, en representación de su triple realeza, acostumbra a ser de plata, con las coronas de oro inscrustadas de pedrería, cimada de un globo, que representa la tierra, con dos ínfulas blancas que pendientes, franjadas y sembradas de pequeñas cruces doradas. El escudo va colocado sobre dos llaves dentadas puestas en aspa, la de la derecha de oro y la de la izquierda de plata, sujetadas con una cinta de azur. Algunos papas llevan por soportes o tenantes dos ángeles de carnación, uno a cada lado, sosteniendo con una mano el escudo y con la otra sujetan una cruz con tres traversas treboladas, la de la diestra de oro y la de la siniestra de plata. Algún autor dice que el primer pontífice que usó escudo fue el papa Bonifacio VIII (1294-1303). Otros autores aseveran que fue en el pontificado de Alejandro V, hasta época se empleaba únicamente se empleaba las llaves y la tiara como signo del Papado.El Papa Martín V fue el primer Pontífice que lleva el escudo familiar a la vez acuñó moneda diferenciando las armas personales con los atributos de las pontificias, usándolas como ornamento exterior para propias de cada Papa. Lo mismo ocurrió con las dignidades eclesiásticas cardenales, obispos, abades, priores. Ya entrado el siglo XIV la iglesia tuvo la necesidad de timbrar los documentos eclesiásticos catedrales, cabildos, colegios, monasterios.

Blasón con timbre cardenalicio, perteneciente al cardenal Mendoza.
Timbre de cardenal: Se adorna de un capelo de color rojo de alas anchas, guarnecido de unos cordones de seda del mismo color, entrelazados entre sí debajo del capelo caen a cada lado del escudo con un colgante de quince borlas comenzando por una y acabando en cinco de forma progresiva. Si se da la circunstancia que son patriarcas, arzobispos, etc., detrás del escudo y debajo del capelo se halla una cruz trebolada, de oro, de dos brazos. No pueden poner coronas de su jerarquía familiar, sin embargo, en algunos países europeos las suelen poner.

Blasón del arzobispo Joan Moncada i Gralla.
Timbre de arzobispo: En los arzobispos primados no siendo cardenales, llevan el capelo forrado de verde, con los cordones de seda del mismo color el capelo con diez borlas, la cruz trebolada será normal con una sola traversa.

Timbre de obispo de Tomás de Lorenzana y Butrón, rigió la diócesis de Girona entre 1775-1796. Enterramiento en la nave de la catedral de Girona.
Timbre de obispo: Los obispos llevan el capelo forrado de verde con dos cordones de seda del mismo color, entrelados, con seis borlas a cada lado, una, dos y tres. Encima del escudo formando parte del timbre al lado derecho, ponen una mitra puesta de frente con las ínfulas colgantes de sus inferiores puestas una a cada lado y en la parte izquierda, un báculo de oro, terminado por dos vueltas, una a cada lado, abierto hacia fuera mirando hacia la izquierda del escudo, indicando esta posición que tiene jurisdicción en todo el obispado. Los obispos y arzobispos que tienen título nobiliario, pueden poner la corona correspondiente en el timbre, sobre el mismo escudo. Los obispos y arzobispos que tienen el título de copríncipe, pueden poner en el escudo la corona de príncipe. Si son príncipes soberanos, sitúan sobre el escudo como timbre la corona que les corresponda perteneciente a su jerarquía nobiliaria, de la cual sale en el centro una mitra puesta de frente, superada de una cruz trebolada y angulada de oro, una espada con la empuñadura de oro con la hoja de plata, a la derecha, un báculo de oro pusto mirando hacia la izquierda, la espada y el báculo deben estar inclinados de manera que salgan sus extremos superiores. Si pertenecen a una orden religiosa o congregación, debe de figurar como timbre el escudo perteneciente a esta institución.

Timbre de Abad medieval, perteneciente a la casa de los Pau. Monasterio de Banyoles. S. XIV
Timbre de abad: Los abades mitrados llevan el capelo de color negro, con cordones también de color negro de los cuales cuelgan solamente tres borlas a cada lado, una y dos. Los de órdenes monásticas, usan el mismo que el de los obispos, con seis borlas verdes a cada lado, colgando del capelo, como timbre, ponen la mitra a la derecha ligeramente inclinada hacia la izquierda y el báculo mirando a la izquierda con la curvatura orientada hacia la derecha en el interior. Indica esta posición que tiene jurisdicción monástica solamente sobre sus monjes. En el supuesto de que el báculo de una curvatura, esté orientado hacia el exterior del escudo, significa que su jerarquía se extiende fuera del monasterio. La mitra de abad debe de hallarse ligeramente girada hacia el centro del escudo a diferencia de los obispos en que ésta se halla puesta de frente. Los abades religiosos llevan atado un trozo de tafetán blanco, atado debajo de la curvatura del báculo. Los abades que no tienen el derecho a llevar mitra ponen el escudo detrás del escudo, sobresaliendo debajo del capelo, a manera de cimera.
Timbre de protonotario: Todo igual que el de abad, aunque sin mitra ni báculo a manera de cimera, solamente llevan el capelo y las borlas.

Timbre y escudo del canónigo Josef Orteu, en la capilla de Sant Isidor, de la catedral de Girona.
Timbre de canónigo, deanes, camarero, archidiácono y sacristanes: Timbran el escudo al igual que los protonotarios, es decir, sin cimera solamente lleva el capelo y las borlas.

Timbre de la abadesa María de Aragón, en el monasterio de Pedralbes (Barcelona). S. XVI
Timbre de prior, chantre, abadesa: Usan báculo sin curvatura puesto en situación de palo, situado detrás del escudo rodeando éste un rosario en forma de círculo. El chantre, usa el escudo que le es propio y detrás de éste el palo propio a su cargo.La abadesa, usa escudo losanjeado u ovalado y detrás de él un báculo puesto en palo, todo orlado por un rosario ovalado. (V. Báculo, capelo, timbre).
Relación de blasones fotografiados: Arnau, 51. - Ballester, 6. – Berga, 29. – Borja, Cardenal Alfonso, 48. – Cartellá, Joan de, 14. – Fernández de Álava, 7. – Figuera, 13. – García de Heredia, 9. - Herbes, 1. – Janer, 1. – Juste, 1. – Montagut, 48. – Montsoriu, 56. – Navarro de Arzuriaga, 3. – Oliván, 3. – Otal, 18. - Pastor del Cabezo, 11. – Pau, Guillen, 17. - Planella, Pere, 38. – Sorell, 59. – Vallespirans, 6. – Verí, 16.
Lista de escudos dibujados:
Letra A:Abellar, 3. – Aber, 3. – Alegra, 21. – Albucià, 19. – Alemán, 22. – Aleny, 23. – Alfay, 23. – Algora, 24. – Aliaga, 24. – Aliod, 24. – Allué de Sada, 25. – Almau, 25. – Almazor, 26. – Almogavar, 26. – Almugavar, 27. – Alsinellas, 28. – Altamir, 29. – Altarriba, 29. – Altura, 29. – Alvira, 30. – Alzamora, 30. – Alzinella, 30. – Alzinellas, 30. – Alzola, 30. – Amargós, 31. – Amell, 31. – Ametller, 32. – Amigó, 32. – Amo, del. – Amora, 32. – Anaya, 33. – Ança, 33. – Andaluz, 33. – Anderaz, 34. – Anderiz, 34. – Andosilla, 34. – Andrés, 34. – Andueza, 35. – Anell, 35. – Añellán, 35. – Anglada, 35. – Aniñón, 37. – Annes, 37. – Annia, de, 37. – Anniques, 37. – Añón, 37. – Anriques, 37. – Ansa, 37. – Ansaldo, 37. – Ansano, 38. – Ansello, 3.
Letra L: Leet o Les, 15. – Leet, 15. – Leiza, 15. - Lensol, 15. – Lentorn, 15. – Leompart, 16. – León, 16. – Leos, 16. - Leoz de Bidea, 16. - Leoz, 16. - Leraza, 16. - Leres, 16. - Les, 17. - Lesaca, 17. - Lesol, 17. – Levilla, 17. – Liana, 17. – Libet, 18. - Libià, 18. - Liédana, 18. - Lienda, 18. - Lilet, 18. - Lillet, 18. - Limbeu, 18. - Limes, 18. - Limós, 18. – Linyan, 19. – Liori, 19. – Lioris, 19. – Lir, 19. – Lisa, 19 – Lisón, 20. – Litago, 20. – Lizama, 20. – Lizana, 20. – Lizarazu, 20. – Llanos, 21. – Llansol, 21. – Llasera, 21. – Llaurador y Satorra, 21. – Lledó, 21. – Llinás, 22. – Llobregat, 22. – Llopis, 22. – Lloret, 22. – Lloselles, 23. – Loaisa, 23. – Lobera de Baylo, 23. – Loberas, 23. – Lobes, 24. – Lobet, 24. – Lobets, 24. – Loges, Monsur de, 24. – Loparbedre Sans, 24. – Lope, 25. – López de Gurrea, 26. – López de Pedruel, 26. – López de Pedruelo, 26. – López de Tena, 27. – López, Diego de, 27. – Lor, 27. – Lorach, 27. – Lordat, 27. – Lorenzana, 28, – Loris, 27. – Lorit, 28. – Loró, 28. – Losau, 28. – Loxau, 29. – Loyz, 29. – Lozano, 29. – Lozano de Sos. – Luzerga, 33. – Lyori, 33.
Letra M: Marçà, 9. – Marcell, 10. – Marcén, 10. – Marcer, 10. – Marcells, 10. – Marcillo, 10. – Marcuello, 11 – Marcús, 11. – Marfà, 11. – Marco, 11. – Margalef, 11. – Marimó, 13. – Marimón, 13. – Marín de Azuara, 13. – Marín de Villanueva, 13. – Marisch, 13. – Marles, 13. – Marlés de Malla, 13. – Marlé de San Guim, 14. – Marlic, 14. – Marota, 14. – Marquesa, 14. – Marraco, 15. – Narsell, 15. – Marta, 15. – Martí, 16, 16. – Martí Mossèn, 16. – Martín, 16. – Martínez, 16. – Martínez de Aragón, 17. – Martinez de Arizala, 17. – Martinez de Aspurz, 17. – Martinez de las Balsas, 17. – Martinez de Undués, 17. – Martinez de Vilella, 18. – Martinez del Villar, 18. – Martinozis, 18. – Marta, 18. – Martorell, 18. – Marzo, 19. – Mascó, 19. – Masons, 21. – Masplà, 21. – Masquefa, 21.
Letra N: Nabas, 1. – Navas, 4. – Navarra, 3. – Nerín, 5. – Noves, 7. – Notario, 7. – Novila, 8. – Nueno, 8.
J. Sanz
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Nov 01
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Escudo del rey Alfonso XIII con la Corona real por cimera.
LA CORONA EN LA HERÁLDICA ESPAÑOLA
La corona es una distinción de las más antiguas. Por ella puede clasificarse o identificarse la jerarquía de la persona que la usa en su cabeza o sobre su escudo de armas. Puede saberse si un rey, un conde, un marqués, etc. Las piedras preciosas que la engalanan, que no tienen más representación que su riqueza.Es uno de los timbres más utilizados en la heráldica española y europea, sirven para diferenciar los distintos grados del estamento noble. También llamada “Coronel”, término usado durante el siglo XV y XVI, para denominar a la corona heráldica. Se sitúa encima del borde del escudo con poca separación, en contadas ocasiones se encuentra en el campo del escudo. Todas son de oro, pero de formas distintas y variadas, según su distintivo nobiliario. Algunas a través de los tiempos han sido modificadas en su forma y hechura.En la heráldica española suele ser costumbre al timbrar un escudo con una corona prescindir del casco correspondiente, sin embargo no existe ninguna regla heráldica que impida usar casco y corona conjuntamente, en este caso siempre la corona debe de ir sobre el casco o un poco elevada por encima del mismo.En los siglos XV-XVI se fue ordenando la forma de las coronas y el concepto de los reinos y de los imperios. El rey es el que tiene o regenta un reino. El Emperador acostumbra ser el que impera sobre varios reinos.En este monográfico sólo trataremos de las más importantes coronas españolas, dejaremos para un futuro trabajo las diferentes coronas europeas.
Coronas españolas
Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, hojas de acanto o de apio, toda ella esmaltada de oro.

Corona Imperial Española*
La corona imperial, está formada por un círculo de oro, con ocho florones de hojas de acanto, se ven tres de enteras, engarzadas de una perla y un bonete de color rojo escarlata en forma de mitra, protegido por casco de oro abierto, protegido de tres diademas también engarzadas con perlas la del centro sostiene un globo de azur centrado y cruzado y sumado de una cruz de oro. Es la más alta representación de jerarquía nobiliaria. En algunos países cuelgan dos ínfulas.Entre las más características figuran la de los emperadores y emperatrices de Rusia, Alemania, Austria, España y la de los Bonaparte.Acostumbran a ser todas de oro engastadas de pedrería que se distribuyen en todo el contorno de la corona.

Corona real y escudo de los Reyes de España
La corona real española, está formada por un círculo de oro, cargado de pedrería, con ocho florones también de acanto, cargados cada uno de una perla, levantados y cubiertos de ocho diademas perleadas (sólo se ven cinco) y en la parte que se juntan un globo centrado y cruzado sumado de una cruz llana de oro. Forrada de gules.

Corona y escudo de la princesa de Asturias Doña Leticia
La corona de reinas y princesas y otras señoras tienen derecho a poner sus armas las coronas que usan sus maridos, signo de máxima nobleza.

Corona de Príncipe de Asturias*
La de Príncipe, en España pertenece al heredero de la Corona, Príncipe de Asturias, es igual a la real con la diferencia que lleva cuatro diademas (solo se ven tres).

El rey de Aragón con la corona de Aragón, presidiendo una sesión de Cortes. Miniatura del “Libro de los Usatges i Constitucions de Cathalunya”. S. XIV.
La Corona de los Reyes de Aragón, igual a la corona Real Española, pero sin diadema alguna.
La corona de los Condes de Barcelona, círculo de oro, enriquecido de pedrería, realzado de ocho espigones grandes intercalados de otros ocho pequeños, terminados y cargados de perlas, cerrado de un bonete carmesí redondo, cimado de una perla.Corona de Príncipe de Girona, círculo de oro, con pedrería, surmontado de doce espigones de oro intercalados de otros doce más pequeños, todos terminados en perlas.

Corona de infante*
La corona de Infante, es como la real, aunque sin ninguna diadema.

Corona de Duque*
La de Duque, es como la de Infante, sin las perlas intercaladas, la corona débese de usar siempre con el manto forrado de armiños, ya que todos los Duques tienen la dignidad de Grande de España y todos los demás títulos que ostenten Grandeza de España.

Escudo de los Marqueses de Llió, sumado de la corona de marqués. Existente en el patio del palacio de esta antigua familia en la calle Moncada, de Barcelona.
La de Marqués, es de oro, con ornamentación de piezas preciosas, realzadas de cuatro florones (sólo se uno y dos medios florones), con doce perlas puestas en medio de éstos de tres en tres.

Corona de Conde*
La de Conde, de oro, con el círculo de pedrería y realzado de dieciocho perlas, sólo se ven nueve.

Corona de Vizconde*
La de Vizconde, el círculo con menos pedrería que la del Conde, sobresalen cuatro puntos cargados en su extremo de una perla gruesa y en medio de otra perla de menores dimensiones, colocadas en posición más baja sostenidas por puntos de oro.

Corona de Barón*
La de Barón, el mismo círculo que la de Vizconde, cincelado, embellecido y guarnecido de pedrería, el círculo lo rodea una banda de perlas que da ocho vueltas (sólo se ven tres), ensartadas y al final de ellas una perla gruesa.

Corona del actual Papa de Roma Benedicto XVI
La Corona papal, también llamada tiara, triple corona, es de plata, alargada y de forma ovalada, circundada de tres coronas de oro una encima de otra y separadas, sumada de un mundo circulado y centrado, sumado de una cruz latina o paté, de oro y en los lados de la parte interna sobresalen colgando dos ínfulas. En el escudo se adosan en la parte de atrás dos llaves cruzadas una de oro y otra de plata.Corona señorial, empleada sólo por los que tienen título del reino de señor, es como la de Barón, pero la banda de perlas sólo da cuatro vueltas, se ven dos, exenta de perlas gruesas.La Corona Antigua. Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, toda esmaltada de oro. Todas las coronas descritas se pintan de perfil, viéndose solamente la mitad evaluándose por tanto la mitad de los florones y perlas que se describen.

Corona y manto de Grande de España
Corona de Grande de España, similar a la de infante, pero sin diadema lleva un bonete grana, sumado o no, por una perla. La corona debe usarse siempre con el manto forrado de armiños.Corona de Hidalgo, descendiente de título. Círculo de oro, engastado de pedrería.La corona de Hijosdalgo, usa de oro liso, guarnecida con dos puntas.Corona de los Reyes de Armas. Círculo de plata sobredorado de piedras preciosas azules y realzado de cuatro cruces patés.

Corona de provincia*
La corona mural, es la empleada para timbrar los escudos municipales, sin embargo, hay que distinguir cuatro variedades:La corona de provincia, tiene un lienzo de muralla de forma circular realzada por doce torres, aunque se ven siete, unidas hasta la mitad por un muro con sus merletas defensivas.La de ciudad, tiene el mismo lienzo, pero cerrada con diez puertas, se ven cinco, realzada por ocho torres, se ven cinco, unidas hasta la mitad de su alzada por un muro sin merletas, de plata, con una garita en el medio en la parte superior.La corona de villa, tiene el mismo lienzo que la de ciudad, cerrada con ocho puertas (cuatro se ven), también ocho torres (aparecen cinco), unidas por un muro sin merletas y sin garitas.La corona de pueblo, es como la de villa, pero con cuatro puertas i torres, se ven tres.Por el mal empleo que se hizo en el siglo XVI el uso y abuso de las coronas, el rey Felipe II, por medio de sus juristas y Reyes de Armas, puso orden a tal desconcierto por medio del Real Decreto, fechado en San Lorenzo del Escorial, el 8 de octubre del año 1586: “Otrosí, para remediar el gran desorden y exceso que ha habido y hay en poner coronas en los escudos de armas y sellos y reposteros, ordenamos y mandamos que ninguna ni ningunas persona puedan poner ni pongan coroneles en los dichos sellos ni reposteros, ni en ninguna otra parte alguna donde hubiera armas, excepto los Duques, Marqueses y Condes, los cuales tenemos por bien que los puedan poner y pongan, siendo en la forma que les toca tan solamente, y que los coroneles puestos hasta aquí se quiten luego, y no se usen, ni traigan, ni tengan más.” (Nobiliario Español, Julio de Atienza).Los soberanos extranjeros traen coronas que le son propias; siendo muy diferentes entre sí, más la pequeñez de este artículo se excluye la descripción de cada de ellas.* Las imágenes con asterisco son extraídas de Wiquipedia.orgJ. Sanz
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Se ha llevado a efecto la actualización del Glosario, perteneciente al Libro de Armoria, el 1 de noviembre de 2009, con imágenes fotográficas y dibujos de escudos.
Relación de fotografías puestas en el “glosario heráldicoArmas Blancas, 17. - Armas verdaderas o legítimas, 17. - Asno, 21. – Barbo, 4. - Cangrejo, 50. - Cascabel, 10. - Cuadrifolio, 49. - Cuartel, 49. - Cuartelado, 49. - Disposición de las figuras, 6. - Embanderado, 2. - Emblema, 2. - Empenechado, 2. – Hebilla, 1. - Limpio, 7. - Monstruoso, 7. - Perro, 11. - Pica, 12. - Rueda de molino, 10. – Tenantes, 2. - Tijeras, 5. - Timbrado, 5. - Tornillante, 7. - Tulipán, 13. - Zorra, 1. Letra A: Abarca de Bolea, 1. - Abarca Guerau, 2. - Abarcas, 2. – Abellán, 2. – Abián, 4. - Abiego, 4. - Abiegos, 4. - Abinia, 4. - Abinín, 4. – Abinon-es, 4. - Abiñón, 4. – Abio, 4. – Ablanque, 4. – Abos, 4. - Abregos, 5. - Abreu, 5. - Abrí-Descatllar, 5. - Açagra, 5. - Acella, 5. - Acuavera, 6. – Ademar, 6. - Adrián de Torres, 6. - Adroer, 6. - Adroher, 6. - Afán de Ribera, 7. - Agea, 7. - Ager, 7. - Ager, Vizcondado, 7. - Ager, Vizconde, 7. - Agost, 8. - Agostí, 8. – Agramunt, 8. - Agreda, 8. – Aguas, 8. - Aguer, 8. - Aguila, 8. - Aguilaniedo, 9. – Aguilar de la Sentiu, 9. - Aguilar de la Seu d’Urgell, 09. - Aguilar, 09. – Aguilón, 9. - Aguinaliu, 10. – Agullós, 11. - Agustín, 11. - Agut, 11. – Ahones, 11. - Aibar, 11. - Aich, 11. - Aierbe, 12. - Aignaliba, 12. – Aigües, 12. - Aïlla, 12. - Aineto, 12. - Aitona y Serós, 12. - Alabalat, 13. - Alabart, 13. - Alabià, 13. - Alabiano, 13. - Aladró, 13. - Alamán, 13. - Alamani, 14. - Alamany, 14. - Alarich, 14. - Alastrué, 14. - Alastruey, 14. - Alaxà, 15. - Alba, 15. - Albacara, 15. – Albalate, 16. – Albán, 16. - Albarado, 16. – Albard, 16. - Albarracín, 16. Letra B: Baixeres, 03. - Bajoles, 03. - Balaguer, 4. - Balanda, 4. - Balandre, 4. - Balbi, 4. - Balbs, 4. - Balbuena, 4. - Balda, 4. - Baldu, 5. - Balicó, 5. - Bals, 6. - Balleró, 5. - Ballesteros, 5. - Ballet, 6. - Ballsequa, 6. - Banchs, 7. - Banyeras, 7. - Banyuls, 8. - Banzo, 8. – Bañales, 6. - Baquedano, 8. - Baquer, 8. - Baquería, 8. - Baranguer, 8. - Barbarà, 9. - Barbarín, 9. - Barbatuerra, 9. - Barbaza, 10. – Barco, 10. – Barcheta, 10. – Barderí, 10. – Bardoy, 10. – Bargas, 11. – Barluenga, 11. – Barquer, 11. – Barrán, 13. – Barraquer, cardenal, 13. – Barri, 13. – Barriach, 13. – Barrientos, 13. – Barriga, 13. – Barril, 13. – Barrinat, 13. - Barrio. - Barrionuevo, 14. - Barrios, 14. – Barta, – Barta, 14. – Bartol, 14. - Bartomeu, 14. - Bas, 15. - Bascanó, 15. - Bascarons, 15. - Basco, 15. - Bascuas, 15. - Basedas, 15. – Baselga, 15. - Basot, 16. - Basset, 16. - Basso, 16. - Bassols, 16. - Bassot, 16. - Bastard, 16. - Baster, 16. - Bastero, 16. - Bastó, 17. - Bastons, 17. - Batalla, 17. - Bataller, 17. – Batle, 18. – Baudet, 18. – Bauló, 18. – Bausá, 18. – Bauzà, 18. – Bayadé, 18, – Bayarde, 18. – Bayarte, 18. – Bayarte, 18. – Bayer, 19. – Baylo, 19. Letra C: Cabrerizo, 5. - Çacirera, 6. - Çacosta, 6. – Cacho, 6. - Calatayud, 8. – Calbos, 8. - Calís, mosen, 10. - Calo, 10. - Calsa, 11. - Calsador, 11. - Calsena, 11. - Calser, 11. - Calvet, 11. - Calvillo, 11. - Calvís, 11. - Calzador, 11. - Call, 10. - Callén, 10. – Callís, 10. - Callús, 10. - Camacho, 11. – Camallonga, 12. - Çamasó, 12. - Camatjo, 12. – Cambra, 13. - Camín, 13. – Cammañ, 13. - Cammany, 13. – Camón, 13. - Camor, 13. - Camós, 13. - Camós de Pineda, 13. - Campamar, 14. - Campaner, 14. - Campani, 14. - Campdasens, 14. - Campfullós, 14. - Campi, 14. - Campillo, 14. - Campins, 14. - Campmany, 14. - Campo, 14. - Campo de Arbe, 14. - Camporel, 15. - Camporells, 15. – Campos, 15. - Campredon, 15. – Camprodon, 15. – Camptor, 15. – Canal, 15. – Canales, 15 – Canals, 16 – Canaples, 16. – Cañardo, 16. – Canat, 16. – Canaves, 16. – Cancer, 16. – Candi, 16. – Canes, 17 – Canet, 17. – Canyet, 17. – Canet el Noble, 17. – Canisar, 17. – Cano, 18. – Canta, 18. – Cantarelles, 18. – Canter, 18. – Cantín, 18. – Cantoni, 18. – Canyelles, 19. – Canyisar, 19. – Cao de Benós, 19. – Caors, 19. – Capablo, 19. – Capella, 20. – Capilla, 20. – Capllonch, 20. – Capmani, 20. – Caralt, 21. – Carbajal, 21. – Carbó, 21. – Carbí, 21. – Cardell, 22. – Cardiel, 22. – Cardós, 24. – Cardús, 24, – Caritat, 24. – Carlán, 24. - Letra D: Dalmao, 1. – Daqui, 2. – Darderes, 2. – Daroca, 3. – Dauder, 3. – De Coll, 4. – De la Torre, 4. – Del Castillo, 5. – Delafaye, 5. – Delás, 5. – Delló, 5. – Delpuig, 6. – Densese, 7. – Depastor, 7. – Dernius, 7. – Desbac, 7. – Desbachs, 7. – Desbanchs, 7. – Deblore, 7. – Desbocq, 7. – Desbosc, 7. – Desbosque, 7. – Desbrau, 7. – Desbrull, 7. – Descallar, 8. – Descasover, 8. – Desclapés, 9. – Desclopets, 9. – Descornalbou, 9. – Descors, 10. – Descós, 10. – Desflor, 10. – Desfran, 10. – Desgastell, 10. – Desgatell, 10. – Desguanechs Ortafà, 10 – Desguarets, 10. – Desgurb, 11. – Desllor, 11. – Desmás, 11. – Desmur, 11. – Despalau, 12. – Despasey, 12. – Desperes, 11. – Despleda, 12. – Desportell, 13. – Destany, 14. – Destau, 14.
Jul 26
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Entrada a la iglesia del monasterio de Sant Pau del Camp
Actualización 1 de septiembre de 2009
LA HERÁLDICA EN EL MONASTERIO DE SANT PAU DEL CAMP
A extramuros de la ciudad de Barcino, nombre dado por los romanos a la actual Barcelona y casi tocando la falda de Montjuic, existía hasta bien entrado el siglo XIX una expléndida llanura dedicada al cultivo, de hortalizas y cereales, despensa y abastecimiento de alimentos a una ciudad creciente. También un núcleo urbano de alquerías habitadas desde los tiempos de la conquista de Roma.

Lápida sepulcral del presumible fundador, el conde Wifredo II de Barcelona, que quiso ser enterrado en este monasterio, en el año 911.
Su historia
Es muy escasa la documentación sobre el monasterio de Sant Pau del Camp y además sumamente confusa, según los historiadores barceloneses. Se dice que fue fundada por el conde catalán Guifré Borrell entre los años 897 y 911, según la lápida funeraria de este conde hallada en el año en unas excavaciones en enero de 1596 y actualmente adosada al muro del brazo izquierdo de la iglesia bajo el crucero.
En la Sala Capitular (siglo XIV) actualmente se conserva la lápida sepulcral del fundador, el conde Wifredo II de Barcelona, que quiso ser enterrado en este monasterio en el año 911. Desde su fundación hasta el saqueo de Almanzor o Al-Mansur (otro Bin Laden al uso con su cruzada islámica), en el 985, en sus correrías por la Península Ibérica, sembrando devastación en todos los territorios por donde quiera que pisara; quedó este monasterio como una simple iglesia, y no albergó ninguna comunidad religiosa hasta su segunda fundación.

Enterramiento de los Belloc, en un arcosolio del claustro
Los nobles Geribert Guitard y su esposa Rotlandis, fundadores del linaje de los Belloc, lo volvieron a reconstruir a sus expensas y lo unieron administrativamente al monasterio de Sant Cugat del Vallés para que pudiera constituir una nueva comunidad monacal benidictina, transformándose en calidad de Priorato.
En el siglo XIV se construyó una segunda muralla defensiva en la ciudad y Sant Pau del Camp quedó finalmente englobada entre las dos en el recinto amurallado. En el siglo XIII ya no dependía de Sant Cugat y en el año 1490 se celebró en Sant Pau del Camp el último capítulo general de las dos provincias eclesiásticas de Tarragona y Zaragoza. Y en el año 1508 se une al cenobio de Montserrat, en el 1593 pasa otra vez a depender del monasterio de Sant Cugat y el año 1617 para formar parte del monasterio de la Portella del Berguedà, cerca de la ciudad de Berga. Los monjes lo abandonarán definitivamente por el decreto de exclaustración por la Ley creada por el ministro Mendizábal en el 1835. El año 1897 fue declarado monumento nacional

Nave central de la iglesia al fondo el presbiterio detrás de la imposta el ábide románico.
La estructura del monasterio
La estructura de la antigua iglesia fue totalmente renovada hacia el siglo XIII, con un tipo de construcción de planta románica de una nave con cruceros, tres ábsides y cimborio. Se utilizó la piedra labrada en las partes nobles, procedente de las canteras de Montjuïc, como la puerta y la parte alta de la fachada y los arcos sustentados por canecillos decorados con diversos motivos, proliferan las caras antropoformas, que la circundan en las paredes y ábsides y en algunas partes internas de la nave. Con la aparición de la arquitectura gótica se le añadieron elementos de este nuevo orden, parte del claustro, por ejemplo. En la portada fueron aprovechados dos capiteles de mármol de diseño visigótico que sostienen unas impostas decoradas con motivo geométricos. En el relieve del tímpano se representa la majestad del Señor entre San Pablo y San Pedro, motivos muy frecuentes en el arte románico en muchas construcciones de este tipo. A cada lado del arco emergen el león y el toro símbolos de los evangelistas, y en relieves más altos, el Angel y el Aguila entre los cuales aparece la mano de Dios bendiciendo, también símbolos muy extendidos en el románico. En la inscripción del dintel se recuerda a los personajes nobles que sufragaron la obra de la nueva iglesia. El recinto fue nuevamente devastado durante la Semana Trágica de 1909 y en 1936, por los revolucionarios manipulados e ignorantes. Desde entonces se han realizado diversas restauraciones, que dieron fruto a nuevos hallazgos arqueológicos de notable interés histórico.

Vista del ala oeste del claustro de Sant Pau del Camp, al fondo los sarcófagos de los Belloc y Desbach.
El claustro
El claustro es de pequeñas dimensiones como corresponde a un monasterio benedictino es reducido, recuerda a otros de la época en Catalunya. La obra artística, según los entendidos, se mueve entre las influencias lombardas y morisca que produjeron los arcos lobulados, labor de unos constructores en otros monumentos del siglo XIII que conserva la ciudad de Barcelona, que no son muchos por cierto.
La construcción de este claustro posiblemente debió seguir a poco tardar de la reforma de la iglesia. Forma un patio cuadrado con refuerzos intermedios al centro de las galerías, que discurren sobre columnas dobles que manifiesta una tradición cisterciense que le prestan un encanto singular. Las figuras que adornan los capiteles, recuerdan al claustro del monasterio de San Cugat y la de otros monasterios de Catalunya: hojas de acanto, leones, aves de rapiñas y pájaros muy acorden con la época de construcción. No faltan las sirenas, ni las luchas de guerreros con monstruos y leones.
Adosada al claustro se halla actualmente la rectoría, pero antaño fue la residencia de los monjes, esta construcción ya es de estilo gótico con una ventanal geminado que da al exterior. Disfrutaban estos religiosos para su manutención de un amplio huerto que abarcaba desde el monasterio hasta la actual Avda. del Paral.lel actual, según puede verse en un grabado del siglo XVI, dibujado por un holandés que lo pintó exactamente como era la Barcelona del siglo XVI, desde la ladera de la montaña de Montjuïc.

Arcosolio con el sarcófago de los Olcinelles, Olsinelles, Olzinelles.
Su heráldica
Actualmente alberga en el claustro algunos sepulcros con los escudos de diversas familias de la nobleza media del siglo XIII, como la de los Desbach, años más tarde pasaron a denominarse Bach, los Belloch, Belloc, o Belloqui, como registra algún manuscrito antiguo (Belloqui o Bellochi, es sin duda una latinización del apellido Belloch), de tanto arraigo en tierras catalanas y aragonesas; o los Olcinellas grafiado de diferentes formas, tan extendidos por Catalunya,
Aragón y
Valencia, los Desprats o también Dezprats, otro linaje muy prolífico en tierras catalanoaragonesas y que tantas veces hemos visto dibujados en los nobiliarios actuales y manuscritos los escudos de estas familias.
En total son unas cuatro familias que todavía quedan enterradas en sus arcosolios con los sepulcros armoriados y esculpidas sus armas en sus tumbas, pero debió albergar a más linajes barceloneses, así el manuscrito Ms B-87, anónimo datado del siglo XVIII, cita algunas familias más, aunque actualmente sólo existen estos cuatro sepulcros blasonados.

1. Arcosolio en el ala norte del monasterio con el sarcófago de los Desbac y sus escudos labrados. 2. Losa con el blasón de los Blanch, que hace las veces de desagüe en el patio exterior.
También como tapadera de un sumidero en el patio de entrada, se encuentran gravadas las armas de los Blanch o Blanc, triste destino de una lauda sepulcral de una de las familias más renombradas de la Barcelona medieval de finales del siglo XIII y principios del XIV.
Llama la atención al curioso heraldista, que en el suelo del claustro ni tampoco de la nave central de las laterales, existan otros enterramientos, como en la mayoria de monasterios, iglesias y catedrales, es muy posible, que con las devastaciones que ha sufrido este monasterio y sus reformas, fueran eliminadas estas tumbas con sus correspondientes laudas sepulcrales y con mejor suerte se encuentren en algún museo. O en el peor de los casos empleada como decoración en alguna mansión norteamericana, vendida por un algún chamarilero o anticuario, esto sucede y sigue sucediendo en especial en los pueblos aragoneses y castellanos deshabitados o con poquísimos habitantes, arrancando las labras heráldicas por muy pocos euros.
Este monasterio y su claustro es un remanso de paz, en una Barcelona bulliciosa y en un barrio hoy día marcado por la multiculturalidad.
Puede visitarse todos los días mañana y tarde, el coste de entrada es meramente simbólico.
J. Sanz
Se ha actualizado el “Libro de Armoria”, el 1 de septiembre con el Monográfico dedicado a la Heráldica del Monasterio de Sant Pau del Camp, en Barcelona, con fotografías y dibujos de escudos.
Fotografías de diversos linajes: Alava Esteban de Bernabé, 15. – Alava, 15. – Aselm, 57. – Bearn-Foix, 20. – Belloc, 22. - Benedet, 26. – Blanc, 38. - Ciprés, 53. - Desbach, 7. - Desprats, 13. - Dezpuig, Raymundo, 16. - Escrivà, 9. – Grau, 33. Juñent, 10. – Laudes, 13. - Luna, 31. - Nebot, 4. – Olzinelles, 8. - Orteu, 53. - Pelegero, 16. - Queralt, 1. - Reure, 11. - Riutord, 18. - Roset y Copons, 30. – Santacoloma, 26. - Tro, 22. - Vallier o Vallier, 6. - Zanoguera, 6.
Relación de dibujos de escudos
Letra O: Obrador, 1. – Oca, 1. - Ocaliz de Vizcaya, 1. - Ocaliz, 1. – Ocelló, 1. - Ochotarena, 2. - Odón, 2. - Oguia, 2. - Ojea, 2. - Olesa, 2. - Oleza, 3. - Oliba, 3. - Olibán, 3. - Olibito, 4. - Olid, 3. - Oliet, 3. -Oliola, 4. - Olite, 4. - Oliván, 4. – Olivés, 5. - Olivito, 5. – Olleta, 6. - Ollimiri, 6. - Olmedo, 6. - Olorda, 7. - Olsina, 8. - Olsinellas, 8. - Oluia, 8. - Oluja, 8. - Olujas, 8. - Olujas, 8. - Olzina, 8. - Omar, 8. - Ombau, 8. – Omedes, 8. - Oms, 9. – Oms, Vervesor, 9. - Oña, 9. - Oñatibia, 9. - Oncinellas, 9. - Ones, 10. - Ontiñena, 10. - Ontiveros, 10. - Orante, 10. - Orcaupallases, 10. - Orda o Olorda, 10. - Orda, 10. Ordines, 11. - Ordis, 11. - Ordovás, 11. - Oriola, 12. - Orisuain, 12. - Orna, 12.
Letra P: Pablo. - Paçalesere, 1. – Padró, 1. - Paez, 1. – Pagán. 1. - Palafoix, 2. - Palagrí, 2. - Palasmolle, 3. - Palecí, 4. - Palo, 5. - Palomeque, 6. - Palomeres, 6. - Palop, 6. - Pall, 4. - Paño, 8. - Paratge, 8. - Parera, 9. – Parladé, 10. – Parrinet, 10. – Pascual de Quinto, 10. - Pascual y Albert, 10. - Passapera, 11. - Passanant, 11. - Passapera y Palau, 11. - Pastors, 11. - Pastrío, 11.
Letra Q: Quart, 1. - Quarteroni, 1. - Queralt, 1. - Queraltó, 1. - Querol, 1. - Quexar, 1. - Quexas, 2. - Quintana, 2. – Quirós.
Letra R: Rabasa, 1. – Rabasa, 1. – Rajadell, 21. – Rajas, 2. - Rami, 3. - Ramires, 3. - Ramírez de Ateca, 3. - Ramírez de Isuerre, 3. - Ramiro, 3. - Ramis, 3. - Ramona, 4. - Ramos, 2. - Ramós, 4. - Rapell-Clariana, 4. - Rata, de la, 5. - Rati, 6. - Ravell, 6. - Realat, 7. - Reart, 7. - Rebolledo de Palafox, 8. - Rebolledo, 7. - Reguer, 9. - Reguera, 9. - Reig, 9. - Reixac, 9. - Rejón, 9. - Relat, 9. - Rello, 9. - Remírez de Isuerre, 9. - Remírez, 9. - Remiro, 9. - Remolins, 10. - Remón, 10. - Renart, 10. - Rengel, 10. - Renovau, 10. - Requer, 10. - Requesens de Trevento, 11. - Requesens, 11. - Resbués, 11. - Retana, 11.
Letra S: Sa, 1. - Sabadell, 1. - Sabadia, 1. - Sabartés o Sabhartes, 1. - Sabata, 1. - Sabater, Jaime, 2. - Sabater, Marqués de Benavent, 1. - Sabater-Salas, 1. - Sabrilla, 2. - Saburgada, 2. - Sacabechs, 2. - Sacabres, 2. - Sacalm, 2. - Sacana, 2. - Sacirera, 2. - Saclam. 2. - Saclosa, 3. - Sacolomina de Gerona, 2. - Sacolominas, 3. - Sacoromina, 3. - Sacosta, 4. - Sádaba, 4. - Sádava, 4. – Sadaya, 4. – Saderra, 4. - Saera, 4. - Safortesa, 5. - Saganta. 5. - Sagariola, 5. - Sagarra, 5. - Sagarrida, 5. Sagarriga, Conde Creixell, 6. - Sagarrigua, 6. - Sagobia, 6. - Sagorida, 6. – Sagoriola, 6. - Sagorioles, 6. Sagranada, 6. - Sagranadella, 6. - Sagrua o La Grúa, 7. - Saguardia, 7. - Saguaró, 7. - Saguí, 7. - Sagunyola, 7. - Sahorra, 7. - Sala y Alemany, 7. – Sala, Andrés, 8. - Salad, 8. - Sala-Deuras, 8. - Saladrigas, 8. - Salamó, 8. - Salanoba, 8. - Salas, 8. - Salat, 8. – Salaverdenya, 8. - Salaverdeña, 8. - Salazar, 8. - Salba, 8. - Salbate, 8. - Salcedo, 9. - Salces, 9. - Saldaña, 10. - Saldosa, 10. - Salellas, 10. - Salelles, 10.
Letra T: Taberné, 1. – Tabuenca, 1. – Tafalles, 1. - Talamanca, 2. - Talavera, 2. – Talayero, 2. – Talora, 3. - Talosán, 3. - Tallada, 2. – Tallaran, 2. - Tamarite, 3. - Tapias, 3. - Tapiolas, 3. - Taquí, 3. - Tarasco. 4. - Tarragó, 4. - Tarragona, Conde, 4. - Tarrasa, 4. - Tarroja, 5 . – Tarrós, 5. - Tarsa, 5. - Tauriña, 5. - Tauste, 5. - Tayadella, 6. - Tejero, 6. - Tello, 6. - Termen, Barón, 7. - Termens, 6. – Termine. 7. - Terrasa, 7. - Terrén, 7. - Terrer, 7. – Terreros, 8. - Terroja, 8. - Tersa, 8.
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Apr 29
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Entrada de la primera muralla barcelonesa, construida por los romanos, dando entrada al antiguo núcleo gótico y donde hizo entrada el cortejo del rey Carlos I y los miembros caballeros del Toisón de Oro en el año 1519.
LA ASAMBLEA DEL TOISÓN DE ORO EN BARCELONA
La celebración en marzo del año 1519 de la XIX Asamblea del Toisón de Oro, fue todo un acontecimiento festivo para los ciudadanos de Barcelona, se engalanaron las casas se limpiaron las calles, ya de por sí limpias gracias a las severas Ordenanzas del Consell de Cent, éstos se vistieron con las mejores galas para recibir al rey Carlos I de España y V de Alemania, y a los señores nobles españoles y europeos, desplazados a la Ciudad Condal para celebrar este gran acontecimiento fueron agasajados con extremada cortesía por el Consistorio y los nobles barceloneses que los hospedaron en sus palacios. Entró, en Barcelona procedente de Lérida por el Camí Ral (Camino Real), se desplazó con su séquito al monasterio benedictino de Montserrat, donde después de rendir homenaje a la Virgen de Montserrat, despachó varios asuntos de Estado. Encaminóse después de uno o dos días de estancia en el monasterio monserratino hacia Martorell y Molins de Rei, poblaciones cercanas a Barcelona. Entró la comitiva real por la Creu Coberta (Cruz cubierta), que existía en aquellos años. Atravesando por el portal de Sant Antoni de la tercera muralla medieval de la que no hay vestigios actualmente.

Portal de la llamada Portaferrisa (Puerta de Hierro), confluencia con Ramblas y la calle del mismo nombre, también traspasó ésta segunda muralla para dirgirse a la catedral el Rey Carlos I. No quedan vestigios actualmente de esta muralla, excepto la fuente que debería calmar la sed de los viajeros y de los ciudadanos de Barcelona. Mosaico representando la muralla.
Tercera muralla medieval en la calle Sant Antoni Abad. No quedan vestigios de esta muralla, puede observarse el edificio gótico civil.Recibimiento de los barceloneses
En la Ciudad Condal, salieron a recibirle los Consellers de la Generalitat y miembros del Consistorio barcelonés, igual que la primera vez que visitó la ciudad. Pernoctó en el monasterio de Valldoncella ya entrada la noche donde cenó y descansó después de tan largo viaje. Al día siguiente entró en la capital catalana, por la Portaferrisa siguiendo hasta la plaza de la catedral, con la gente del pueblo vitoreándolo en medio de trompeterías y fanfarrias, enarbolando los pendones y banderas. En las escaleras catedralicias le esperaban las autoridades barcelonesas y el obispo, canónigos y todos los prelados eclesiásticos de aquel entonces.
Vista lateral y frontal derecha, con los sitiales y escudos al frente el del Emperador Maximiliano y el rey de Francia, en medio paneles laudatorios
En la catedral barcelonesa el solemne capitulo de la Orden del Toisón de Oro, acompañado de catorce Caballeros, declaró la abertura del II capítulo, único celebrado en tierra española, destaca el elevado número de personas que eran miembros de la Orden en ese momento, cuyos nombres y escudos policromados aparecen en el respaldo de las sillas altas en grandes paneles del coro de la catedral de la ciudad condal, lugar donde se reunió los caballeros convocados. Después de un de acción de gracias y un réquiem por los miembros ya fallecidos, cada miembro perteneciente a la Orden, ocupó su sitial correspondiente, donde en la parte superior estaban pintadas sus armas y se dio comienzo del acto de la Asamblea después de un largo ceremonial y presentaciones se creó a los siguientes caballeros por este orden: Cristian, Rey de Dinamarca.Segismundo, Rey de Polonia.Jacobo de Luxemburgo, Conde de Gavre, Señor de Fiennes.Adrián de Croy, Señor de Beaurain.Don Federico de Toledo, Duque de Alba.Diego López Pacheco, Duque de Escalona.Diego Hurtado de Mendoza, Duque del Infantado.Apaga Fernández de Velasco, Duque de Frías, Condestable de Castilla.Álvaro de Zúñiga y Guzmán, Duque de Bajar.Fernando Ramón, Folch, Duque de Cardona.Fadrique Henríquez de Cabrera, Conde de Módica, Almirante de Castilla.Álvaro Pérez Osorio, Marqués de Astorga.Pedro Antonio San Severino, Príncipe de Bisignano.
Construcción de la sillería del coro
En el año 1394 se encargó la construcción de los muros del coro a Pere Sanglada, escultor de gran renombre, que realizara la sillería del coro, viajó por orden del cabildo a Girona, Elna, Carcasona y finalmente a Brujas, donde compró la madera de roble muy apreciada por los tallistas para su ejecución. Se rodeó de buenos ayudantes como Pere Oller y Antoni Canet, también de gran renombre en los círculos artísticos. Empezando la primera fase del coro con la sillería en cuyos medallones de los brazales y en las misericordias, es donde se concentran las más importantes esculturas, su temática es variada; los religiosos son los menos representados y son las escenas de danza, juegos y música entre otras las que llaman más la atención.Se encarga a Pere Sanglada la realización del púlpito, también de roble, en forma de prisma, con un fondo arquitectónico de tracerías y pináculos donde hay quince imágenes representando entre otras a Jesucristo con San Pedro y San Pablo y otro panel de la Virgen con Santa Eulalia y Santa Catalina. En la parte inferior del púlpito hay arquerías con claves de bóveda representando las de la catedral. Se finalizó en 1403.Años más tarde se continuó el coro con la sillería de Matías Bonafé que talló otras 48 sillas finalizando en el año 1459. Con esta obra, pasó la de Pere Sanglada a ser la sillería alta.El alemán Michael Lochner fue el encargado en 1483 de las tallas de los doseles en forma de altos pináculos que por su muerte en 1490, tuvo que continuar su ayudante Johan Friederich Kassel, hasta el año 1497.En 1517, el escultor Bartolomé Ordóñez realiza las mamparas para el acceso a la sillería con escenas del Antiguo Testamento y la Pasión.

Vista lateral izquierda con los blasones de la nobleza de Castilla.
Blasones de los asistentes Los blasones de los asistentes convocados fueron pintados por Juan de Borgoña y de ellos puede decirse que son de una gran belleza cromática, por la gran variedad de esmaltes, particiones, piezas y muebles que contienen, es el gran deleite de los heraldistas y actualmente de los turistas extranjeros y españoles. El pintor citado pintó los 64 paneles heráldicos de los sitiales. Siguió en ellos la estética de los Capítulos del Toisón de Oro. Thomas Isaac, rey de armas Toison d’Or, supervisó personalmente su ejecución, haciendo observar las leyes del blasón y el orden de precedencia en los 50 sitiales de los caballeros, a los que se añaden el del Soberano, el del Emperador Maximiliano, otros 6 respaldos decorados con frases laudatorias, 4 más con divisas borgoñonas y 2 con las fechas de celebración del Capítulo. Hay otros cuatro paneles más estrechos en los chaflanes de los pies, flanqueando al sitial de esquina respectivo. Los errores en los esmaltes de algunos escudos se deben al nefasto repinte que sufrieron en 1748. Pese a ello, podemos afirmar que nos encontramos ante la sillería del Toisón de Oro más bella y suntuosa de Europa.En el plano artístico, según los entendidos, esta sillería de la Catedral de Barcelona supera con creces a las sillerías de coro de la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas (1468) y de la Catedral de San Salvador (1478) de la misma ciudad, que han conservado sus tablas armoriadas íntegramente. No tuvieron tanta suerte otras sillerías, aunque han sobrevivido hasta nuestros dias escudos que formaron parte de ellas en diferentes museos Museo del Hôtel Sandelin, Saint-Omer.

Panel con el escudo de armas del Carlos I, en el coro de la catedral de Barcelona
Distribución
Carlos I, decide que la celebración del XIX capítulo de la orden del Toisón de Oro sea en Barcelona y manda habilitar el coro de la catedral para la fecha del 5 de marzo de 1519. Juan de Borgoña fue el encargado de pintar la correspondiente heráldica en los 64 plafones de los sitiales, correpondientes a:
El soberano de la Orden, Carlos I, ocupó la parte central de coro, teniendo a su izquierda el armorial de su abuelo, Maximiliano I, rey de los romanos y archiduque de Austria. Es de suponer que dejaría vacío, pues el rey recibió la noticia del fallecimiento de su abuelo Maximiliano estando en Barcelona. En el lateral izquierdo aparecen los armoriales y nombres de las siguientes personas, sentadas por orden de proximidad al soberano de la Orden: Francisco I, rey de Francia; Luís II, rey de Hungría; Jaime de Luxemburgo, Sr. de Fiennes; Carlos, Conde de Lalaing; Floris d´Egmont, Sr. de Isselstein; Ferry de Croy, Sr. de Ronex; Fernando, infante de Castilla; Juan V, marqués de Brandemburgo; Hoier, conde de Mannsfeld; Felipe de Croy, conde de Porcién; Antonio de Croy, Sr. de Saimpy; Félix, conde de Wenderberg; Adolfo de Borgoña, Sr. de Bevres de la Vere; Maximiliano de Hornes, Sr. de Gaerbecke; Juan II, Sr. de Trazegnies; Maximiliano de Berghes, Sr. de Zenvenberghe; Juan III, conde de Egmont; Diego López Pacheco, duque de Escalona; Iñigo de Velasco, condestable y duque de Frías; Antonio Manrique de Lara, duque de Nájera; Pedro Antonio San Severino, príncipe de Bisignano y duque de San Marcos y Álvaro Pérez-Osorio Quiñones, marqués de Astorga. En el lado derecho y también por orden de proximidad al soberano, nos encontramos con los nombres y armoriales de: Enrique VIII, rey de Inglaterra; Manuel I, rey de Portugal; Hugo de Melum, vizconde de Gante; Felipe, bastardo de Borgoña y Obispo de Utrecht; Juan Manuel, Sr. de Belmonte; Jaime III, conde de Horns; Enrique III, conde de Nassau; Federico, conde palatino del Rhin y Duque de Baviera; Guy de la Baume, conde de Montrevel; Lorenzo de Gorrevod, barón de Monterrey; Jaime de Gavre, Sr. de Frezin; Antonio de Lalaing, conde de Hoogstrate; Carlos de Lannoy, Sr. de Senzelles; Miguel, Sr. de WolKenstein; Guillermo, Sr. de Ribaupierre; Juan, Sr. de Wassenaer y vizconde de Leyden; Francisco de Melum, conde d´Epinay; Fadrique de Toledo, duque de Alba; Diego Hurtado de Mendoza, duque del Infantado; Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar; Fernando Ramón, duque de Cardona; Federico Enríquez, conde de Módica y almirante de Castilla y, por último, Felipe de Chalons, príncipe de Orange, con la expresión “No investido”.
Escudo del Emperador Maximilian I, en la catedral de Barcelona
Se tiene también constancia de la asistencia al capitulo de Juan III, Sr. de Berghes y de Carlos de Croy, príncipe de Chimay, que se situaron en lugares prominentes, al costado derecho del soberano de la Orden, y de Cristóbal, marqués de Baden y Guillermo de Croy, Sr. de Chievres, que hicieron lo propio en el lado izquierdo de Carlos I. Los sitiales correspondientes a estas cuatro personas, de gran influencia en el monarca, desaparecieron en el año 1563, con las obras efectuadas en el coro catedralicio. Destaca también la presencia española agolpada en los último lugares, los más alejados del puesto ocupado por el soberano; también ello resulta lógico, pues el orden de colocación coincidía con el orden de ingreso en la orden y, como tal, es con la llegada de Felipe el Hermoso a Castilla cuando empiezan a proliferar los nombramientos de los personajes más destacados de la nobleza española, en detrimento de la designación de la nobleza flamenca para contentar de esta forma a los nobles españoles, muy quejosa con los nobles flamencos venidos a España con el rey Carlos, por la influencia que ejercían al rey y los nombramientos que obtuvieron. Es así, como fueron nombrados miembros de la Orden, sucesivamente, los duques de Alba, Escalona, Infantado, Frías, Béjar, Nájera y Cardona, el Almirante de Castilla y el marqués de Astorga. En resumen fue un gran acontecimiento para España y Barcelona tan magna celebración.
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Se ha realizado la actualización del “Libro de Armoria”, el día 15 de mayo de 2009, con fotografías a modo de ejemplo, de diferentes piezas y figuras del blasón en el Glosario Heráldico, y dibujos de escudos de varias familias de la Corona Catalonaragonesa.
Fotografías pertenecientes al Glosario Heráldico
Acial, 2. - Adormidera, 5. – Anzuelo, 3. – Bandera, 4. - Cetro, 15. - Cimera, 18. – Cinchado, 18. – Corona de Barón italiano, 29. - Cortado y enclavado, 37. - Cruz de Constantino, 43. - Cruz de Sobrarbe, 44. - Cruz del Santo Sepulcro, 4. - Dragón, 8. - Dragonado, 8. - Encina, 4. - Equipado, 8. - Estrella de ocho puntas, 15. – Faja reversada, 3. – Fraile, 8. - Grulla, 4. – Jefe, 1. - Mazonado, 5. - Orla, 3. - Panela, 4. - Parrilla, 5. - Penacho, 9. - Quinas, 1. - Rana, 1. - Rastrillo, 2. - Redorta, 4. - Remolacha, 4. - Resaltada, 5. - Rosal, 9. Relación de dibujos vectorizados: Letra V:Jaca, 1.- Jafer, 1. – Jafra, 1. – Janet, 2. - Jansà, 2. – Januas, 2. – Jaraba, 2. – Jasa, 2. - Jaso, 2. - Jassa, 3. - Jaumandreu, 3. – Jaumar, 3. - Jaume, 3. - Jaunes, 3. - Jauregui, 3. – Jelpi, 3. - Jenís, 3. - Jerardina, 4. - Jiménez de Andosilla, 4. - Jiménez de Aragüés, 4. - Jiménez de Bagüés, 4. - Jiménez de la Fontana, 4. - Jiménez de Lierta, 5. - Jiménez de Urrea, 5. – Joan, 5. - Joch, 5. - Jofra, 5. - Jofrè, 5. - Johan, 5. - Jolit, 6. - Jolt, 6. - Jonama, 6. – Jorba, 6. - Jordà, 6. - Jordán de Urríes, 6. – Jordán, 6. – Jordana, 6. - Josa, 7. - Jou, 7. Letra L:La Roca, 1. - La Torre, 1. - Labadia, 1. - Labori, 2. - Labrit de San Juan, 2. - Labrit, 2. – Lacabra, 2. – Lacumba o Lacomba, 4. - Lacy, 4. - Ladico, 4. - Lafarga, 4. - Lafont, 5. – Lafuente, 5. – Lagraba, 5. - Lagrúa, 5. - Lamata, 6. - Lambea, 7. – Lamich, 7. – Lamora, 7. - Lanasuy, 7. - Lanau, 7. - Landelles, 8. – Langa, 8. - Langles, 8. - Lanzol, 9. – Lapezuela, 9. – Laplana, 9. - Laporta, 9. - Lapuente, 9. - Laraga, 9. - Lardiés, 9. - Larraga, 10. - Larralde, 10. - Larrando de Mauleón, 10. - Larumbe, 11. – Lasa, 10. - Lascors, 11. – Lasera o Llaheras, 12. – Laserna y Molina, 12. - Laserra, 12. - Lastanosa, 12. – Latas, 12. - Lausaca, 10.
Letra M:
Mach, 1. - Machín, 1. – Machuca, 1. – Madalanes, 1. – Madrazo, 1. – Madronyo, 2. – Madronyo, 2. – Maestro, 2. – Magastre, 2. - Magrans, 2. – Maicas, 3. – Mahiques, 3. – Mahull, 3. – Mainar, 3. – Maisaña, 3. – Majas, 4. - Malacara, 4. – Malars, 4. – Malarts, 4. – Malatesta, 4. – Maldá, 4. – Maldonado, 5. – Maler, 5. - Malet, 5. - Malferit, 5. - Malgar, 5. -Malines, 5. - Mallol, 6. - Mallorcas, 6. - Mallorcas, 6. - Mallorques, 6. - Malo de Soria, 6. – Malo, 6. - Malón, 6. - Malonda, 6. - Malrich, 6. - Mañá o Manyà, 7. - Managuerra, 7. – Manalt, 7. - Manca y Talamanca, 7. - Manca, 7. - Mandieses, 8. - Mandresa, 8. - Manera, 8. – Manero, 8. - Maneta, 8. - Manlleu, 8. - Manresa, 8. – Manrique, 9. – Manyá, 9. – Manzano, 9. – Maranges, 9. – Marañón, 9. – Marçà, 9. Letra N:Nabal, 1. - Nabarrete, 1. – Nabasqués, 1. - Nagrell, 2. - Narbona, 2. – Narro, 2. - Nart, 2. - Narváez, 2. – Naspleda, 2. - Naubiola, 2. - Naval, 3. - Naval de Arpe, 3. – Navardún, 3. - Navarrete, 3. - Navarro, 3. - Navascués, 4. - Navata, 4. - Navés, 4. - Naya, 4. – Negre, 4. - Negrell, 4. - Negrete, 4. - Negro, 4. - Nicolau, 5. - Nicuesa, 5. - Nievesa, 5. - Niño, 5. - Niubó, 5. - Noell, 6. - Nogales, 6. - Noguera, 6. – Nogueras, 6. - Nogués, 6. – Nolasco, 6. – Nomen, 7. - Nonguel, 7. - Not, 7. - Nouvila, 7. - Novallas, 7. - Nueros, 8.J. Sanzwww.armoria.info
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Feb 12
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Retrato pintado sobre tabla de Felipe III, Duque de Borgoña, de Lothier , Brabante, Limbourg, Conde de Flandes,Palatino de Hainaut Hollande, con el Collar del Toisón de Oro. S. XVI
Hoy dia 14 de marzo del 2009, se ha actualizado el “Libro de Armoria”, con fotografías de escudos de familias de la antigua Corona de Aragón.
LA ORDEN DEL TOISÓN DE ORO
Primera parte
Creación de la Orden del Toisón de Oro La Orden del Toisón de Oro se instituyó en el Ducado de Borgoña en el año 1430, por el Duque de Borgoña Felipe II, de sobrenombre el Bueno, entre otros títulos ostentaba además del Ducado de Borgoña, Conde de Flandes, de Lothier, De Brabante, Limbourg, Palatino de Hainaut, de Hollande, celebró su matrimonio con la princesa portuguesa Isabel de Avis, hija del rey de Portugal Juan I, en la ciudad de Brujas (Bélgica), el 10 de enero de 1430, y de allí se transmitió, por medio de la Corona española, a todas las cortes europeas. De la mano de Felipe III el Bueno, llamado así por su carácter apacible y excelente político, supo dotarla de tal prestigio que al poco tiempo alcanzó fama por todo el Occidente europeo. Fue en la corte flamenco-borgoñona donde el ceremonial y la etiqueta palatina alcanzaron una perfección insuperable, y de allí se transmitió, por medio de la Corona española, a todas las cortes europeas. Se tomó como modelo la orden ya fundada en Inglaterra, llamada la Orden de la Jarretera, por el rey inglés Eduardo III, se dice que éste bailando con la condesa de Salisbury, en una fiesta cortesana se le cayó a ésta la liga, el rey se la devolvió y los cortesanos empezaron a murmurar y sonreír maliciosamente, el rey se giró airado y respondió “honi soit qui mal y pense“, añadió que haría de la pequeña jarretera azul tan gloriosa que todos querrían poseerla. El hecho es histórico, tanto es así que actualmente consta de veinticuatro miembros entre ellos la familia real inglesa. Al igual que su modelo inglés la Orden del Toisón de Oro, también constó de veinticuatro miembros el número de caballeros se fue incrementándolo en el transcuros de los años y en 1433 a treinta y en 1516 a cincuenta y uno. El primer Capitulo de la Orden se celebró en la ciudad de Lille en el año 1431, siendo el primer canciller de la misma, Jean Germain, obispo de Nevers. Llegando a tener la Orden XXII Capítulos Generales. Tras la muerte de Felipe II, en una Europa dividida entre protestantes y católicos, la Orden que poco a poco abandona su naturaleza de flamenca, toma como estandarte la religión, no volviéndose a reunir sus Capítulos y viéndose convertida en un premio a la lealtad, recompensa de servicios y trofeo de victorias. Felipe III Rey de España, VII Jefe y Soberano de la misma, juró y tomó posesión de la Soberanía de la Orden en abril de 1598.
Primera asamblea con la aprobación de los Estatutos de la Orden del Toisón de Oro
Aprobación de los Estatutos
En uno de sus artículos de los Estatutos, que reglamentaba dicha Orden, consta que para formar parte de ella, no se debía pertenecer a ninguna confesión herética convirtiéndose en una distinción exclusivamente católica y etilista, durante la Reforma católica del siglo XVI. La orden estaba destinada a producir un acercamiento de la nobleza borgoñona entorno a Felipe III “el Bueno” y permitirle honrar a sus más leales servidores y amigos. El primer caballero de los 24 en ser honrado con su ingreso en la orden fue Guillaume de Vienne, siguiéndole Regnier Pot y Jean de Roubaix.El Papa Eugenio IV, el 7 de septiembre de 1433 firmó una bula aprobando los estatutos y reglamentos 1433, siendo las dignidades de la Orden cuatro: el canciller, el tesorero, el rey de armas y el secretario. El gran maestrazgo correspondía al rey de España por bulas de los pontífices Gregorio XIII de 1574 y de Clemente VIII de 1600. Al contraer matrimonio María, heredera de la corona de Borgoña con el archiduque Maximiliano I, la orden quedó entonces vinculada por herencia a la Casa de Austria, y posteriormente a los Austrias españoles .Durante su vida, Felipe III, puso todo su empeño en potenciar la Orden del Toisón de Oro, revistiéndola de gran pompa, concediendo los collares a aquellos monarcas extranjeros en los que buscaba alianzas políticas.


1. Eslabones del collar del Toisón de Oro. 2. Panel con el escudo de armas del Duque de Borgoña, en la catedral de Barcelona. S. XVI.
Emblema de la Orden del Toisón de Oro.Según los historiadores el propio emblema de la Orden está inspirada en la mitológica leyenda de Jasón y el vellocino de oro. Creada en la iglesia de San Beltrán de Brujas, bajo la advocación de San Andrés, cuyas aspas también habían sido adoptadas como emblema por la dinastía borgoñesa, las aspas borgoñonas han enraizado en la heráldica española a lo la largo de la historia, fue instituída en un principio como Orden y Confraternidad o Amigable Compañía destinada, como era normal en tantas otras corporaciones de caballería de la época, a servir a la Iglesia y a la fe cristiana, debemos recordar que eutopa por aquellos años estaba dividida entre protestante y católicos. El vellocino, que es realmente el Toisón, es la piel del carnero que cuelga de un collar con veintiséis eslabones y pedernales despidiendo llamas y con una frase en latín recogida del Libro de los Jueces, en la figura de Gedéon, en su lucha contra los madianitas. Su lema es: «Ante ferit quam flamma micet» (Hiere antes de que se vea la llama), junto a las B de Borgoña, conforman lo que hoy podemos ver colgando del pecho en las grandes solemnidades a Su Majestad el Rey o al Príncipe de Asturias, entre otros. La Orden del Toisón de Oro en el transcurso de los años desde su creación se fue concediendo a algunos príncipes y reyes europeos: en los Países Bajos, en Alemania y a los reyes de Aragón y de Navarra. Muerto Felipe III el Bueno heredó el título de Gran Maestre y jefe soberano del Toisón de Oro, su hijo Carlos el Temerario, Duque de Borgoña. Los collares con numeración incluida jamás pertenecen a los caballeros que los lucen sino que tienen que ser restituidos al Tesorero de la Orden, una vez éstos fallecen. La realidad es que nunca son devueltos, siempre hay excusas para no restituirlos. Se calcula que hay circulando por el mundo del orden de 4.000 de esos collares.

Láminas del manuscrito titulado “Armorial Ecuestre del Toisón de oro” (siglo XVI), en las que se representa al Duque de Borgoña y a Guillame de Vienne.
Grandes Maestres de la Orden 1. Felipe III, Duque de Borgoña, G.M. 1430-1467. 2. Carlos I, Duque de Borgoña, G.M. 1467-1477. 3. Maximiliano I, Emperador del S.S.I.R.G., G.M. 1478-1482.4. Felipe IV, Duque de Borgoña, Conde de Flandes, Rey de Castilla, G.M. 1482-1506. (Felipe I)5. Carlos II, Duque de Borgoña, Rey de las Españas, Emperador del S.S.I.R.G., G.M. 1506-1555. (Carlos I de las Españas y V de Alemania).6. Felipe V, Duque de Borgoña, Rey de las Españas y de Portugal, G.M. 1555-1598. (Felipe II). 7. Felipe VI, Duque de Borgoña, Rey de las Españas y de Portugal, G.M. 1598-1621. (Felipe III).8. Felipe VII, Duque de Borgoña, Rey de las Españas y de Portugal, G.M. 1621-1665. (Felipe IV). 9. Carlos III, Duque de Borgoña, Rey de las Españas, G.M. 1665-1700. (Carlos II).

Estandarte del rey Carlos I de España, con sus escudo de armas en el que puede verse orlado del collar de la Orden del Toisón de Oro.
Grandes Mestres de la Casa de Borbón 10. Felipe V, Rey de España, G.M. 1700-1724.11. Luis I, Rey de España, G.M. 1724-1724.12. Felipe V, Rey de España, G.M. 1724-1746.13. Fernando VI, Rey de España, G.M. 1746-1759.14. Carlos III, Rey de España, G.M. 1759-1788.15. Carlos IV, Rey de España, G.M. 1788-1808. 16. Fernando VII, Rey de España, G.M. 1808 / 1813-1833.17. Isabel II, Reina de España, G.M. 1833-1868.18. Alfonso XII, Rey de España, G.M. 1874-1886. 19. Alfonso XIII, Rey de España, G.M. 1886-1941.20. Juan “III”, Conde de Barcelona, G.M. 1941-1977.21. Juan-Carlos I, Rey de España, G.M. 1977-….
La Orden en la actualidad
El rey Don Juan Carlos I, Rey de España, condecoró personalmente al primer presidente del Gobierno democrático español, Don Adolfo Suárez, al que le debemos tanto los españoles, aquejado del mal de Alzheimer, fue condecorado con la insignia en el año 2007.
En la actualidad, la Orden tiene entre otros españoles, los siguientes caballeros, independientemente de los ya nombrados, nuestro Rey y su hijo el príncipe de Asturias D. Felipe de Borbón y Grecia (1981) : Carlos de Borbón-Dos Sicílias, duque de Calabria, Constantino de Grecia, Carlos Gustavo de Suecia (1983), Juan I, Gran Duque de Luxemburgo (1983), el emperador Aki Hito del Japón (1985), la reina Margarita II de Dinamarca (1985), la reina Isabel II del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte (1985), el rey Harald V de Noruega (1983) y Alberto II rey de los belgas (1994).
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Relación de fotografías con escudo:
Alomar, 26. – Blecua, 39. – Bolea, 41. – Borja, 46. – Colom, 61. – Corella, 69. – Heredia, 2. – Heredia, 5. – Lerín, 15. – Maicas de Bernabé, 3. – Mir, 34. – Monterde, 49. – Ramis, 3. – Torrella, 14. Relación de dibujos vectorizados: Letra A: Albentosa, 16. – Alberigues, 16. – Albero, 17. – Albers, 17. – Albert, 17. – Alberto, 17. – Alberty, 17. – Albí, 17. – Alcántara, 19. – Alcayne, 17. – Alcuberri, 19. – Aldovera, 20. – Alegret, 21. – Alemany de Fuxà, 21. – Alemany, Baronia. – Aleña, 22. – Alió, 24. – Almazán, 26. – Alsina, 27. – Altafulla, 27. – Alvarado, 28. – Alzina, 28. – Allén, 24. – Alleu, 24. – Amalrich, 30. – Amatria, 30. – Ambia, 30. – Ambú, 30. Letra F: Farnés, 4. – Farran, 4. – Farrer, 4. – Farries, 4. – Fatjó, 5. – Fenollar, 5. – Fenollars, 5. – Ferez, 6. – Fernández de Escalante, 7. – Fernández de Magallón, 7. – Fernández, 6. – Ferrà de la Mola, 9. – Ferrández, 9. – Ferrándiz, 9. – Ferrando, 9. – Ferranz, 9. – Ferrater, 10. – Ferreiro, 11. – Ferreró, 11. – Ferret, 11. – Ferretians, 11. – Ferreyra de Portugal, 11. – Ferreyro, 11. – Ferriol de Riofrío, 11. – Ferriol, 11.Ferris, 11. – Ferriz, 11. – Ferrón, 12. – Ferrusola, 12. – Fierro, 12. – Figuer, 12. Letra G: Gabellí, 1. – Gabert, 1. – Gabriel, 1. – Gacias o Garcías, 1. – Gaçon, 1. – Gafas, 2. – Galán, 2. - Galín, 2. – Galindes de Terreros, 3. – Galindes, 3. – Galindes, 3. – Galindo, 3. - Galindo, 3. – Galvany, 5. - Galve, 5. – Galves, 5. – Gálvez, 5. – Gallac, 3. – Gallard, 4. – Gallardo, 4. – Gállego, 4. – Gallí, 4. – Gallifa, 4. – Galligó, 4. – Galliners, 4. – Gallo, 4. – Galloz, 5. – Gallur, 5. – Galluz, 5. – Gambín, 5. Letra H: Hago, 1. – Haro, 1. - Hasta, 1. - Hera, 1. – Hernández de Heredia, 1. - Hernández de Yanguas, 2. - Herrera, 2. - Herrero, 2. – Híjar, 2. – Hipólito, 2. - Híxar, 2. – Holvià, 2. - Hombau, 2. – Homs, 3. - Horta, 2.Horteu, 3. – Hortolà, 3. - Hoz-Doz, 4. – Huc, 4. – Huerta, 4. - Huesta, 4. – Hueste, 4. - Hostoles, 4. – Huet, 4.Letra I: Ibáñez, 1. - Ibarra, 1. – Ibarrola, 1. - Ibarra, 1. – Ibort, 1. – Iglesia, 2. – Iguacel, 2. – Iliori, 2. – Illa, 2. - Illera, 2. – Ingolati, 3. - Iñigo, 3. – Inse de S. Juan, 3. - Iranzo, 3. – Irgas, 4. - Iriarte, 4.
Jesús Sanz
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Jan 14
armoriaEnlaces, glosario, libro de armoria

En el manuscrito titulado “Armorial de Gelre”, realizado en los años 1370-1395, en su lámina dedicada al rey de Aragón puede observarse la espectacular cimera dragonada. Se conserva este armorial en la Bilblioteca Real de Bruselas.
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Se ha actualizado el “Libro de Armoria”, el 1 de febrero de 2009
LA CIMERA HERÁLDICA
El empleo de la cimera en la heráldica se fue extendiendo de forma progresivamente a lo largo de los siglo XIII y XIV por buena parte de Europa, siendo su empleo muy generalizado en el siglo XV, aunque de forma más intensa en los países centroeuropeos, donde encontramos y pueden admirarse espectaculares cimeras con diseños muy diferentes en museos y labras heráldicas en estos paises.
En el siglo XVI, se dice fue abandonada su uso, quedando bellos ejemplos que han resistido el paso de los tiempos, quedando como objeto decorativo. Esta pieza de armería que se pone sobre lo alto del yelmo o celada, en forma de torres, castillos, leones, aves, grifos y otras figuras variadas estando formada también por figuras naturales o artificiales algunas de ellas de diseño terrorífico diseñadas especialmente para intimidar a sus enemigos y otras que por su simpleza nos parecerían un diseño infantil, pero en aquellos tiempos eran aceptadas.

Curiosas cimeras en el manuscrito titulado “El Libro de los Torneos”, realizado en el año 1550.
Se usaba principalmente para identificarse en el combate, con el fin de que las mesnadas o tropas propias pudieran seguir al rey los nobles que eran los que portaban estas fantasiosas cimeras. Siendo necesario que cada uno de los caballeros trajera la suya de diseño diferente para distinguirse de los demás, aunque su uso fue más allá de los campos batalla también se usó en torneos y justas.
Ordinariamente se adoptan las figuras de las armas principales de sus escudos, aunque no faltaban otras figuras que no tenían nada que ver con los emblemas principales del poseedor.
Deben de ponerse de lado mirando a la diestra a excepción de los príncipes y soberanos, que se emplazan de frente y las de los bastardos que miran al lado izquierdo.

Cimera medieval expuesta en el Museo de Dresde, data en el año 1350. Alemania.
La cimera es la figura más alta por su posición en el casco o en la corona. No es pieza hereditaria, según algunos autores aunque resulta característica para distinguir unas generaciones de otras.
Generalmente se toma por cimera cualquier pieza que se representa en el escudo, pero no resulta incorrecto cimar el escudo con otras diferentes que no sean las figuras del propio escudo.
Relación de fotografías del Glosario Heráldico
Aclarado, 3. - Aguila, 5. – Armorial de Gelre, 20. – Bajada, 1. – Bicrucífera, 9. – Bloca, 10. – Bordura alternada, 12. – Bota, 14. – Brisura, 15. – Casco, 10. – Cruz de Lorena, 40. – Cuerna, 50. – Diademada, 6. – Diapreado, 6. - Donjonada, 6. – Enguichada, 6. - Estola, 5. – Estrella de cinco puntas, 15. – Faja contrabretesada, 1. – Faja, 3. – Fusado, 10. – Haz, 1. – Hoja de higuera, 4. – Jefe palo, 24. – Liza, 8. - Mano bendiciendo, 2. – Morera, 8. – Muralla, 10. - Naciente, 1. – Natural, al, 1. – Tiara, 5. – Trébol, 10.
Dibujos de escudos
Letra A: Acosta, letra A, página, 6. – Adam, 6. – Adrián, 6. – Adrián de Aynsa, 6. – Agramonte, 8. – Agüero, 10. – Ahé, 10. – Aimar, 11. – Allbanel, 2. – Albelda, 16. – Alcocer, 19. – Alena, 22. – Alepus, 22. – Almela, 25. – Almelda, 25. – Alsinellas.
Letra P: Padrola, 1. – Paganeras, 2. – Pal, 2. – Palacín, 2. – Palaya, 4. – Paniello, 7. – Paño, 8. – Paol, 7. – Parafán, 8. – Paretstortas, 9. – Paulet, 12. – Pedrosa, 14. – Peirí, 14. – Pelacals, 15. – Penaroja, 16. – Penreroga, 16. – Peña, 16. – Pérez de Alsón, 20. – Pérez de Pomar, 24. - Pérez de Tarazona, 24. – Pérez de Tiermas, 24. – Pérez, 20. Letra T: Tagoras, 1 – Tagui, 1. – Talarn, 1. – Talón, 2. – Tamargos, 2. – Tamarit, 3. – Tape, 3. – Tapia, 3. – Tarazona, 4. – Tarín, 4. – Tarraga, 4. – Tarragua, 4. – Tarré, 4. – Tárrega, 4. – Tarroja, 5. – Tena, 6. – Terrer, 6. – Terré, 6. Torroja, 17. – Torreroja, 15.
Letra V: Val, 1. – Valcuarma, 1. – Valoca, 8. – Valonga, 8. – Vallcarca, 4. – Vallcorba, 4. – Vallés, 5. – Vallverdú, 8. – Varnigal, 9. – Verí, 16. – Vernet, 16. – Vernigal, 16. – Verniola, 16. – Verthamon, 16. – Veya, 16, - Vierge de la Sierra, 18. – Vilabella, 20. – Vilacorba, 20. – Viladas, 20. – Vijuesca, 20.
Letra X: Xafia, 1. – Xamar, 1 – Xamor, 1 – Xaner, 1 – Xaraba, 1. – Xarpell, 1. – Xatmar, 1 – Xefra, 2. – Xifra, 2. – Xifre, 2. – Ximenez de Ainsa, 2. – Ximenez de Aragues, 2.
Letra Z: Zacoma, 1 – Zacoromina. 1. – Zagarriga, 2. – Zanoguera, 3. – Zanuy, 3. – Zapila, 4. – Zatrilla, 4. J. Sanz
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Nov 21
armorialibro de armoria
Labra heráldica con el escudo, yelmo y cimera, atribuida a Jaime I el Conquistador en un edificio medieval de la ciudad de Valencia.
Actualización efectuada el 6 de diciembre dedicada en exclusiva a linajes de Aragón, con fotografías de escudo de armas de familias aragonesas

Escudo labrado y policromado de Fernando el Católico, en el palacio de la Alfajerería.
EL CASCO O YELMO
También llamado yelmo. Es uno de los timbres principales del escudo, exclusivo de los blasones familiares por vía de varón. Su longitud, según algunos autores, no puede superar los cinco octavos de la altura del escudo, la posición normal es la de estar apoyado sobre el borde superior del escudo y si éste está inclinado, debe ponerse sobre el ángulo superior más elevado, aunque en la práctica estas normas heráldicas en muchos casos no se llevan a cabo.
Clases de casco
En la heráldica española, el casco puede adoptar formas diferentes y varias, según su categoría nobiliaria. El de los reyes y emperadores, es de oro trabajado o cincelado, forrado de gules, situado de frente y con la visera abierta, sin rejilla, se diferencian por la corona. El de infante, de oro, forrado de gules, con la visera abierta puesto de frente. El de duque, de plata, claveteado de oro, puesto de frente, forrado de gules con nueve rejillas en la visera. El de marqués, de plata, claveteado de oro, forrado de gules, con siete rejillas en la visera y puesto de frente. El de conde, de plata, claveteado de oro, forrado de gules, terciado hacia el lado diestro, con siete rejillas en la visera. El de vizconde, es igual al de los condes. El de barón, es de plata, claveteado de oro, forrado de gules, perfilado hacia la derecha, con cinco rejillas en la visera.
Todos los cascos mencionados llevan la corona que les corresponde y que les es propia según su rango de nobleza. El de hidalgo, infanzón, de acero bruñido, puesto de pefil, mirando hacia el lado diestro con la visera levantada, con tres rejillas. El de los bastardos, de hierro o acero, colocado de perfil y siniestrado, con la visera entreabierta, sin rejilla y claveteado de oro. El de los escuderos, donceles y generosos, casco de hierro o de acero, puesto de perfil orientado hacia el lado diestro, con la visera abierta y sin ninguna rejilla.

Escudo de armas del linaje aragonés de los Bolea y Galloz, con el yelmo y cimera con las armas principales de los Bolea, en un manuscrito aragonés.
Quedan excluidos para timbrar con él sus armas: el clero, mujeres y los escudos municipales. Generalmente se utiliza un solo casco para timbrar un escudo, pero cuando se compone éste de varias armas diferentes, no es incorrecto timbrarlo con varios cascos.

Escudo en un palacio alemán, compuesto de tres yelmos.
Con la única condición de que éstos luzcan cimera y por ella se establezca la diferencia. En estas composiciones no significa bastardía el afrontar los cascos para darle un aire más artístico al escudo.
Las reglas para estos casos son las siguientes:
1ª Cuando se timbre un escudo con varios cascos se colocará a la diestra el de las armas principales.
2º Si el número de cascos es impar, se colocará el principal en el centro y los restantes relativos a otros apellidos en los extremos.
3ª Si el número fuere pares, se pondrá el par paterno a la diestra y a la siniestra los maternos.
4ª Si el número fuese impar, el central se coloca de frente y los otros se dividen en dos grupos, poniéndolos de perfil y afrontados.
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Relación de escudos fotográficos:
Acevillo, 5. – Alagón, 13. – Albero, 17. – Aniés, 36. – Ayerbe, 61. – Aysa, 62. – Azcón-Sancho, 62. – Bara, 8. – Bernabé, 30. – Bernués, 30. – Bielsa, 34. – Cabrero, 2. – Calbo, 8. – Castán, 32. – Castillón, 39. – Castro, 39. – Castro-Pinós, 39. – Ciraque, 52. – Ciria, 52. – Ena, 2. – Ferrer, 10. – González de Liria, 24. – Gota, 26. – Guallart, 33. – Guiral, 38. – Lacasas, 3. – Lacorte, 3. – Lancis, 7. – Lastanosa, 12. – Latorre, 12. – Liñan, 17. - Lobo, 21. – López de Bailo, 22. – Mancho, 7. – Martín de Bernabé, 15. – Mata, 21. – Navarro de Arzuriaga, 3. – Navarro-Dolz, 3. – Otal, 17. – Ribera, 13. – Ric, 14. – Sancho, 17. – Valenzuela, 2. – Valero de Bernabé, 2. – Villacampa, 25. – Yanguas, 1.
J. Sanz
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Aug 23
armorialibro de armoria
Vista del absis y campanario de la iglesia del monasterio de Pedralbes (Barcelona)
Se ha actualizado el “Libro de Armoria”, el día 26 del mes de septiembre de 2008.
LA HERALDICA EN EL CLAUSTRO DEL MONASTERIO DE SANTA MARIA DE PEDRALBES
Preámbulo
Entre las antiguas y venerables piedras góticas que aún nos quedan en la ciudad de Barcelona, es el monasterio de Pedralbes uno de los cenobios de señoras que más admiración despiertan, entre los seguidores del arte gótico catalán y más veneración junto con la catedral por parte de los barceloneses.
Si la memoria me es fiel, creo recordar, que en la ciudad Condal hasta finales del siglo XIX, existían de siete a ocho, conventos medievales de hechura gótica de admirable belleza arquitectónica. Uno de ellos el de Sant Francesc, de la orden de San Francisco, en íntima conexión con el monasterio de Pedralbes, pues a ellos les fue encomendada la misión espiritual de las monjas, con no pocos roces con las diferentes madres abadesas; estaba situado en los aledaños del puerto, fue derruido para ampliar el hoy paseo de Colón, y la construcción del actual edificio del Gobierno Civil. En el año 1247 el propio rey Jaime I el Conquistador, presidió los inicios de los trabajos del nuevo convento gótico sobre los cimientos románicos que ya existían, las obras se prolongarían hasta el 1297. El claustro se empezó a construir y duraron las obras hasta mediados del siglo XIV. Otro convento, el de los dominicos de Santa Caterina, también fue edificado en el siglo XIII, según el diseño arquitectónico aceptado por la Orden de Santo Domingo, imperante en aquella época, constaba de nave única con capillas laterales, armazón de crujías góticas, un pequeño claustro y un campanario. Fue derruido por la piqueta municipal para construir un mercado municipal de indudable fealdad, pero muy popular por las clases trabajadoras, por suerte, hace pocos años ha sido remodelado, creando un espacio modernista de buen gusto, el Ayuntamiento ha tenido el buen acierto, de dejar al descubierto en un pequeño espacio, las ruinas del antiguo convento. El convento de Santa Caterina albergaba y era uno de los preferidos por las familias nobles para sus enterramientos, y bien surtido de labras heráldicas como la familia de los Maya y otras que seguramente se habrán perdido, con suerte en algún depósito municipal. Otros conventos medievales fueron trasladados a otra ubicación del Eixample barcelonés algunos fueron quemados en la Semana Trágica. No citaremos más desaciertos, quedando actualmente unos tres conventos de factura gótica, reconvertidos en iglesias parroquiales.
Construcción del monasterio de Santa María de Pedralbes
Hubo una reina de la Corona catalanoaragonesa, hija del noble linaje de los Moncada, modelo de piedad y prudencia, caritativa con los pobres, llamada doña Elisenda de Moncada i de Pinós (1292-1364), hija Otger de Moncada y Elfa de Luna, uno de los linajes más influyentes, siendo senescales de Catalunya y Aragón. Fue la cuarta esposa del rey Jaime II, de Aragón (1267-1327), descendiente de la Casa de Barcelona, contrajo matrimonio en primeras nupcias con el rey don Jaime II, este rey tenía 55 años, cuando se casó con Eleonor que tenía 30 años, en el año 1322, se llevaban 25 años de diferencia. Después de largos años de reinado, ésta le pidió al rey la construcción de un monasterio de clarisas, bajo la advocación de Santa María. El monasterio se halla situado en la parte alta de Barcelona, en un predio, situado entre la falda de la montaña de Sant Pere Màrtir y la villa de Sarrià, que en aquel entonces no era un municipio agregado a la ciudad de Barcelona.
La primera piedra fue colocada por los monarcas en el absis de la iglesia, el mes de marzo del 1326 y un año más tarde el 3 de mayo del 1327 el monasterio se hallaba bastante avanzado como para poder albergar la primera comunidad de monjas clarisas. En la actualidad sigue siendo habitado por una pequeña comunidad por miembros de esta orden. El edificio constituye uno de los mejores modelos del gótico catalán, tanto por su iglesia como el bellísimo claustro, siendo uno de los más espaciosos y armónicos de este estilo. Y lugar obligado de visita para los heraldistas. Es un ejemplo típico de núcleo monástico, defendido por poderosas murallas almenadas, en parte subsistentes todavía, en su interior acogía el soberbio monasterio de estilo gótico-catalán y las dependencias de la servidumbre que cuidaba de la parte exterior, trabajando y cuidando de las tierras propiedad de la orden y el avituallamiento del monasterio.
Una sobrina de Santa Clara, de nombre Inés, llegó a Barcelona para fundar el monasterio de San Antón y Santa Clara, en el barrio de la Ribera, donde ahora se sitúa el parque de la Ciutadella (1232-1236). En aquel tiempo las Clarisas seguían la Regla de San Benito. Del monasterio de Sta. Clara el año 1327 salieron 14 monjas para fundar el monasterio de Pedralbes. En 1513, al ser aprobada la Regla de Sta. Clara, los monasterios de Clarisas tuvieron que escoger entre una Regla y la que tenían anteriormente. El edificio constituye uno de los mejores modelos del gótico catalán, tanto por su iglesia como el bellísimo claustro, siendo uno de los más espaciosos y armónicos de este estilo. Y lugar obligado de visita para todos los amantes del arte góticos heraldistas.
En 1991 se declaró el monasterio Monumento Histórico Artístico. Una parte pasó a formar parte del Museo de Historia de la Ciudad.
La reina Elisenda hizo construir su residencia un palacio anexo, junto a las dependencias comunitarias, habitó en este palacio hasta el momento de su fallecimiento. Con fama de reina prudente e inteligente, recibía a los nobles del reino que le pedían consejos familiares y de estado. Dedicó todos sus esfuerzos a las muerte del rey incluso en vida codirigir la Corona de Catalunya y Aragón, que era el imperio marítimo más importante de todo el mediterráneo y una de las grandes potencias mundiales.

Capilla latera larmoriada con las armas de los Moncada, en la nave de la iglesia en el monasterio de Santa María de Pedralbes.
La iglesia
La iglesia tiene nave única, ábside poligonal y destacados rosetones, aunque las vidrieras y rosetones no son notables por su tamaño, la disposición arquitectónica hace que la nave tenga una luminosidad diáfana y un aspecto muy despejado que impresiona a primera vista. Las nervaduras de los arcos están culminadas por por llaves de crucero con motivos religiosos policromado, en buen estado de conservación, pero la ornamentación en general es muy parca. Es una iglesia austera, libre de obstáculos visuales y físicos. Un iglesia diseñada para la oración y recogimiento de las monjas clarisas. La iglesia que tardó 60 años en ser construida tiene tres cuerpos: La parte alta era para las últimas oraciones de la noche y las primeras de la mañana, la parte media era utilizada por los frailes y la parte baja para las oraciones del día. Al lado de la entrada se encuentra la Sala capitular construida en el año 1416, por los maestros de obras Guillem Albiell y Antoni Nato, presidida por La Mare de Déu dels Desemparats y el escudo de la familia Moncada, el de la reina y el de Constança de Cardona.
La basílica, que domina con su altura todo el barrio de Pedralbes, tiene desde el exterior un aspecto macizo y bastante adusto, especialmente en la parte lateral, recta y prácticamente sin adornos y cuya rigidez sólo se ve perturbada por los contrafuertes, ya que no se emplearon arbotantes. Esta sensación de bloque compacto y poco grácil empieza a disiparse cuando uno se enfrenta al pórtico, aunque también carece de ese aspecto que caracteriza las grandes iglesias góticas europeas. Flanqueda una torre octogonal, similar a la iglesia del Pino, de Barcelona, en la fachada destaca también por su sobriedad, con el rosetón enmarcado por dos robustos contrafuertes. En el pórtico de entrada a la iglesia destaca los escudos de los Moncada partido con los palos de la Corona de Aragón, que se van sucediendo en la heráldica principal de este monasterio en especial en las columnas del claustro.

Túmulo con el sarcófago de la reina Elisenda de Moncada, en la capilla de Sant Miquel, vestida con el hábito de monja clarisa.
Hay que señalar el sepulcro de la reina Elisenda de Moncada que ofrece al espectador dos vertientes la que da a la iglesia, donde aparece su imagen sedente, vestida como reina y soberana y la que da al claustro donde se muestra como viuda y penitente, en el suelo de esta capilla se hallan cuatro sepulcros de señoras nobles. Hay que resaltar las vidrieras de exultante belleza, edificadas y montadas en el siglo XIV, la vidriera gótica alcanzó un desarrollo más relevante con diseños como los de la iglesia del monasterio de Pedralbes y los tres coros: el alto, el bajo y el de las monjas.

Vista del ala oeste del claustro del monasterio, al fondo el campanario de la iglesia.
Claustro y otras dependencias
El claustro donde se organiza todo el monasterio, es uno de los más grandes de Europa, consta de una longitud de 40 metros, formado de tres pisos, apoyados sobre arcos apuntados sobre estilizadas columnas, sostenidas por capiteles en los que hallan labrados los escudos el de la reina Elisenda, con las armas de su familia y el rey de la corona aragonesa, certifican la importancia de este claustro gótico dentro del panorama del gótico catalán. En la primera planta claustral al fondo se tiene acceso a la Sala Principal, el dormitorio de las monjas, fue objeto a través de los años de diferentes remodelaciones, para evitar el frío y la humedad, que desdibujaban completamente los elementos góticos. Actualmente se pueden ver de nuevo las ventanas del siglo XIV, se han restaurado los estucados originales de las paredes mostrando los arcos ojivales, parcialmente tapados por un artesonado del siglo XVI. En la parte posterior del acceso podemos ver uno de los contrafuertes de la iglesia que, como elemento escultórico, soporta las escaleras de caracol que suben al antiguo “purgatorio”. En la misma sala llamada Salón Principal del Palacio, se han eliminado todos los elementos añadidos, quedando una vasta sala donde se exponen los antiguos tesoros de la comunidad. En total, la superficie de exposición es de 200 metros lineales distribuidos en más de 907 m2. En la primera planta claustral se hallan las celdas, donde las religiosas pasaban sus días en oración y retiro espiritual, cosiendo y estudiando, circulan el patio con arcos apuntados. La celda de la Reina Elisenda, y la Capella de Sant Miquel, a la derecha de la entrada, tiene murales pintados en 1346 por el maestro catalán Ferrer Bassa, realizadas en 1346, que importó las técnicas de pintura del gótico italiano, influenciado por el artista Giotto y los talleres de Lorenzetti o Simone Martini. Majestuosa es la Sala Capitular, con pinturas murales, con un arcosolio en el que se halla el osario de la abadesa Dolzet. Su función principal era la reunión de la abadesa con la comunidad. En esta sala capitular, la abadesa y las monjas recibían cada año la visita de los consejeros de la ciudad que, por decisión de la reina, eran considerados protectores de la comunidad. Durante muchos años, los consellers de la ciudad, colaboraron en la construcción y conservación de las dependencias monásticas y, en contrapartida, tenían el privilegio de apadrinar a una doncella para que pudiera entrar en la comunidad, sin la dote preceptiva que era obligatoria. En el centro del claustro se halla un expléndido jardín con una fuente en el que cultivaban plantas medicinales para elaborar los medicamentos transformados en ungüentos e infusiones curativas, que se administraban en la enfermería, ésta también se tiene acceso en la primera planta del claustro.

Sarcófago de la abadesa Francesca Saportella o Çaportella, en la capilla de Sant Miquel, fallecida el 25 de mayo de 1364.
La heráldica
La heráldica en este monasterio, sigue las reglas clásicas de iconografía de cualquier cenobio medieval en la Corona catalanoaragonesa. Los blasones predominantes son los de la reina Elisenda de Moncada, que se hallan distribuidos por todo el recinto con la partición de las armas de los Moncada y las del rey de Aragón, descendientes de la Casa de Barcelona. También los blasones que se hallan en los enterramientos de abadesas y de la nobleza, corresponden a los cánones heráldicos, correspondientes a los blasones femeninos: escudos redondeados, otros en losanje, circundados con motivos florales, según el gusto de la época, la estola de abadesa colgante, en algunos excesivamente larga, pero siempre con las armas labradas de las familias patricias de Catalunya a las cuales pertenecían. Los epitafios escritos en la parte inferior de la lauda sepulcral en idioma catalán antiguo o latín arcaico, labrados en letra uncial los más antiguos y en letra semiuncial del siglo XIV, con transición al período gótico-renacentista, otras inscripciones en tipo letra gótica ya implantada en la Corona, a finales del siglo XV, estas inscripciones dan testimonio de la vida de la finada, con los datos fechados de su defunción.
En la Sala Capitular, en el interior de ella, se encuentra unos cuatro sepulcros, más destaca el arcosolio con el osario de la abadesa de Olzet, de gran simplicidad, con excelente labrado en su epitafios.
En resumen este monasterio, es buen ejemplo de la heráldica cenobial exclusivo de señoras, que nos ha quedado hasta nuestros días y que al estar protegido por los Consellers de la ciudad de Barcelona ya desde el inicio de su creación hasta el actual Ayuntamiento, no ha sido objeto de saqueos ni destrucciones, se conserva tal y como fue creado en sus inicios por la reina Elisenda de Moncada y las abadesas que la precedieron.
Relación de escudos del monasterio de Pedralbes
Aragón, María de, letra A, p. 40. – Caixans, Sibila, 7. - Cardona i Pinós, Constança, 22. – Cardona, Margarida, 23. – ÇaRovira, Agnes, letra C, p. 25. – Castellet, Clara, 35. – Centelles, Violant, 44. – Cervelló, Beatriu, 46. – Cervelló, Maria, 46. – Fenollet, Beatriu, p. 6. – March, Isabel, p. 10. – Moncada i Luna, Violant, 38. – Moncada, Margarida, p. 39. – Olzet, Subirana, p. 8. – Vallseca, Saurina, p. 6. – Miravall, p. 35. – Pallars, Violant, p. 5. – Saportella o Çaportella, Francesca, p. 26. – Luna, Elfa, p. 28.
Quedan pendientes tres escudos, que se hallan en el grupo de enterramientos de la capilla de Sant Miquel, posiblemente de familiares o allegados de la reina Elisenda de Moncada, en sus laudas sepulcrales no se halla ninguna inscripción.
J. Sanz
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