MARIMON, Marqués de Cerdanyola
Catalán. De Barcelona. De plata, un león de azur, linguado de gules, coronado de oro; bordura dentada de azur. “Esta familia es solariega de Barcna. Estas armas se veían assí pintadas en el retablo antiguo de la capilla de tods los santos de la igª de Sta anna de Barcna. y esculpidas de medio relieve sobre la puerta de la de Sn Joseph de la misma iglesia en donde han tomado al presente al lugar de su entierro q. antes la tenían en la capilla de tods los sstos. [1] Estas armas se ven en un quarto de las pruevas q. hizieron para el habíto de Sn Juan franco Pujadas en 1529 de Jorge Rebolledo en 1559 de Miql Junyent en 1567 y de Juan Marimon en 1674. Tarrafa las trahe en el libro q. compuso en 1550 de las armas de todos los canonigos de la seu de Barna[2] se ven estas armas tambien en el altar de la concepcion de la igª de Berga. Y en una esquina del salon de la casa del marqs de Sardanyola, en Barcna.” (sic.) [Ms B-87]. (V. Marimón, linaje)

Enterramiento de los Marimón, Colegiata de Santa Ana. S. XVII. Barcelona
[1] El enterramiento de esta familia datado en el año 1667, en la colegiata de Santa Ana, iglesia gótica que le da nombre. Este templo de origen muy antiguo, conserva parte de la estructura románica original. El claustro del siglo XV de dimensiones muy superiores a lo ha que llegado hasta nuestros días. Su casa estaba situada en la plaza de Sana Ana, la parte baja de la avenida del Portal de l’Àngel, a partir de la calle de Montsió. Fue hasta finales del siglo XIX una plaza cerrada y alargada, fue punto de llegada de carruajes entre los pueblos colindantes, que debían entrar y atravesar la ciudad por el portal de l’Àngel, llamado así por tener en la entrada un ángel de grandes dimensiones, situado en la entrada de la muralla. La apertura de la avenida hizo desaparecer su carácter recoleto e intimista. En ella estaban y siguen estando, los palacios de Sanllehy, en los números 3 y 5, construido por la familia Marimón en el siglo XVII, a los Cerdanyola, los marqueses de Caldes de Montbui y una fuente gótica que, como la de la plaza de Sant Just, se vio sometida a importantes reformas en la época de dominio neoclásico.
[2] Se refiere el autor al libro impreso titulado "Speculum Pie Elemosine", que se halla en el archivo de la catedral de Barcelona.