El León en la heráldica

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En el Armorial del Toisón de Oro, se dedica una lámina al rey de Castilla y León, en el que puede observarse el león púrpura en la guadralpa del caballo.

 EL LEÓN EN LA HERÁLDICA

Es una de las figuras más representativas en heráldica mundial, empleada no solamente en las armorias españolas sino también las europeas.

Es también uno de los muebles más antiguos, según algunos autores dicen que su aparición se constata, dentro del campo de los blasones sobre los años 1144 y 1146, en un sello del Duque de Sajonia. Lo que sí es cierto, que está figura no como elemento heráldico, sino como decorativo, se ponía a los pies de los enterramientos de los reyes de la Corona de Aragón y Cataluña, como signo de realeza y fortaleza, sin embargo, en las reinas, se ponían los lebreles o perros más pequeños, simbolizando la lealtad y la fidelidad .

Según el insigne heraldista e historiador Martín de Riquer en su obra Heráldica Española, consigna que en el año 1148 ya figura el león en el escudo de Alfonso VII de León. En el escudo del reino leonés, aparece precisamente el león de color púrpura, esmalte solamente usado en las armerías reales y en algunos escudos de concesión real.

En el escudo del reino de León señala Pastoreau, heraldista francés en su Tratado de Heráldica, que este esmalte solamente se encuentra en muy pocos escudos de linajes ingleses y normandos.

Otro famoso heráldista francés Jéquier elaboró unas estadísticas sobre un número determinado de armoriales datados entre los años 1200 y 1400 donde se estudia la aparición del león unas 466 veces, lo que representa un 5,98 por 100, porcentaje muy elevado si lo comparamos con otras figuras, como los castillos, torres, águilas, elementos también muy importantes en la heráldica universal. Claro, está que en España su competidor más próximo es el lobo, animal que apenas se blasona en otros países, pero en las armorías vasca y navarra es muy común.

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Lámina dedicada a Jehan III de Luxemburgo, Conde de Ligns y de Gruise, Señor de Beaurevoit, nacido el año 1390 y fallecido el 5 de enero de 1441. Armoriel du Toison d’Or. S. XV.  

 Posiciones del león heráldico

La forma más utilizada es la de rampante, es decir, las patas traseras apoyadas en el campo del escudo y las delanteras elevadas, la derecha un poco alzada de la izquierda, su posición debe ser vertical, es la forma más agresiva de este animal; generalmente la lengua y las uñas deberían de ser de color rojo, en su defecto debería de indicarse si son de otro color o esmalte.

Algunos autores consideran que el color propio del león deber ser el del oro y con este esmaltes se aprecian muchos armoriales antiguos con este mueble heráldico como puede apreciarse, por ejemplo, en el Armorial Le Bretón, como vemos en la lámina que se expone y en un gran número de ellos, mientras que en España, se hallan leones de diferentes esmaltes, predominante el  oro, plata, gules y azur, excepto el sinople o el sable quedando relegados a los blasones ingleses o franceses.

Se pinta de las formas siguientes: Contornado (dicho por algunos heraldistas antiguos, pasante resguardante), pasante leopardado (dicho por otros pasante guardante), es el que tiene la cabeza de frente con tres de sus pies apoyados en el suelo.

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Enterramiento del linaje de los Queralt, en un arcosolio del claustro del monasterio de Poblet, puede distinguirse el león leopardado en la posición de rampante y contornado. Siglo XIII.

El pasante tiene la cabeza de perfil sosteniéndose sobre tres de sus pies, puede estar coronado, chaperonado, capuchonado, con cola horquillada, bélgico (el león bélgico es el atributo del Condado de Flandes consistente en campo de oro, con un león rampante de sable, armado y lampasado de gules), los términos durmiente, lampasado, armado, marinado, monstruoso, mornado, ajedrezado, fajado, difamado, dragonado, mantelado, saliendo, saliente, naciente, vilenado, echado, corriendo, son voces muy usadas en heráldica para describir la posiciones de esta figura animal.

También se pintan algunas partes del cuerpo del león como: cabeza, cola, garras, todas ellas en la posición de rampante. Generalmente el león debe verse de perfil, tanto los leones como los leopardos cuando en número de dos, están colocados frente a frente se dirán afrontados cuando se sitúan de espaldas adosados; se dicen mornados cuando no tienen lengua, dientes ni uñas; difamados cuando tienen la cola cortada, si lleva la cola entre las patas traseras se le denomina: cobarde, si muestra sus atributos sexuales, se le llama vilenado. Las lenguas del león y del leopardo siempre encorvados, deben ser redondas en su extremidad. La cola del león debe de ser derecha y un poco nudosa, arqueada su borla sobre la espalda aunque en la mayor parte de los escudos antiguos la cola se halla encorvada hacia afuera como la del leopardo, también se representa la cola horquillada o nudada. La lengua y garras del león generalmente deben aparecer de distinto color que el resto del cuerpo a poder ser de gules, indicando la sangre de sus piezas.

Algunos heraldistas distinguen la diferencia entre un león naciente y otro saliente. El primero enseña o asoma sólo la cabeza y parte del cuello, mientras que el saliente además de la cabeza y el suello asoma una pata y ocasionalmente la punta de la cola.

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En el Armorial Le Breton, se dibuja en esta lámina el león rampante de diferentes esmaltes y colores.

Los leones de mar o marinados son los terminados en cola de pez, mueble muy utilizado en la heráldica anglosajona inexistente en las armorias Hispanas. El león bicéfalo o monstruoso es el que tiene dos cabezas, algunos tratadistas lo presentan con una cabeza mirando a la diestra y la otra a la siniestra. Algún heraldista llama saliente o saltante al león que iniciando un salto tiene las patas traseras juntas y apoyadas en el suelo.

Además del león existen otros felinos en la heráldica española como los, leopardos, panteras, gatos, como el linaje de los Moix mallorquines, ocelotes, este último más común en los escudos hispanoamericanos.

 

 

Enterramiento de Doña Urraca de Navarra Reina de Navarra, llamada “La Asturiana”, esposa del Rey Garci Ramírez. El sarcófago se halla en la capilla del Santísimo Sacramento de la catedral de Palencia.

(Imágenes cedidas por gentileza de: http://enterramientosreales.forogeneral.es/board/index.html)

Simbología del león

Símbolos de la fuerza del león: Si lleva en la garra diestra una espada, simboliza rectitud de su justicia y en la siniestra un globo o mundo, indica el poder soberano y sosteniéndolo en la mano destra, simboliza que tiene el dominio de gran parte del mundo. En sí el león simboliza: autoridad, dominio, monarquía, soberanía, majestad, vigilancia, terror. Perdonando a quienes se le humillan y destruye a los que le resisten, según cita el Marqués de Avilés, en su tratado.

También algunas órdenes militares escogieron el león como símbolo heráldico. En la ciudad Venecia una orden militar cuya divisa es una cruz octógona de oro, cargada de una medalla con un león alado y leopardado que tiene en sus garras el Libro de los Evangelios abierto en donde está escrita esta leyenda: “Pax tibi Evangelista meus”, siendo el escudo de armas de la República misma. También en dicha república hay otra orden que se llama La Estola, reglada por el senado veneciano el año 1631.

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ACTUALIZACIÓN DEL “LIBRO DE ARMORIA” DEL MES DE MAYO DE 2010

Escudos dibujados de Ciudadanos Honrados de Cataluña, en la época de los Austrias

Burgués y Sant Climent. – Canta, Francesc. – Vanyelles, Pere Ramon. – Campmany y Descoll, Rafel. – Cerveró, Joan. – Cirach, Pere. – Cavallería, Johan. – Ciurana, Pere. – Ciurana, Miquel. – Codina, Joan. – Cornet, Luis. – Cordelles, Alejandro. – Coromines, Francesc. – Desbosch, Francesc. – Desllor, Galcerà. – Desmás, Arnald. – Despuig, Guillem. – Des Soler, Guillem. – Desvalls, Galcerà. – Desvoló, Dalmau. – Domenge, Guillem. – Dusay y Dusay, Lluís. – Escales, Joan. – Espuny, Guillem. – Ferrer i de Girona, Bernat. – Fivaller, Galcerà. – Franch, Francesc. – Frigola, Joan.  – Ferrera i de Boscá, Pere. – Garbí, Pedro. – Garridell, Gonzal. – Gilabert, Miquel. – Gralla, Bernat. – Graell, Pere Arnald. – Gualbes, Baltasar. – Icart i de Subirats, Joan. – Jordà i Sasala, Onofre. – Laviá, Gaspar de.

 Fotografies blasones de diversos linajes de la Corona de Aragón

Abadia, 1. – Alastruey, 16. – Escofet, 8. – Baldrich, 5. – Carnicer, 30. – Cescales, 49. – Desvalls, 14. – Fortón, 25. – Correa, 72. – Montserrat, 47. – Maranges, 9. – Rin, 16. – Porta, 45. – Betran, 33. – Blanes, 38. – Casasús, 30. – Zaidín, 34. – Zapata, 4. – Queralt, 1. – Boil, 41.

Diferentes fotografies del “Glosario Heráldico”, a modo de ejemplo

Armas reales, 17-A. – Armas propias, 17-A. – Armas plenas, 17-A. – Escudo Papal, 12-E. – Escusón, E-12. – Escudo inglés, E-12. – Escudo italiano, E-12. – Escudo femenino, E-12. – Rayo, R-13. – Saliendo, S-1. – Saliente, S-1. – Sirena, S-7.

J. Sanz

MONOGRÁFICO – EL CORRER LAS ARMAS

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Relieve  procedente del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el año 1416, con el escudo de armas puesto al revés los caballos, con su gualdrapa de negro en señal de duelo, con su pezuña en actitud de pisar y romper el escudo. Los jinetes en segundo término arrastran las banderas, según la costumbre de este ceremonial. Monasterio de Poblet. S. XVI.

 CORRER LAS ARMAS

  En la Alta y Baja Edad Media era costumbre, en España y Europa entre las casas reales y la alta y mediana nobleza un hecho singular para muchos desconocido, excepto para los medievalistas y enamorados de esta época.

Se trata del ceremonial llamado el “Correr las Armas”, acontecimiento multitudinario a veces prohibido por la iglesia, consciente ella del trasfondo pagano, censuró estas celebraciones, siempre que se hiciera dentro de ella e incluso algunas veces por el poder civil. Sin embargo, la tradición se mantuvo fiel y fue a lo largo de los siglos XIV y XV, cuando alcanzó el máximo esplendor, con ligeras variaciones. 

Según algunos autores este ritual arranca del hecho que ya lo practicaban los romanos, cuando fallecía el César o un miembro importante del Senado, militar o un acaudalado mercader.  El rito comenzaba con un velatorio donde estaban presentes los familiares más cercanos al difunto, siendo el óbito, por cuestiones de salud pública y malos augurios, al día siguiente del fallecimiento. Los entierros que más llamaron la atención e incluso congregaban mucho público, eran aquellos de personas pertenecientes a la nobleza o la realeza, cuales contaban con una ofrenda y el acompañamiento del cuerpo hasta el lugar del entierro. 

 Representaciones del “Correr las Armas” 

 Existen todavía algunas sepulturas medievales de nobles destacados en Castilla y la Corona de Aragón, como el relieve del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el 1416, en el monasterio de Poblet o el sepulcro del infante Don Felipe, muerto en el 1274, enterrado en Villalcazar de Sirga (Palencia), y algunos más que han persistido hasta nuestra época nos dan una ligera idea de este ceremonial  en ocasiones fastuoso y multitudinario, según la importancia del difunto. Los “Libros de Horas”, tan populares entre las capas sociales altas, también es una fuente importante de este ritual, donde se encuentran abundantes miniaturas de funerales o de cortejos fúnebres. 

 

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 Sepulcro del Infante Don Felipe de Castilla fallecido en el 1274, en Villalcazar de Sirga (Palencia). Relieve situado a los pies del sarcófago. S. XIII. (Obsérvese el escudo invertido, en señal de duelo y el arranque de cabellos participantes en el entierro).

 Consistía como inicio, en primer lugar el alquiler de plañideras, que lloraban desconsoladamente arrancándose los cabellos, rasgándose las vestiduras, o haciendo ver que se los arrancaban;  a la vez el pueblo llano también se unía a este ceremonial y evocaban las supuestas virtudes del difunto. A los caballos se les cortaba la cola en señal de duelo y los perros de caza también se integraban al cortejo, obligados a encabritarse y a los lebreles del señor a aullar. Los sirvientes hacían sonar la potente trompetería utilizada en el deporte de la caza, enarbolando banderas y estandartes arrastrándolos por el suelo. En cuanto a los caballeros de alto linaje esta comitiva era muy numerosa hasta llegar a la iglesia, representaba la cesión de sus armas de guerra y sus blasones ante Dios.  

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Sepulcro gótico de la abadesa Doña Urraca, en la Sala Capitular del monasterio cisterciense de San Salvador de Cañas (Logroño). (Obsérvese en el panel, imágenes de plorantes arrancándose los cabellos y arañándose el rostro.)

  Según avanza la Edad Media, los funerales no fueron ya tan dramáticos, como en la Alta Edad Media. Las representaciones, por el alto costo, de este rito variaron ligeramente, siguió la procesión de plorantes,  los pendones, banderas y gallardetes, no eran tan numerosos, además de los que eran sostenidos por los hombres a pie y los jinetes que tomaban parte en el cortejo fúnebre; los blasones siguieron depositándose alrededor del difunto, puestos a la funerala, es decir, invertidos. Lo que sí varió fue la entrada de los caballos en los palacios, iglesias y monasterios, en que daban varias vueltas alrededor del muerto, como se hacía anteriormente. Los caballeros allegados del finado portando los escudos al revés, -como podemos ver en las fotografías-, circulaban también con las armas inversadas en señal de duelo y más tarde éstos se quebraban acompañados del llanto teatral de las plañideras. 

  

 El quebrantamiento de los escudos, se situaba principalmente en el exterior de la iglesia a instancia del obispo y canónigos, por lo cual no se llevaba a cabo dentro del templo, combinado además con el arrastre y desgarro del pendón y banderas. Lo realizaban hombres de la familia a pie o allegados, que eran los que transportaban los paveses en el cortejo; la acción solía acompañarse de proclamas a voz en grito, en señal de intenso dolor por el fallecimiento. 

 

  

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Sepulcro de los Queralt en la iglesia de Santa María de Queralt (Tarragona). Relieve situado a los pies del sarcófago. Guerrero en actitud de arrastrar la bandera, con el escudo del linaje a la funerala. S. XIV.

 

 

 

El correr las armas en la Corona de Aragón

 Una de las menciones más antiguas del córrer les armes, en la Corona de Aragón nos la ofrece Ramón Llull. La incluye en su libro “Libre de Evast e Blanquerna”, citamos el párrafo:  

 “Murí un cavaller en aquella çiutat, e com lo portaven soterrar a l’esgleya,anava sa muller (su mujer) e sos parents ab lo cors, e eren vestits de negre, e ploraven molt fortament, e fahien gran dol, tirant lurs cabels e squinçants  lurs cares e lurs vestiments. En un gran cavavyl  guarnit cavalcava un scuder armat qui cridava, e plorava la mort de son senyor, e les armes a envers portavan.” 

 (Murió un caballero en aquella ciudad, y como lo llevaban a enterrar a la iglesia, iba su esposa y sus parientes, vestidos de negro llorando con mucha fuerza, y hacían gran duelo, mesándose sus cabellos y arañándose las caras y su vestimenta. En un gran caballo guarnecido cabalgaba un escudero armado, que vociferaba y lloraba la muerte de su señor, y las armas las llevaba puestas al revés).  

 El funeral que describe Ramón Llull, sin duda corresponde al de un caballero de rancio abolengo. No debió diferir mucho en su contexto al que se ofreció  en Valencia a Jaime I el Conquistador, debió de ser de una gran pompa y magnificencia al tratarse de un rey muy querido y respetado por el pueblo,  fue enterrado en el monasterio de Poblet, en Tarragona, donde se hallan sepultados varios reyes y reinas de la Corona aragonesa.

 A la muerte del rey Pedro el Ceremonioso, ocurrida en el año 1387, los representantes del consistorio barcelonés “el Consell de Cent”, se reunieron en asamblea para tratar sobre los detalles del funeral, decidieron que el cadáver del monarca no iba a ser el centro de la celebración, puesto que el fallecimiento no se había producido en la ciudad de Barcelona. Esta circunstancia determinó que no se hiciera la presencia de los caballos con las colas cortadas y incluida la del quebramiento de los escudos.  Sin embargo, el fallecimiento del rey Juan II, ocurrida en la ciudad  en el año 1479, determinó que el córrer les armes, sí fueran celebradas las exequias civiles, en las plazas y calles de la Ciudad Condal en el que participaban ocho jinetes enarbolando las cuatro banderas y cuatro paveses con los escudos del Reino de Aragón y de la Casa de Barcelona. Los caballos iban cubiertos con sus correspondientes gualdrapas con los colores franjados de amarillo y rojo emblemas de la casa reinante. El cortejo también incorporaba a los criados del monarca, haciendo sonar cuernos y bocinas de caza, haciendo gemir y ladrar a los lebreles; el  grupo con gran estruendo se detenía en lugares clave de la ciudad, delante de la plaza de la Catedral, Generalitat, Ayuntamiento y como no en la actual plaza del Rei, donde se anunciaba la muerte del monarca. Se arrastraban las banderas del rey, se rompían los escudos y los jinetes se lanzaban al suelo desde sus caballos. Posteriormente comenzaban los oficios fúnebres, en los que lo concelebraba el obispo si trataba de algún miembro de la familia o del rey, con gran cantidad de sacerdotes vestidos con los ropajes eclesiásticos de negro, canónigos vestidos de color púrpura, representantes de todos los estamentos civiles; abades y abadesas que representaban a todas las órdenes,  desde las contemplativas hasta las mendicantes; incienso derramándose por toda la catedral iluminada y engalanada con pendones, y paveses colgados al revés, con todos los cirios y teas que previamente habían encargado el Paborde a los cereros, también era un dispendio importante; los nobles muchos de ellos vestidos también de negro, las damas presentes vestidas de riguroso luto con pequeños tocados y sin más ornamento que un rosario pendiente del cuelo; en definitiva una cantidad eterógenea de personajes en las que el pueblo participaba desde la calle con gran duelo. 

 

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Sarcófago del obispo Pere Cescales, en una capilla de la catedral de Barcelona, con imágenes de monjas plañideras. Siglo. XIV.

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Detalle del fraile en actutud de duelo, en el lateral del sarcófago el escudo del obispo Cescales. S. IV.

 

Naturalmente hoy en día en nuestra época moderna de avanzada tecnología, aún se encuentran restos de esta costumbre romana y medieval, supongo que los godos también celebrarían sus funerales de forma muy parecida, ya que copiaron de los romanos muchas de sus costumbres.

En algunos pueblos de España, en el sur de Italia, Marruecos, Argelia y todo el mediterráneo oriental, en algunos lugares, aún son llamadas las plañideras para ejercer sus dramáticos llantos  en los  entierros, naturalmente cobrando sus honorarios a cambio también de un suculento ágape. Aunque estos cortejos mortuorios de tipología medieval se han perdido del todo. 

Descansen en paz.

Fuentes documentales: “El Córrer les armes”. Un aparte caballeresco en las exequias medievales Hispanas. Por la Profesora de la Universidad de Barcelona Francesca Español.

ACTUALIZACION DEL 1 DE MARZO 20010

 Lista de fotografías del Glosario Heráldico: 

 Armas Reales, 17-A; Armas propias, 17-A; Armas plenas, 17-A; Escudo papal, 12-E; Escusón, E-12;  Escudo inglés, E-12; Escudo italiano, E-12; Escudo femenino, E-12; Rayo, R-3; Saliendo, S-1;  Saliente, S-1; Sirena, S-7. 

 Relación de fotografías de linajes de la realeza  y la alta nobleza de la Corona de Aragón:

Entença, Bernat Guillem, 4. -  Cervelló, Alemany-Ramon, 48. -  Hungría, Violant. H-5. – Queralt, 1. – Boil, 41. – Blanes, 38. 

Relación de fotografías de linajes: Abadía, 1. – Alastruey, 16. – Baldrich, 5.  – Betrán, 33. – Carnicer, 30. – Casasús, 30.  - Cescales, 49.Correa, 72. – Desvalls, 14.  - Fortón, 25.  - Maranges, 9. – Montserrat, 47. – Porta, 45.  - Rin, 16. – Zaidín, 34. – Zapata, 4.  

 Lista de escudos dibujados:

 Letra A: Ansó, 38. – Antensa, 38. – Antón, 38. – Anzano, 39. – Aones, 39. – Anzano, 39. – Aparicio, 39. – Aparici, 39. – Aquilles, 40. – Aquillué, 40. – Ara, 40. – Arabués, 40. – Aragó, 40. – Aragón, 41. – Aragonés, 41. – Aragonés de Puigmoltó, 41. – Araguas, 41. – Aragüés, 41. – Arahuete, 42. – Aranda, 42. – Aranyó, – Arasanz, 42. – Araus, 42. – Arazo, 42. – Arana, 42. – Arbea, 43. – Arbia, 43. – Arbicio, 43. – Arbor, 43. – Arborser, 43. – Arbosich, 43. – Arbre, 43. – Arbrí, 44. – Arbrich, 44. – Arbués, 44, – Arbuxech, 44. – Arci, 45. – Arcs, 45. – Ardanaz, 45. – Ardévol, 45. – Ardiles, 46. – Arellano, 46. – Arén, 46. – Arenas, 46. – Abenia, 46. – Arenós, 46. – Areny, 46.  

Letra B: Barutel, 14. – Bayola, 19. – Bearne, 20. – Beaumont, 20. – Bec, 20. – Becerola, 20. – Bege, 20. – Begur, 20. – Bela, 20. – Belaochaga, 20. – Belda, 21. – Bella, 21. – Bellarida, 21. – Bellavila, 21. – Bellegarde, 21. – Bellet, 22. – Bellfort, 22. – Bellsolá, 23. – Belluchi, 23. – Bellvehí, 23. – Bellvey, 23. – Bellvis, 23. – Bellvey, 23. – Belmonte, 24. – Belnoni, 24. – Beltrán, 24. – Beltrán de Gelida, 24. – Beltranes, 24. –  Belucih, 24. – Beneche, 25. – Benedé, 26. – Benedid, 26. – Benet, 26. – Bennasar, 27. – Bensans, 27. – Bensó, 27. – Benvingut, 27. – Beráliga, 27. – Berart, 27. – Berbesor de Foixà, 2. – Berbesor de Guinaran, 28. – Berbesor de Mont (Doms), 28. – Berbesor de Vesora, 28.

 Jesús  

www.armoria.info

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Timbres eclesiásticos

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Repostero con las armas del Papa Luna, en una sala del castillo de Peñíscola.

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Timbre eclesiástico de Pedro de Luna, cuando era Cardenal. Códice iconográfico 267. Italia. Año 1540.

 

Última actualización del “Libro de Armoria”, el 1 de enero de 2010

TIMBRES ECLESIÁSTICOS

El origen de las armerías fue en sus inicios un signo exclusivamente militar para la identificación en los ejércitos medievales a finales del siglo XII, su uso fue extendiéndose a la familia y su aplicación posteriormente a los religiosos y las señoras de la alta nobleza, de los primeros pasa a los altos mandatarios de la iglesia católica y a las comunidades religiosas.

El timbre eclesiástico por excelencia es el capelo, sombrero de ala grande sujetado por cordones terminados en una borla, que penden de él, según la jerarquía a la que pertenezca.El uso de este ornamento surge en la Italia del siglo XIV generalizándose progresivamente en el siglo XV. Los colores originarios eran el rojo púrpura y el negro, el rojo reservado para los cardenales y el verde para los arzobispos y obispos, éste último color no aparecio hasta el siglo XV. El negro también usado, era propio de las dignidades inferiores. El número de borlas, fue muy variado y hasta su regulación en el año 1832 por la Sagrada Congregación del Ceremonial, dispuso, quince para los cardenales, diez los arzobispos, seis para los obispos, tres para los canónigos, deanes, chantres, abades, protonotarios, y uno para los sacerdotes.escut-de-calixt-iii-flanquisado-de-roderic-de-borja-pere-ll-de-borja-roma-pont-de-milvio-1458.jpg

Escudos de los Borja, el del centro el del Papa Calixto III, a la izquierda del espectador el de Roderic de Borja, con el timbre de los Cardenales, y el de la derecha Pere Ll. de Borja, esculpidos en el puente de Milvio. Roma. Año 1458.

 

Timbre Papal: El timbre de identificación del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es la tiara pontificia, que es una mitra de diseño ovalado, enfilada de tres coronas ducales repartidas de forma proporcional, en representación de su triple realeza, acostumbra a ser de plata, con las coronas de oro inscrustadas de pedrería, cimada de un globo, que representa la tierra, con dos ínfulas blancas que pendientes, franjadas y sembradas de pequeñas cruces doradas. El escudo va colocado sobre dos llaves dentadas puestas en aspa, la de la derecha de oro y la de la izquierda de plata, sujetadas con una cinta de azur. Algunos papas llevan por soportes o tenantes dos ángeles de carnación, uno a cada lado, sosteniendo con una mano el escudo y con la otra sujetan una cruz con tres traversas treboladas, la de la diestra de oro y la de la siniestra de plata. Algún autor dice que el primer pontífice que usó escudo fue el papa Bonifacio VIII (1294-1303). Otros autores aseveran que fue en el pontificado de Alejandro V, hasta época se empleaba únicamente se empleaba las llaves y la tiara como signo del Papado.El Papa Martín V fue el primer Pontífice que lleva el escudo familiar a la vez acuñó moneda diferenciando las armas personales con los atributos de las pontificias, usándolas como ornamento exterior para propias de cada Papa. Lo mismo ocurrió con las dignidades eclesiásticas cardenales, obispos, abades, priores. Ya entrado el siglo XIV la iglesia tuvo la necesidad de timbrar los documentos eclesiásticos catedrales, cabildos, colegios, monasterios.

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Blasón con timbre cardenalicio, perteneciente al  cardenal Mendoza.

Timbre de cardenal:  Se adorna de un capelo de color rojo de alas anchas, guarnecido de unos cordones de seda del mismo color, entrelazados entre sí debajo del capelo caen a cada lado del escudo con un colgante de quince borlas comenzando por una y acabando en cinco de forma progresiva. Si se da la circunstancia que son patriarcas, arzobispos, etc., detrás del escudo y debajo del capelo se halla una cruz trebolada, de oro, de dos brazos. No pueden poner coronas de su jerarquía familiar, sin embargo, en algunos países europeos las suelen poner.

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Blasón del arzobispo Joan Moncada i Gralla.

Timbre de arzobispo: En los arzobispos primados no siendo cardenales, llevan el capelo forrado de verde, con los cordones de seda del mismo color el capelo con diez borlas, la cruz trebolada será normal con una sola traversa.

 

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Timbre de obispo de Tomás de Lorenzana y Butrón, rigió la diócesis de Girona entre 1775-1796. Enterramiento en la nave de la catedral de Girona.

 

Timbre de obispo: Los obispos llevan el capelo forrado de verde con dos cordones de seda del mismo color, entrelados, con seis borlas a cada lado, una, dos y tres. Encima del escudo formando parte del timbre al lado derecho, ponen una mitra puesta de frente con las ínfulas colgantes de sus inferiores puestas una a cada lado y en la parte izquierda, un báculo de oro, terminado por dos vueltas, una a cada lado, abierto hacia fuera mirando hacia la izquierda del escudo, indicando esta posición que tiene jurisdicción en todo el obispado. Los obispos y arzobispos que tienen título nobiliario, pueden poner la corona correspondiente en el timbre, sobre el mismo escudo. Los obispos y arzobispos que tienen el título de copríncipe, pueden poner en el escudo la corona de príncipe. Si son príncipes soberanos, sitúan sobre el escudo como timbre la corona que les corresponda perteneciente a su jerarquía nobiliaria, de la cual sale en el centro una mitra puesta de frente, superada de una cruz trebolada y angulada de oro, una espada con la empuñadura de oro con la hoja de plata, a la derecha, un báculo de oro pusto mirando hacia la izquierda, la espada y el báculo deben estar inclinados de manera que salgan sus extremos superiores. Si pertenecen a una orden religiosa o congregación, debe de figurar como timbre el escudo perteneciente a esta institución.

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Timbre de Abad medieval, perteneciente a la casa de los Pau. Monasterio de Banyoles. S. XIV

Timbre de abad: Los abades mitrados llevan el capelo de color negro, con cordones también de color negro de los cuales cuelgan solamente tres borlas a cada lado, una y dos. Los de órdenes monásticas, usan el mismo que el de los obispos, con seis borlas verdes a cada lado, colgando del capelo, como timbre, ponen la mitra a la derecha ligeramente inclinada hacia la izquierda y el báculo mirando a la izquierda con la curvatura orientada hacia la derecha en el interior. Indica esta posición que tiene jurisdicción monástica solamente sobre sus monjes. En el supuesto de que el báculo de una curvatura, esté orientado hacia el exterior del escudo, significa que su jerarquía se extiende fuera del monasterio. La mitra de abad debe de hallarse ligeramente girada hacia el centro del escudo a diferencia de los obispos en que ésta se halla puesta de frente. Los abades religiosos llevan atado un trozo de tafetán blanco, atado debajo de la curvatura del báculo. Los abades que no tienen el derecho a llevar mitra ponen el escudo detrás del escudo, sobresaliendo debajo del capelo, a manera de cimera.

Timbre de protonotario: Todo igual que el de abad, aunque sin mitra ni báculo a manera de cimera, solamente llevan el capelo y las borlas.

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Timbre y escudo del canónigo Josef Orteu, en la capilla de Sant Isidor, de la catedral de Girona.

Timbre de canónigo, deanes, camarero, archidiácono y sacristanes: Timbran el escudo al igual que los protonotarios, es decir, sin cimera solamente lleva el capelo y las borlas.

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Timbre de la abadesa María de Aragón, en el monasterio de Pedralbes (Barcelona). S. XVI

Timbre de prior, chantre, abadesa: Usan báculo sin curvatura puesto en situación de palo, situado detrás del escudo rodeando éste un rosario en forma de círculo. El chantre, usa el escudo que le es propio y detrás de éste el palo propio a su cargo.La abadesa, usa escudo losanjeado u ovalado y detrás de él un báculo puesto en palo, todo orlado por un rosario ovalado. (V. Báculo, capelo, timbre).

Relación de blasones fotografiados: Arnau, 51.  - Ballester, 6. – Berga, 29. – Borja, Cardenal Alfonso, 48. – Cartellá, Joan de, 14. – Fernández de Álava, 7. – Figuera, 13. – García de Heredia, 9.  - Herbes, 1. – Janer, 1. – Juste, 1. – Montagut, 48. – Montsoriu, 56. – Navarro de Arzuriaga, 3. – Oliván, 3. – Otal, 18.  - Pastor del Cabezo, 11. – Pau, Guillen, 17.  - Planella, Pere, 38. – Sorell, 59. – Vallespirans, 6. – Verí, 16.   

Lista de escudos dibujados: 

Letra A:Abellar, 3. – Aber, 3. – Alegra, 21. – Albucià, 19. – Alemán, 22. – Aleny, 23. – Alfay, 23. – Algora, 24. – Aliaga, 24. – Aliod, 24. – Allué de Sada, 25. – Almau, 25. – Almazor, 26. – Almogavar, 26. –  Almugavar, 27. – Alsinellas, 28. – Altamir, 29. – Altarriba, 29. – Altura, 29. – Alvira, 30. – Alzamora, 30. –  Alzinella, 30. – Alzinellas, 30. – Alzola, 30. – Amargós, 31. – Amell, 31. – Ametller, 32. – Amigó, 32. – Amo, del. – Amora, 32. – Anaya, 33. – Ança, 33. – Andaluz, 33. –  Anderaz, 34. – Anderiz, 34. – Andosilla, 34. – Andrés, 34. – Andueza, 35. – Anell, 35. – Añellán, 35. – Anglada, 35. – Aniñón, 37. – Annes, 37. – Annia, de, 37. – Anniques, 37. – Añón, 37. – Anriques, 37. – Ansa, 37. – Ansaldo, 37. – Ansano,  38. – Ansello, 3. 

 Letra L:  Leet o Les, 15. – Leet, 15. – Leiza, 15.  - Lensol, 15. – Lentorn, 15. – Leompart, 16. – León, 16. – Leos, 16. -  Leoz de Bidea, 16.  - Leoz, 16.  - Leraza, 16.  - Leres, 16.  - Les, 17.  - Lesaca, 17.  - Lesol, 17. – Levilla, 17. – Liana, 17. – Libet, 18.  - Libià, 18.  - Liédana, 18.  - Lienda, 18.   - Lilet, 18.  - Lillet, 18.  - Limbeu, 18.  - Limes, 18.  - Limós, 18. – Linyan, 19. – Liori, 19. – Lioris, 19. – Lir, 19. – Lisa, 19 – Lisón, 20.  – Litago, 20. – Lizama, 20. – Lizana, 20. – Lizarazu, 20. – Llanos, 21. – Llansol, 21. – Llasera, 21. – Llaurador y Satorra, 21. –  Lledó, 21. – Llinás, 22. –  Llobregat, 22. – Llopis, 22. – Lloret, 22. – Lloselles, 23. – Loaisa, 23. – Lobera de Baylo, 23. – Loberas, 23. – Lobes, 24. – Lobet, 24. – Lobets, 24. – Loges, Monsur de, 24. – Loparbedre Sans, 24. – Lope, 25. – López de Gurrea, 26. – López de Pedruel, 26. – López de Pedruelo, 26. – López de Tena, 27. – López, Diego de, 27. – Lor, 27. – Lorach, 27. – Lordat, 27. – Lorenzana, 28, – Loris, 27. – Lorit, 28. – Loró, 28.  – Losau, 28. – Loxau, 29. – Loyz, 29. – Lozano, 29. – Lozano de Sos. – Luzerga, 33. – Lyori, 33.  

Letra M:  Marçà, 9. – Marcell, 10. – Marcén, 10. – Marcer, 10. – Marcells, 10. – Marcillo, 10. – Marcuello, 11 – Marcús, 11. – Marfà, 11. – Marco, 11. – Margalef, 11. – Marimó, 13. – Marimón, 13. – Marín de Azuara, 13. – Marín de Villanueva, 13. – Marisch, 13. – Marles, 13. – Marlés de Malla, 13. – Marlé de San Guim, 14. – Marlic, 14. – Marota, 14. – Marquesa, 14. – Marraco, 15. – Narsell, 15. – Marta, 15. – Martí, 16, 16. – Martí Mossèn, 16. – Martín, 16. – Martínez, 16. – Martínez de Aragón, 17. – Martinez de Arizala, 17. – Martinez de Aspurz, 17. – Martinez de las Balsas, 17. – Martinez de Undués, 17. – Martinez de Vilella, 18. – Martinez del Villar, 18. – Martinozis, 18. – Marta, 18. – Martorell, 18. – Marzo, 19. – Mascó, 19. – Masons, 21. – Masplà, 21. – Masquefa, 21. 

Letra N: Nabas, 1. – Navas, 4. – Navarra, 3.  – Nerín, 5. – Noves, 7. – Notario, 7. – Novila, 8. – Nueno, 8.

J. Sanz 

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Las Coronas en la Heráldica española

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Escudo del rey Alfonso XIII, de España, con la corona real por cimera encima del casco.

Escudo del rey Alfonso XIII con la Corona real por cimera.

 

LA CORONA EN LA HERÁLDICA ESPAÑOLA

La corona es una distinción de las más antiguas. Por ella puede clasificarse o identificarse la jerarquía de la persona que la usa en su cabeza o sobre su escudo de armas. Puede saberse si un rey, un conde, un marqués, etc. Las piedras preciosas que la engalanan, que no tienen más representación que su riqueza.Es uno de los timbres más utilizados en la heráldica española y europea, sirven para diferenciar los distintos grados del estamento noble. También llamada “Coronel”, término usado durante el siglo XV y XVI, para denominar a la corona heráldica. Se sitúa encima del borde del escudo con poca separación, en contadas ocasiones se encuentra en el campo del escudo. Todas son de oro, pero de formas distintas y variadas, según su distintivo nobiliario. Algunas a través de los tiempos han sido modificadas en su forma y hechura.En la heráldica española suele ser costumbre al timbrar un escudo con una corona prescindir del casco correspondiente, sin embargo no existe ninguna regla heráldica que impida usar casco y corona conjuntamente, en este caso siempre la corona debe de ir sobre el casco o un poco elevada por encima del mismo.En los siglos XV-XVI se fue ordenando la forma de las coronas y el concepto de los reinos y de los imperios. El rey es el que tiene o regenta un reino. El Emperador acostumbra ser el que impera sobre varios reinos.En este monográfico sólo trataremos de las más importantes coronas españolas, dejaremos para un futuro trabajo las diferentes coronas europeas.

Coronas españolas

Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, hojas de acanto o de apio, toda ella esmaltada de oro.

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 Corona Imperial Española*

La corona imperial, está formada por un círculo de oro, con ocho florones de hojas de acanto, se ven tres de enteras, engarzadas de una perla y un bonete de color rojo escarlata en forma de mitra, protegido por casco de oro abierto, protegido de tres diademas también engarzadas con perlas la del centro sostiene un globo de azur centrado y cruzado y sumado de una cruz de oro. Es la más alta representación de jerarquía nobiliaria. En algunos países cuelgan dos ínfulas.Entre las más características figuran la de los emperadores y emperatrices de Rusia, Alemania, Austria, España y la de los Bonaparte.Acostumbran a ser todas de oro engastadas de pedrería que se distribuyen en todo el contorno de la corona.

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Corona real y escudo de los Reyes de España

La corona real española, está formada por un círculo de oro, cargado de pedrería, con ocho florones también de acanto, cargados cada uno de una perla, levantados y cubiertos de ocho diademas perleadas (sólo se ven cinco) y en la parte que se juntan un globo centrado y cruzado sumado de una cruz llana de oro. Forrada de gules.

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 Corona y escudo de la princesa de Asturias Doña Leticia

La corona de reinas y princesas y otras señoras tienen derecho a poner sus armas las coronas que usan sus maridos, signo de máxima nobleza.

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Corona de Príncipe de Asturias*

La de Príncipe, en España pertenece al heredero de la Corona, Príncipe de Asturias, es igual a la real con la diferencia que lleva cuatro diademas (solo se ven tres).

 

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El rey de Aragón con la corona de Aragón, presidiendo una sesión de Cortes. Miniatura del “Libro de los Usatges i Constitucions de Cathalunya”. S. XIV.

La Corona de los Reyes de Aragón, igual a la corona Real Española, pero sin diadema alguna.

La corona de los Condes de Barcelona, círculo de oro, enriquecido de pedrería, realzado de ocho espigones grandes intercalados de otros ocho pequeños, terminados y cargados de perlas, cerrado de un bonete carmesí redondo, cimado de una perla.Corona de Príncipe de Girona, círculo de oro, con pedrería, surmontado de doce espigones de oro intercalados de otros doce más pequeños, todos terminados en perlas.

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Corona de infante*

 La corona de Infante, es como la real, aunque sin ninguna diadema.

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Corona de Duque*

 

La de Duque, es como la de Infante, sin las perlas intercaladas, la corona débese de usar siempre con el manto forrado de armiños, ya que todos los Duques tienen la dignidad de Grande de España y todos los demás títulos que ostenten Grandeza de España.

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Escudo de los Marqueses de Llió, sumado de la corona de marqués. Existente en el patio del palacio de esta antigua familia en la calle Moncada, de Barcelona.

La de Marqués, es de oro, con ornamentación de piezas preciosas, realzadas de cuatro florones (sólo se uno y dos medios florones), con doce perlas puestas en medio de éstos de tres en tres.

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Corona de Conde*

La de Conde, de oro, con el círculo de pedrería y realzado de dieciocho perlas, sólo se ven nueve.

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Corona de Vizconde*

La de Vizconde, el círculo con menos pedrería que la del Conde, sobresalen cuatro puntos cargados en su extremo de una perla gruesa y en medio de otra perla de menores dimensiones, colocadas en posición más baja sostenidas por puntos de oro.

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Corona de Barón*

La de Barón, el mismo círculo que la de Vizconde, cincelado, embellecido y guarnecido de pedrería, el círculo lo rodea una banda de perlas que da ocho vueltas (sólo se ven tres), ensartadas y al final de ellas una perla gruesa.

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Corona del actual Papa de Roma Benedicto XVI 

La Corona papal, también llamada tiara, triple corona, es de plata, alargada y de forma ovalada, circundada de tres coronas de oro una encima de otra y separadas, sumada de un mundo circulado y centrado, sumado de una cruz latina o paté, de oro y en los lados de la parte interna sobresalen colgando dos ínfulas. En el escudo se adosan en la parte de atrás dos llaves cruzadas una de oro y otra de plata.Corona señorial, empleada sólo por los que tienen título del reino de señor, es como la de Barón, pero la banda de perlas sólo da cuatro vueltas, se ven dos, exenta de perlas gruesas.La Corona Antigua. Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, toda esmaltada de oro. Todas las coronas descritas se pintan de perfil, viéndose solamente la mitad evaluándose por tanto la mitad de los florones y perlas que se describen.

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Corona y manto de Grande de España

Corona de Grande de España, similar a la de infante, pero sin diadema lleva un bonete grana, sumado o no, por una perla. La corona debe usarse siempre con el manto forrado de armiños.Corona de Hidalgo, descendiente de título. Círculo de oro, engastado de pedrería.La corona de Hijosdalgo, usa de oro liso, guarnecida con dos puntas.Corona de los Reyes de Armas. Círculo de plata sobredorado de piedras preciosas azules y realzado de cuatro cruces patés.

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Corona de provincia*

La corona mural, es la empleada para timbrar los escudos municipales, sin embargo, hay que distinguir cuatro variedades:La corona de provincia, tiene un lienzo de muralla de forma circular realzada por doce torres, aunque se ven siete, unidas hasta la mitad por un muro con sus merletas defensivas.La de ciudad, tiene el mismo lienzo, pero cerrada con diez puertas, se ven cinco, realzada por ocho torres, se ven cinco, unidas hasta la mitad de su alzada por un muro sin merletas, de plata, con una garita en el medio en la parte superior.La corona de villa, tiene el mismo lienzo que la de ciudad, cerrada con ocho puertas (cuatro se ven), también ocho torres (aparecen cinco), unidas por un muro sin merletas y sin garitas.La corona de pueblo, es como la de villa, pero con cuatro puertas i torres, se ven tres.Por el mal empleo que se hizo en el siglo XVI el uso y abuso de las coronas, el rey Felipe II, por medio de sus juristas y Reyes de Armas, puso orden a tal desconcierto por medio del Real Decreto, fechado en San Lorenzo del Escorial, el 8 de octubre del año 1586: “Otrosí, para remediar el gran desorden y exceso que ha habido y hay en poner coronas en los escudos de armas y sellos y reposteros, ordenamos y mandamos que ninguna ni ningunas persona puedan poner ni pongan coroneles en los dichos sellos ni reposteros, ni en ninguna otra parte alguna donde hubiera armas, excepto los Duques, Marqueses y Condes, los cuales tenemos por bien que los puedan poner y pongan, siendo en la forma que les toca tan solamente, y que los coroneles puestos hasta aquí se quiten luego, y no se usen, ni traigan, ni tengan más.” (Nobiliario Español, Julio de Atienza).Los soberanos extranjeros traen coronas que le son propias; siendo muy diferentes entre sí, más la pequeñez de este artículo se excluye  la descripción de cada de ellas.*   Las imágenes con asterisco son extraídas de Wiquipedia.orgJ. Sanz

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Se ha llevado a efecto la actualización del Glosario, perteneciente al Libro de Armoria, el 1 de noviembre de 2009, con imágenes fotográficas y dibujos de escudos.

Relación de fotografías puestas en el “glosario heráldicoArmas Blancas, 17.  - Armas verdaderas o legítimas, 17.  - Asno, 21. – Barbo, 4.  - Cangrejo, 50.  - Cascabel, 10.  - Cuadrifolio, 49.  - Cuartel, 49.  - Cuartelado, 49.  - Disposición de las figuras, 6.  - Embanderado, 2.  - Emblema, 2.  - Empenechado, 2. – Hebilla, 1.  - Limpio, 7.  - Monstruoso, 7.  - Perro, 11.  - Pica, 12.  - Rueda de molino, 10. – Tenantes, 2.  - Tijeras, 5.  - Timbrado, 5.  - Tornillante, 7.  - Tulipán, 13.  - Zorra, 1.    Letra A: Abarca de Bolea, 1.  - Abarca Guerau, 2.  - Abarcas, 2. – Abellán, 2. – Abián, 4.  - Abiego, 4.  - Abiegos, 4.   - Abinia, 4.  - Abinín, 4. – Abinon-es, 4.  - Abiñón, 4. – Abio, 4. – Ablanque, 4. – Abos, 4.  - Abregos, 5.  - Abreu, 5.  - Abrí-Descatllar, 5.  - Açagra, 5.  - Acella, 5.  - Acuavera, 6. – Ademar, 6.  - Adrián de Torres, 6.  - Adroer, 6.  - Adroher, 6.  - Afán de Ribera, 7.  - Agea, 7.  - Ager, 7.  - Ager, Vizcondado, 7.  - Ager,  Vizconde, 7.  - Agost, 8.  - Agostí, 8. – Agramunt, 8.  - Agreda, 8. – Aguas, 8.  - Aguer, 8.  - Aguila, 8.  - Aguilaniedo, 9. – Aguilar de la Sentiu, 9.  - Aguilar de la Seu d’Urgell, 09.  - Aguilar, 09. – Aguilón, 9.  - Aguinaliu, 10. – Agullós, 11.  - Agustín, 11.  - Agut, 11. – Ahones, 11.  - Aibar, 11.  - Aich, 11. -  Aierbe, 12.  - Aignaliba, 12. – Aigües, 12.  - Aïlla, 12.  - Aineto, 12.  - Aitona y Serós, 12.  - Alabalat, 13.  - Alabart, 13.  - Alabià, 13.  - Alabiano, 13.  - Aladró, 13.  - Alamán, 13.  - Alamani, 14.  - Alamany, 14.  - Alarich, 14.  - Alastrué, 14.  - Alastruey, 14.  - Alaxà, 15.  - Alba, 15.  - Albacara, 15. – Albalate, 16. – Albán, 16.  - Albarado, 16. – Albard, 16.  - Albarracín, 16. Letra B: Baixeres, 03.  - Bajoles, 03.  - Balaguer, 4.  - Balanda, 4.  - Balandre, 4.  - Balbi, 4.  - Balbs, 4.  - Balbuena, 4.  - Balda, 4.  - Baldu, 5.  - Balicó, 5.  - Bals, 6.  - Balleró, 5.  - Ballesteros, 5.  - Ballet, 6.  - Ballsequa, 6.  - Banchs, 7.  - Banyeras, 7.  - Banyuls, 8.  - Banzo, 8. – Bañales, 6.  - Baquedano, 8.  - Baquer, 8.  - Baquería, 8.  - Baranguer, 8.  - Barbarà, 9.  - Barbarín, 9.  - Barbatuerra, 9.  - Barbaza, 10. – Barco, 10. – Barcheta, 10. – Barderí, 10. – Bardoy, 10. – Bargas, 11. – Barluenga, 11. – Barquer, 11. – Barrán, 13. – Barraquer, cardenal, 13. – Barri, 13. – Barriach, 13. – Barrientos, 13. – Barriga, 13. – Barril, 13. – Barrinat, 13.  - Barrio.   - Barrionuevo, 14.  - Barrios, 14. – Barta, – Barta, 14. – Bartol, 14.  - Bartomeu, 14.  - Bas, 15.  - Bascanó, 15.  - Bascarons, 15.  - Basco, 15.  - Bascuas, 15.  - Basedas, 15. – Baselga, 15.  - Basot, 16.  - Basset, 16.  - Basso, 16.  - Bassols, 16.  - Bassot, 16.  - Bastard, 16.  - Baster, 16.  - Bastero, 16.  -  Bastó, 17.  - Bastons, 17.  - Batalla, 17. -  Bataller, 17.  – Batle, 18. – Baudet, 18. –  Bauló, 18. – Bausá, 18. – Bauzà, 18. – Bayadé, 18, – Bayarde, 18. – Bayarte, 18. – Bayarte, 18. – Bayer, 19. – Baylo, 19. Letra C: Cabrerizo,  5.  - Çacirera, 6.  - Çacosta, 6. – Cacho, 6.  - Calatayud, 8. – Calbos, 8.  - Calís,  mosen, 10.  - Calo, 10.  - Calsa, 11.  - Calsador, 11.  - Calsena, 11.  - Calser, 11.  - Calvet, 11.  - Calvillo, 11.  - Calvís, 11.  - Calzador, 11.  - Call, 10.  - Callén, 10. – Callís, 10.  - Callús, 10.  - Camacho, 11. – Camallonga, 12.  - Çamasó, 12.  - Camatjo, 12. – Cambra, 13.  - Camín, 13. – Cammañ, 13.  - Cammany, 13. – Camón, 13.  - Camor, 13.  - Camós, 13.  - Camós de Pineda, 13.  - Campamar, 14.  - Campaner, 14.  - Campani, 14.  - Campdasens, 14.  - Campfullós, 14.  - Campi, 14.  - Campillo, 14.  - Campins, 14.  - Campmany, 14.  - Campo, 14.  - Campo de Arbe, 14.  - Camporel, 15.  - Camporells, 15. – Campos, 15.  - Campredon, 15.  – Camprodon, 15. – Camptor, 15. – Canal, 15.  – Canales, 15 – Canals, 16 – Canaples, 16. – Cañardo, 16. –  Canat, 16. – Canaves, 16. – Cancer, 16. – Candi, 16. – Canes, 17 – Canet, 17. – Canyet, 17. – Canet el Noble, 17. – Canisar, 17.  – Cano, 18. – Canta, 18. – Cantarelles, 18. – Canter, 18.  – Cantín, 18. – Cantoni, 18. – Canyelles, 19. – Canyisar, 19. – Cao de Benós, 19. – Caors, 19. – Capablo, 19. – Capella, 20. – Capilla, 20. – Capllonch, 20. – Capmani, 20. – Caralt, 21. – Carbajal, 21. – Carbó, 21. – Carbí, 21. – Cardell, 22. – Cardiel, 22. – Cardós, 24. – Cardús, 24, – Caritat, 24. – Carlán, 24. -  Letra D: Dalmao, 1. – Daqui, 2. – Darderes, 2. –  Daroca, 3. – Dauder, 3. –  De Coll, 4. – De la Torre, 4. – Del Castillo, 5. – Delafaye, 5. – Delás, 5. – Delló, 5. – Delpuig, 6. – Densese, 7. – Depastor, 7. – Dernius, 7. – Desbac, 7. – Desbachs, 7. – Desbanchs, 7. – Deblore, 7. – Desbocq, 7. – Desbosc, 7. – Desbosque, 7. –  Desbrau, 7. – Desbrull, 7. – Descallar, 8. – Descasover, 8. – Desclapés, 9. – Desclopets,  9. – Descornalbou, 9. – Descors, 10. – Descós, 10. – Desflor, 10. – Desfran, 10. – Desgastell, 10. – Desgatell, 10. – Desguanechs Ortafà, 10 – Desguarets, 10. – Desgurb, 11. – Desllor, 11. – Desmás, 11. – Desmur, 11. – Despalau, 12. – Despasey, 12. – Desperes, 11. – Despleda, 12. – Desportell, 13. – Destany, 14. – Destau, 14.

Actualización del mes de junio – Águila heráldica

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Escudo real antiguo de la Corona de España, acolado con el Águila de San Juan

La  actualización  del “Libro de Armoria”, se ha efectuado el día 28 de junio  de 2008, con imágenes y fotografías de escudos de familias de la Corona de Aragón, aportadas por diversos colaboradores. 

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Águila bicéfala de Austria, en el tímpano del Ayuntamiento de la ciudad austríaca de Innsbruck.

EL AGUILA HERÁLDICA

El águila como figura heráldica

      Encarnada como reina de las aves por su fortaleza y vigor, con una vista muy peculiar, fue insignia en diferentes naciones del mundo desde la antigüedad. También lo es en España, simbolizada en el águila de San Juan, representada con las alas ligeramente extendidas, la cabeza rodeada de aureola, cola semiesparcida, mirando a la diestra.  También es el símbolo de los Estados Unidos de América, su águila es de color marrón con la cabeza y la cola blanca, alas abiertas y alzadas, picada, membrada y armada de oro, sujetando con la garra diestra un ramo de laurel y con la siniestra trece flechas de plata, con las cabezas de oro, el pecho cargado con un escudete de plata, con seis palos de gules y el jefe de azur, sujetando con el pico la divisa: “Epluribus unu”, de oro. Austria aún conserva su águila heredada de los Habsburgo, es bicefálica de color sable, coronada, picada, membrada y armada de oro, con la lengua de gules, asiendo con su garra diestra la espada y el cetro, y con la siniestra la bola del mundo, figura heráldica también del antiguo Imperio Austrohúngaro.

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Aguila imperial napoleónica, en el escudo del emperador Napoleón I.     

   El águila de Francia, también llamada del Imperio Napoleónico, es un diseño clásico de águila, de oro contornada, aferrando con su garra un rayo de oro. De esta figura existen infinidad de diseños y representaciones.

El diseño del águila en los escudos

    Salvo descrip­ción en contrario, su posición regular es con las alas extendi­das y levantadas, la cola baja y esparcida, a veces se presen­ta en los escudos, corona­da y otras membrada, es decir, con las extremidades de distin­to esmalte que el resto del cuerpo, con las uñas de diferente color que los miembros, siempre hay que indicar su posición ocupando gran parte del campo del escudo, en el cual se debe colocar, describiendo minuciosamente todas las características, si es exployada, bicéfala, nimbada, membrada, picada, monstruosa, membra­da, todas las variantes posibles que contenga la figura. Según los heraldistas ingleses, el pico, lengua y garras del águila, como norma en la heráldica inglesa, deben figurar de distinto color, a poder ser rojo, indicando la sangre de sus presas, norma aceptada por la casi totalidad de heraldistas mundiales. Aunque su uso en estas peculiaridades ya era empleado en Europa desde finales de la Edad Media.

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Sarcófago de Miquel Boera, con el escudo al fondo y el águila brochante sobre el todo, en un arcosolio situado en la iglesia de Santa Ana, de Barcelona. S. XVI. (Ver Boera o Bohera, en el “Libro de Armoria”.

 

 

Su simbología

   Según algunos autores, representa el símbolo de la fuerza, el reinado, la grandeza y el poder superior que está sobre todos los poderes. Simboliza también la generosidad el ánimo para cometer grandes empresas.

   Los soberanos según se dice, acostumbraban a concederla a los héroes que se habían señalado en los ejércitos imperiales, y aun a éstos por partes, unos la cabeza, a otros naciente y a muy pocos entera.  Quizá este último caso fuera el del militar Miquel Boera, nacido en la localidad de Sant Feliu de Guíxols, que ostentó en su blasón el águila plena, sobre el contrapalado de oro y gules, es muy posible que le fuera concedida por el rey Carlos V, que a su mando le pusó toda la armada del Mediterráneo, en su campaña de Italia, contra los franceses. En el 1543 se destacó en la defensa del Rosellón territorio también ambicionado por Francia, en aquella época el condado se hallaba adscrito a la Corona de Aragón, pero con la unificación de todos los reinos españoles, realizada por los Reyes Católicos, en el siglo XV, pasó a depender de la Corona de España. También presto grandes servicios al virrey de Nápoles, Ramon de Cardona.

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Relación de escudos fotográficos:

 Abas, 2. – Bardaxi, 11. – Entenza, 3. – Mancho, 7.  - Mercader, 29. – Merchader, 29. – Pinzano, 33. – Valleriola, 4. – Ventura, 11. 

Lista de escudos vectorizados: 

 Letra E. –  Echaus, 1. – Echauz, 1. – Eguaras, 1. – Eguilaz, 1. – Eito, 1. – Ejarque, 1. – Ejea, 1. – Elio, 2. – Ellul, 2. – Emanuel, 2. – Embún, 2. – Endueñas, 3. – Enríquez, 3. – Entença, 3. – Entenza, 3. – Enveig (Vervesor), 4. – Enveja, 4. –  Era, 4. – Eraso, 4. – Eril, 4. – Ernins, 5. – Escalas, 5. – Escanó, 6. – Escarit, 6. – Escobar, 7. – Escobedo, 7. – Escolano, 7. – Escoriazo, 7. – Escorón, 8. – Escoto, 8. – Escribán, 8. – Escribano, 8. – Escriche, 8. – Escudero, 8. – Escuer, 8. 

Letra F.  – Fabregat, 1. – Fàbregues, 1. – Fabrer, 1. – Fachs, 1. – Falces, 2. – Faneca de Llorens, 3. – Fanlo, 3. – Farina, 4. – Farlet, 4. – Farrandell, 4. – Farré, 4. – Farreró, 4. – Fabrer, 5. – Federich, 5. – Felipe, 5. – Feliu, 6. – Femenía, 6. 

Letra O. –  Olcenas, 2. – Olcinelles, 2. – Ollers, 6. – Olmera, 6. – Olmet, 6. – Orea, 11. – Orellana, 11. – Orrit de Cubillo, 13, Ossó. 

Letra P. – Paguera, 2. – Palací, 2. – Palacio, 2. – Palacios, 2. – Palancos, 3. – Palet, 4. – Palicer, 4. – Palmer, 5. – Palmerola, 5. – Palomar, 4. – Palomeque, 4. – Palomera, 6. – Palomino, 7. – Pamo, 4. – Pamo, 7. -  Pardo de la Casta, 9. – Paretstortes, 9. – Pasamonte, 10. – Pasamonte, 10. – Pasqual, 10. – Pastoret, 11. – Patau, 11. – Patelines, 11. – Patos, 10. – Patús, 11. – Pax, 12. – Payalesere, 12. – Peco, 12. – Pedrals, 13. – Pedro, 13. – Pedrol, 13.  Pedrola, 14. 

Genealogia:   Extracto genealógico del linaje de los Valldeperes, investigado por el historiador Joan Roig i Vidal. Se halla la genealogía completa de esta familia en la obra “ Els Nobles i Benestants del Montsia”, Editorial Onada. Cedido por gentileza del autor. (Puede consultarse el resumen en el  “Libro de Armoria”, letra V, pág. 4.).  

  J. Sanz

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Actualización del “Libro de Armoria” – Flor de lis

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 El rey de Francia, reunido con caballeros de la Orden de San Luis, se aprecia el manto del monarca y los cortinajes con el sembrado de las flores de lis propias de la realeza francesa.

La actualización del “Libro de Armoria”, se ha realizado el día 18 de mayo de 2008, con imágenes y fotografías de escudos de la Corona de Aragón, aportadas por diversos colaboradores. 

El listado de escudos actualizados se halla al final de este artículo

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LA FLOR DE LIS

Origenes de la flor de lis

 La flor de lis, bautizada en el reino de Francia, con el nombre de “Fleur-de-lis”,  o “”Fleur-de-Lys”, llamada en España por algunos autores Flor de Francia, es la representación de la flor del lirio en forma artificial, formada por un pétalo central acabado en punta y dos laterales de forma curva acabados también en punta, cogidos o atados por una anilla que deja ver la parte inferior de los pétalos.  

Existe la leyenda sobre esta figura, en la que un ángel le regaló a Clodoveo, rey de los Meronvigios, un lirio de oro, como símbolo de su conversión al cristianismo. Algunos autores aseveran que los lirios  le mostraron al rey de los merovingios el camino para vadear un río y ganar la otra orilla, pudiendo así ganar la batalla de Tolviae, en el año 946, las tropas merovingias la adoptaron como señal.

 Lo cierto es que todo puede quedar en una mera leyenda más, como tantas otras que existen sobre los hechos de armas.Según parece en el siglo XII, el rey Luis VII, fue el primer monarca galo que incorporó la flor de lis en sus armas reales, adoptándola como emblema propio y en siglo XIII, según algunos heraldistas franceses, fue incorporada a los estandartes, insignias, mantos, coronas y todo lo relacionado con  la heráldica de la realeza francesa. Ante la necesidad de identificación en las batallas,  el rey Edmundo IV, estableció con muy buen acierto el “Colegio Heráldico de Francia”, fundado para supervisar y establecer unas normas sobre los derechos de los escudos de armas e insignias, poniendo orden a la anarquía de insignias y blasones de adopción.Según un tratado de heráldica inglesa los lirios de Francia fueron sembrados en el escudo en el año 1376, año en que se redujeron en 3, puestos 2 y 1. 

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Representación del rey de Francia, en el “Armorial Ecuestre del Toisón de Oro”. Manuscrito S. XV.

Adopción de la flor de lis en los escudos

Es una de las figuras más generalizada de la heráldica francesa,  adoptada como emblema soberano de los reyes de Francia y del  estado francés, al igual que en España se eligió como emblema el león por el reino de León, el castillo por Castilla, las cadenas de Navarra o los cuatro palos del reino de Aragón. También es una de las piezas más generalizadas en la heráldica europea, encontrándose escudos de armas en casi todos los países europeos, de influencia francófona, excepto los países como Alemania, Austria y Polonia, que  incorporaron muy poco en sus escudos la flor de lis francesa.  

Flor de lis de Florencia

Cruz florenzada reproducida  en un edificio renacentista de la ciudad de Florencia. S. XV.

Como figura heráldica, existen variantes como la flor de lis de Borgoña, variante de la flor de lis gala, ésta es representada con los pétalos cerrados, señal heráldica de los Duques de Borgoña o la  florenzada la cual es abierta con todos sus pétalos dejando ver sus pistilos, fue emblema del antiguo reino de Florencia y de la ciudad del mismo nombre en la actualidad. Quizá por mimetismo el rey don Sancho de Navarra por los años 1023, instituyó la Orden Militar de los Lirios, en honor de la Virgen Inmaculada en defensa de la fe católica. Poniendo por divisa, dos ramos de lirios atravesados y en medio la imagen de la Anunciación a María.  

La flor de lis en la Corona de Aragón

En la Corona de Aragón  fruto de la unión de otros reinos, la señal heráldica por antonomasia fue y en la actualidad todavía lo es los cuatro palos de gules, sobre campo de oro. En Catalunya se nombran erróneamente “barras”, heráldicamente es incorrecto, sí es preceptivo nombrarlo como en el reino de Aragón “palos”. Debo decir, que existen escudos en iglesias,  monumentos civiles, escudos labrados  con dos palos, o tres incluso, posiblemente en la primera época de la creación de la Corona, fueran dos, o su uso fuera aleatorio, introduciéndose posteriormente como norma los cuatro palos, que hoy en día conocemos.  

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Escudo de Blanca de Anjou, esposa del rey Jaime II, Conde de Barcelona y Rey de Aragón. Labrado en el muro izquierdo del presbiterio de la capilla real de Santa Agata, situada en el palacio de los Condes de Barcelona y Reyes de la Corona de Aragón.

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Capilla Real de Sant Agata, en el Palacio de los Condes de Barcelona y Reyes de Aragón. S. XIV.

También la flor de lis se introdujo en la heráldica aragonesa, catalana y valenciana, aunque predominaron como figuras el castillo, los leones rampantes, los grifos en menor medida y las lunas,  o en Aragón la encina, como señales de conquista de las nuevas tierras conquistadas a los moros.El uso de la flor en la composición de los escudos medievales en tierras aragonesas, catalanas y valencianas y posteriormente las Baleares, no fue muy significativo, salvo en algunas familias nobles de mercenarios, recién venidas del reino de Francia,  tomaron parte en las conquistas del rey Jaime I el Conquistador, años más tarde por enlaces de las grandes familias de la alta y baja nobleza, con otras de origen francés se incorpora esta flor,  a partir del siglo XVI donde se conocen linajes que en su diseño heráldico emplean esta flor en sus cuartelados, también como brisura, fruto de sus enlaces con familias francesas o flamencas. El diseño empleado y el trazado de la flor de lis en Francia y España, experimentó al compás de los criterios artísticos de las épocas una clara evolución en su primitivo trazado medieval hacia formas más acordes con la naturaleza, por ejemplo en el Renacimiento su uso fue más elaborado que el medieval, introdujo cambios en su trazado y dibujo y encuentra su espíritu en la Naturaleza. En el barroco se halla en todo su esplendor con formas bellamente armoniosas en su elaboración, aunque un poco sobrecargadaen su forma, apartándose del espíritu renacentista que le imponía una armonía natural.

LISTA DE ESCUDOS ACTUALIZADOS EN EL “LIBRO DE ARMORIA” 

Relación de documentos fotográficos: 

Almugàver, letra A, página 26. – Audate, 58. – Benet-Roca, 25. – Bertran, 31. – Bordils, 45. – Barberà, 10. – Desbosch, 7. – Descamps, 9. – Giner, 20. – Girgós, 21. – Juste, 11. – Roca de Togores, 17. 

Lista de dibujos de escudos vectorizados: 

Letra A. – Abadía, 1. – Abaria, 2. – Abellas, 3. – Abersó, 3. – Ableu, 4. – Abrego, 4. – Acín, 5. – Aguilar de Alfambra, 9. – Aguilar de la Frontera. – Aguilera, 9. – Aguilón, 9. – Aguilué, – 9. – Aibrí, 11. – Ainsa, 12. – Alajín, 14. – Albalat, 15. – Albanell, 15. – Albarch, 16. – Albiñana, 17. – Albión, 18. – Albocacer, 18. – Alboquer, 18. – Albornoz, 18. – Alcalá, 19. Alcarrás, 19. – Alcibias, 19. – Aleza, 23. – Alfaro, 22. – Almeida, 25. – Almugaver, 26. – Allamanon, 24. – Allué, 24. 

Letra B . – Bagué, 3. – Baguer, 3. – Bailo, 3. – Bajolín, 3. – Baldira, 5. – Baldoví, 5. – Baldovino, 5. – Baldrich, 5. – Balle, 5. – Bandella, 7. – Bandrés, 7. – Banyoles, 8. – Banyuls, Marqués, 8. – Bañolas, 7. – Bañolas, 7. – Bañuelos, 7. – Bañuls, 7. – Baraiz, 8. – Barba, 9. – Barbena, 9. – Bárcena, 10.  - Bardají, 10. – Barescut, 11. – Barneran, 12. – Baró, 12. – Barrachina, 12. – Barrafón, 13. – Barrat, 13. – Barrientos, 13. – Barrutell, 14. -  Barutell de So, 14. – Basià, 16. – Basó, 16. – Bassols, 16.  Letra C. – Caballer, 1. – Caballos, 1. – Cabanellas, 1. – Cabanes, 3. – Cabaniellas, 2. – Cabanyelles, 3. – Cabanyoles, 3. – Cabañas, 2. – Cabello, 2. – Cabello, 2. – Cabes, 3. – Caçador, 4. – Caceras, 5. – Cadell, 6. – Cadells, 6. – Çahera, 7. – Cahors, 7. – Caixas, 7. – Cajal, 7. – Calafat, 8. – Calasanz, 8. – Calatayud, 9. – Calberí, 8. – Calce, 9. – Calder, 9. – Calderer, 9. – Call, 10. – Callís, 9. – Casador, 5. Letra D. – Dalana, 1. – Dalbi, 1. – Dalmau, 1. – Dalza, 2. – Dalló, 1. – Danús, 2. – Dardalla, 2. – Darnós, 3. – Dasgurp, 3. – Dasso, 3. – Dat, 3. – Dávila, 3. – De la Barsa, 4. – De Xart, 4. – Deblore, 4. – Delfín, 5.  - Delorda, 5. -  Delsessa, 6. – Denia, 6. – Denquerquin, 6. – Descall, 7. 

Letra L. – Labes, 2. – Labià, 2. – Lacal, 2.  - Lacasa, 3.  - Lacoma, 3. – Lagos, 5. – Laiglesia, 5. – Laiz, 5. – Lalueza, 6. – Lamarque, 6. – Lambán, 6. – Lample, 7. – Lanaja, 7. – Lanao, 7. – Landivar, 7. – Lanoguera, 7. – Lantera, 8. – Lantorn, 8. – Lanusa, 8. – Lanuza, 8. – Lanuzas, 8. – Lapuerta, 9. – Laroca, 9. – Larraz, 10. – Larran, 10.  - Larruy o Laruy, 10. – Laruiz, 10. – Lascorz, 11. – Lasentiu, 11. – Liñan. 

Letra M . – Madrigal, 1. – Maja, 3. – Malany, 3. – Mallada, 5. – Manent, 7. – Mañas, 7.  Marcilla de Luna, 10.  - Marcilla, 10. – Marín de Alfocea, 13. – Marquínez, 14. – Marser, 14. – Martínez de Luna, 16. – Marzal, 18. – Masana, 20. – Masanellas, 20. – Masdovellas o Masdovelles, 20.  - Masot, 20. – Massanet, 21. – Massons, 21. – Mauleó, 23. – Maurán, 23. – Mayvor, o Mayver, 24. – Maza de Lizana, 25. – Mazón, 25. – Medrano, 26. – Melis, 27.  - Menzonis, 28. – Mesones, 30. – Militano, 32. – Millars, 32. – Minuarte de Maella, 33.  - Minuarte, 33. – Minuesa, 33. – Molera, 37. – Moles, 37.  - Molina, 37. – Moliner, 37. 

Letra O. – Oblitas, 1.  - Obneda, 1. – Ocespos, 1. – Oig, 2. – Olcenas, 2. – Olcina, 2. – Olcinelles, 2. – Olius, 4. – Olivar, 4. -Olmera, 6. – Olmet, 6. – Olorda, 6. – Oluja, 7. – Ollers, 6. – Oncins, 9. – Onís, 9. – Ordís, 10. – Orea, 11. – Orellana, 11.  - Orfila, 11. – Origó, 11. – Orrit de Cubillo, 13. – Ortells, 13. – Osso, 14.

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La Heráldica de la catedral de Tortosa. Parte II

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Retablo situado en el altar mayor, denominado de la “Mare de Déu de l´Estrella”, antigua patrona de la catedral, fue realizado en el 1351. La parte pictórica obra del pintor italiano Francesco de Oberto. representa la Pasión y Resurrección de Cristo.

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Se ha actualizado el 6 de marzo de 2008 la segunda parte destinada a la “Heráldica de la catedral de Tortosa. Parte II”, así como la actualización del “Libro de Armoria”.

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Relación de escudos de la catedral de Tortosa:

 Fageda, 2. – Jardí, p. 3. – Luna, Pero, 28. – Miravall, 35. – Moll, 38. – Montagut, 46. – Montbrú, 48. (Muy interesante y bien conservado). – Nadal, 1. – Olivella, 4. – Oliver, 5. – Oliver-Alaixar, 5. – Oriol, 11. – Parcero, 7. – Perafeta, 14. – Perellós, 16. – Pinyana, 22. – Prat o Prats, 31. – Punter, 39. – Sáez, 4. – Segarra, 40. – Soldevila, 46. – Spuny, 51. – Tavérnoles, 5.Torrelles, 13. – Valldeperes, 4. – Vallmoll, 6. – Vilafranca, 18. – Vilaubí, 25.

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LA HERÁLDICA DE LA CATEDRAL

DE TORTOSA

Parte II 

La Canonjía agustiniana de la catedral de Tortosa

Junto a la catedral en el espacio del claustro se han conservado íntegras las antiguas dependencias de la Canonjía agustiniana, fundada en el siglo XII por el obispo Gaufred, abad del monasterio de San Rufo, en Avignon (Francia) y primer obispo de Tortosa, después de la conquista cristiana. Se construyó entre los siglos XII y XIV, junto al muro que protegia la zona del “Forum de la Dertosa” (Tortosa) romana, las salas y aposentos, fueron destinadas a la vida comunitaria y actividades de los canónigos regulares de San Agustín y de otros religiosos destinados al servicio litúrgico, cultural y hospitalario de la catedral tortosina. En diferentes épocas llegó a alojar más de 200 a 250 religiosos.

El obispo Gaufred d´Avignon, en 1165, estableció aquí la vida reglar de San Agustín. Se cree que en el principio de esta comunidad religiosa fueron sólo nueve los canónigos, que son los firmantes del documento “Prima ordinatio ecclesie Dertusensis” de la constitución de este canonicato, fueron los siguientes religiosos: Geraldo, Pedro, Clemente, Bartolomé, Sancho, Juan, Bernardo, y dos Guillermos. El Papa Adriano en su carta al Conde de Barcelona Don Ramon Berenguer IV señala que el obispo tenía “XX frates in conventu”, es decir, veinte frailes en el convento, con escasos medios para subsistir. Este número se ve aumentado en el transcurrir de los años y en el 1320 tuvo que reducirse con la constitución de un ordenamiento que restringía el número de canónigos.
Se creó posteriormente los cargos de prior, camarero, hospitalero enfermero, dependientes del canonicato, de modo que eran sólo los canónigos los que servían en su primitiva institución.

 

 Vista de la nave central de la catedral de Tortosa

 

 Vista del absis y triforio desde el fondo de la nave de la iglesia.

  

En tiempos del segundo obispo Don Ponce de Mulnells (1193), por parte del cabildo se adjudicaron a los mencionados oficios ciertas remuneraciones, con la obligación de dar cuenta dos veces al año, que debían invertirse en su institución. En el trancurso del tiempo se alteró esta disciplina, y comenzaron a darse estos oficios a quien no era canónigo. Por otra parte los empleos tenían designados los beneficios de ciertas iglesias, mientras que los canónigos percibían una menguada paga, señalada por el Papa Luna en su obispado.
En el siglo XV, fue decayendo la disciplina regular, de modo que el Papa Luna, disolvió parte de la vida comunitaria, consignando a cada canónigo su parte en dinero las distribuciones cuotidianas. Siguió la de vivir fuera del claustro, la abolición de poder hacer testamento, parte de las cuales fueron concedidas por el papa León X. Secularizadas más adelante en el 1592 todas las casas reglares de San Agustín en el Principado de Catalunya, Condados de Rosellón y la Cerdaña.
El papa Clemente XIV, secularizó del todo la canonjía de esta iglesia en el año 1772. En estos dos siglos últimos era todavía llamada de canónigos de San Agustín, quedando como vestigio de la vida reglar antigua el año de noviciado y la profesión de los canónigos.

 

El Tesoro catedralício

Las salas albergan actualmente la “Exposición Permanente del Fondo Artístico de la Catedral y Canónica de Santa Maria”, recientemente inaugurada. Consta de nueve salas, a cual más interesante:

 

Sala 1: Dependèncias del antiguo palacio del obispo. Recepción.
Sala 2: Sala del Prior. Epigrafia: Lápidas romanas (s. I-II dc). Lápida trillingüe (s. VI-VII dC). Lápida de las atarazanas árabes. (s. X dC).
Sala 3. Galerías. Fragmentos arquitectónicos. Objetos de uso cotidiano.
Sala 4. La Canonjía. Subterráneo A. Restos de las diversas construcciones de la Catedral. Elementos arquitéctonicos.
Sala 5. La Canonjía. Subterráneo B. Restos de diversas construcciones de la Catedral. Elementos de cerámica i escultura.
Sala 6: La Canonjía. Sala de «l’Almoina» (Sala de la Limosna). Mobiliario y Audiovisual.
Sala 7: La Canonjía. Refectorio de los Canónigos. Tejidos, pintura, códices y pergaminos. Retablo de la Transfiguración (s. XV). Tapiz de la Santa Cena (s. XV). Ajuares episcopales (s. XII-XVII).
Sala 8: Passatge de l’Olivera (Pasaje del Olivo). Escultura: Cristo del Palau. Baix relleu dels Cavallers (Bajo relieve de los Caballeros). Crist d’Ivori renaixentista (Cristo de Ivori renacentista).
Sala 9. Canonjía. Dormitorio de los Canónigos. Orfebrería, sillería del coro i tapices. Custodia del Corpus. Imagen de la Santa Cinta.

En  la “Exposició Permanent”, sobresalen tesoros religiosos de incalculable valor artístico e histórico, que han estado ocultos por diferentes motivos a los ojos del público hasta nuestros días.

  Antiguo coro de madera de nogal

 Coro de madera de nogal de Navarra, construido por Cristóbal de Salamanca en 1591. Se halla siituado actualmente en el antiguo dormitorio de la canónigos.

Destacamos la artística sillería del coro de los canónigos, fabricada con nogal de Navarra, en un buen estado de conservación, con un inmejorable y perfecto tallado del siglo XVI, obra renacentista construida por Cristóbal de Salamanca, fallecido antes de acabar su encargo en el 1591, y continuado por sus discípulos, es una de las mejor conservadas de España. Actualmente se halla en el antiguo dormitorio canonical.

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Cubierta del misal de San Rufo. S. XIII.

Una pieza muy importante es el misal de San Rufo (s. XII), su elaboración se estima que fue realizada sobre los años 1150, decorado con cubiertas de esmalte vaciado. El tapiz flamenco de la Santa Cena, realizado en el siglo XV.  También se muestra una lápida trilingüe del siglo VI y una notable colección de códices de diferentes épocas. La custodia realizada por el orfebre valenciano Eloi Cabanyes y Agustí de Roda en 1638.

Cruz de Calvario. Museo de Tortosa

Cruz del Calvario de piedracon restos de policromía, con el escudo de los Soldevila en la peana, posiblemente donación de esta familia. S. XV.

También se exhibe una cruz de calvario de piedra policromada del siglo XV, posiblemente donación de algún canónigo de la familia Soldevila.

Existen diversos objetos litúrgicos donados por el Papa Luna, que administró esta diócesis entre el 1410-1414. 
Señalamos entre otras construcciones el inquietante, pero a la vez interesante subterráneo laberíntico de 200 metros lineales de galerías, abiertos al público, con habitáculos de pequeñas dimensiones que hoy día guardan restos de materiales de las antiguas iglesias que formaron la catedral, estas galerías son una auténtica obra de ingeniería medieval, con dos 2 metros de altura por 1 ½ de ancho, aproximadamente con un expléndido mazonado de barro cocido cubriendo los muros y el techo abovedado de todo el subterráneo. En la guerra civil española 1936-1939, se utilizó como refugio de los bombardeos que sufrió la ciudad de Tortosa en la Guerra Civil Española (1936-1939).

 

Conclusión

No me ha sido posible reunir todos los escudos de esta magnífica catedral, pero sí su gran mayoría, las causas principales han sido el deterioro de las laudas sepulcrales que se hallan en el suelo de la nave, realizado por los fieles en el deambular de tantos siglos ha acarreado una huella difícil de investigar. Sólo los documentos o los libros de enterramientos no podrían dar alguna luz y aclarar algunos conceptos epigráficos y heráldicos.
De todo el conjunto heráldico labrado en sepulturas, osarios y sarcófagos en las tres plantas de la nave de la catedral y el claustro, se han documentado y fotografiado convenientemente, algunas de ellas no son de una excelente calidad, debido a la falta luz, pero cumple la misión de dar a conocer una heráldica, no citada en muchos casos en los armoriales y nobiliarios al uso.
Los escudos del claustro han sido examinados y reconocidos en su totalidad, excepto una tumba en el suelo completamente maltrecha su epigrafía y el escudo de armas irreconocible, no sé con certeza si se trata de un canónigo o un personaje de la nobleza tortosina, también existe un osario de pórfido con una lápida de alabastro incrustada de pequeñas dimensiones, en un ángulo del claustro, situado en un arcosolio el cual presenta un notable maltrato en su texto epigráfico, en uno de sus ángulos se advierte los trazos de unos escudos labrados, con tres fajas ondeadas en el campo, posiblemente se trate de algún miembro de la casa de los Gerona, pero ante la falta de documentación que lo atestigue, no lo puedo dar por válido a qué personaje o familia pudiera pertenecer este blasón.
Igualmente puede decirse del lapidario de la nave, quedan una dos laudas sepulcrales por identificar en este estudio heráldico. En una de ellas situada en el ábside destaca un blasón cargado de una campana inversada y badajada, el epitafio se halla en muy mal estado puede leerse no sin cierta dificultad: “Sepultura …… nobilis … de Johan..”, el resto del texto es ininteligible, el tipo de letra empleado es una Fracktur, podría tratarse de mediados del siglo XV. Otro tanto, podemos decir de otra sepultura, ésta por su diseño heráldico la podríamos datar de finales del siglo XV o principios del XVI, sin lugar a dudas pertenece a un miembro de la nobleza de Tortosa, en esta lauda puede verse esculpidas tres torres, mazonadas y aclaradas, muy bien ordenadas simétricamente, con cimera mirando hacia la izquierda y lambrequines ondeantes que dan una cierta sensación de movimiento, aunque el epitafio se halla completamente borrado, por tanto, es imposible su análisis y posterior identificación.
Espero que un futuro pueda averiguar la pertenencia de estos escudos.
J. Sanz
www.armoria.info

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La brisura heráldica

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Blasón brisurado, con una faja, perteneciente a Ulrich von Gutenborg, representado en el “Codex Manesse”,  manuscrito en pergamino, iluminado, copiado entre 1305-1340. Fue un encargo de la familia Messen de Zurich,  dedicado y regalado al rey de Bohemia, Wensceslao II. Se halla depositado en la Universidad de Heidelberg.  Se ha actualizado y revisado el “Glosario Heráldico”, complementario al “Libro de Armoria, el 5 de enero de 2008, con fotos ilustrativas.

Relación de las páginas: 

Acolado, letra A, página 3 – Agua, 5 – Aguila de San Juan, 6 – Aguileta, 7 – Alabarda, 8 – Ancla, 11 – Ave Fénix, 22 – Azorante, 23 – Barbada, 4 – Bellota, 6 – Bergantín, 8- Bonete eclesiático, 11 – Cojín heráldico, 20 – Corona de emperador de Austria, 31 – Corona mural de pueblo, 35 – Cruz de Santa Tecla, 40 – Dantelado, 1 – Destrocero, 4 – Empenada, 2 – Escarpiada, 10 – Faja alzada, 1 – Florada, 5 – Franco cuartel, 8 – Gorro frigio, 4 – Manto, 3 – Monte a la italiana, 7 – Pantera heráldica, 1 – Pavés, 8 – Quinquefolio, 1 ________

 LA BRISURA 

La brisura heráldica es la modificación o cambio importante que sufre el campo del blasón, puede decirse se trata de una alteración o adición, con piezas heráldicas, utilizadas para distinguir los diversos miembros de una misma familia. Suele emplearse en especial en la realeza europea y en los blasones de la alta nobleza, en especial en Francia y de toda Europa.   La pieza más utilizada y generalizada en la brisura es el Lambel, o llamado también Banco por algunos autores castellanos, también se emplean el jirón, bordura, faja, cotiza, escudete, escusón, cantón, francocuartel o cantón de honor, y otras muchas más; estas cargas últimas no tienen proporción fija, según algún autor, la pila, que es una pieza como una cuña, y otras muchas del orden tercero. También se utilizaba para distinguir a los bastardos reales, o los nobles de alta jerarquía.   

          

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Lambel medieval en el escudo de armas del príncipe Eduardo de Inglaterra, de sobrenombre el Príncipe Negro,¹ también puede verse al lado la cota y los guanteletes, en la catedral de Westminster (Inglaterra). S. XIV  

 

El lambel como pieza más utilizada en las brisuras

El Lambel como pieza más común en las armas brisuradas a la vez que el escudete y el escusón, le sigue la faja y la cotiza o una combinación de ambas. Su posición en el blasón era en el jefe.El Lambel, Banco o Lambeo, este último termino nombrado por algunos heraldistas del Reino de Aragón en sus nobiliarios.  

Se asemeja, quizá por su similitud a un banco común utilizado para sentarse, visto de frente con las patas perpendiculares, con tres, cuatro o cinco pendientes y una tabla rasa adherida a ellos, esta forma diseñada es la utilizada comúnmente en la Edad Media, aparece dibujado en tratados y manuscritos europeos, como en la “Cronica Majora”, manuscrito realizado en Inglaterra, en el año 1259 o el “Wappenrolle de Zürich”, armorial elaborado en forma de rollo, datado en el 1340 y en España el “Nobiliario Vero”, de Ferran de Mexia, incunable impreso en Sevilla en 1492, por citar algunos de los más populares.

Ya en el siglo XVI, derivaría su diseño en unos colgantes de forma ensanchada o patada que es el empleado hasta nuestros días.   La brisura en la heráldica española En la heráldica hispana no tuvo mucha importancia la brisura, las armas plenas se transmitieron sin demasiadas problemas y de forma general se adoptó otras soluciones, sin embargo, sí hubo algunas casas en especial en las familias reales de la península ibérica, entre ellas las de Castilla y Aragón, que sí adoptaron la brisura.          anjou_-_sta-agata.jpg  Escudo de la reina Blanca de Anjou, en una pared del presbiterio de la capilla real de Santa Agata, Palau Major. Barcelona. S. XIV.

capella-de-sta-agata.jpgVista de la nave y al fondo el presbiterio de la capilla real adosada al Palau Major, de Barcelona, antigua residencia de los Condes de Barcelona y Reyes de Aragón. S. XIV

La brisura distingue el grado de los descendientes de una casa o familia. Por ellas se viene a conocer si se trata del primero, segundo, tercero, cuarto o quinto, pues el primogénito siempre debe usar de las mismas armas que su padre, sin diferencia alguna, circunstancia que no concurre en los demás hijos, por la obligación que les precisa de adicionarlas de alguna pieza. Algunos autores, señalan para el hijo segundo el lambel de tres pendientes, para el tercero, la bordura; para el cuarto, la orla; para el quinto el bastón; y para el sexto la cotiza, para más hijos se procedía a usar la fantasía más que los preceptos y reglamentos establecidos. Posteriormente para los hijos de éstos, ponían más sobre las brisuras o brisuras dobles, por ejemplo, si el hijo segundo usaba el lambel de tres pendientes, el hijo de éste debe traer de cuatro pendientes, el tercero de cinco, el cuarto de seis, etcétera, cargándolo de aquella figura que le pareciese. Para el hijo segundo del que tenía bordura, señalan sea ésta anglesada; al tercero, cargada de bezantes o roeles; el cuarto componada, y así los demás, de suerte que refieren la graduación de cada hijo.    

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Labra heráldica brisurada con el escudo del rey Carlos III, en la entrada de una congregación religiosa, situada en la calle La Palma de Sant Just, de la ciudad de Barcelona. S. XVII. La regulación de la brisura por el rey Carlos III, de España

En  el año 1668, el 18 de julio, reinando Carlos III, en España, con privilegio de éste se señaló, radicalmente, alguna diferencia en los hijos y nietos del primero que obtuvo armas de esta forma. El primogénito usara las mismas armas que su padre, el hijo segundo un lambel de tres pendientes; el tercero, un creciente, el cuarto, una estrella de cinco rayos; el quinto, una mirleta; al sexto, un anillo y al séptimo, una flor de lis. Y en estas seis brisuras, cargándolas simultáneamente compone otras dobles para los hijos de éstos. Y así al segundo, que tomó el lambel, le señala la luneta o creciente, cargada del lambel; al tercero, la estrella; al cuarto la mirleta; al quinto, el anillo; y al sexto, la flor de lis; todas sobrecargadas del lambel. Para el hijo segundo del que tuvo el creciente por brisura expresa lo traiga cargado de otro más pequeño, y del mismo modo dice del tercero ponga la estrella; el cuarto, la mirleta; el quinto, el anillo; y el sexto la flor de lis. Al hijo segundo del que brisó con la estrella manda ponga el creciente sobrebrisado de la estrella, lo que observaran el tercero, con la estrella; el cuarto, con la mirleta; el quinto con el anillo y el sexto con la flor de lis. Para el hijo segundo del que empezó a usar la mirleta sobrebrisura, como todos los demás con ella, este al creciente; el tercero, la estrella, el cuarto la mirleta; el quinto, el anillo y el sexto la flor de lis. Para el hijo segundo del que usó el anillo, refiere use del creciente cargado del anillo, y así, con esta misma sobrebrisura, el tercero, con estrella, el cuarto la mileta; el quinto, el anillo y el sexto la flor de lis. Y finalmente para el hijo segundo, del que brisó con la flor de lis, señala el creciente, cargado de la flor de lis y con ella cargarán el tercero, la estrella; el cuarto la mirleta; el quinto el anillo y el sexto la flor de lis. Teniendo en cuenta que alguna familia puede sobrepasar el número de hijos aquí citados. Se propone el mudado de los esmaltes del campo que puede servir para los demás. 

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1. Escudo con brisura del Ducado de Bretagne en el franco cuartel, en unas pinturas encontradas en un castillo-palacio de la Bretaña francesa. S. XIII. 2. Blasón con el lambel utilizado a partir del siglo XVI hasta nuestros días. Armas de la casa de Watten, de Holanda.

Situación de las brisuras en el blasón

Las brisuras se aconseja se deben colocar preferentemente en el jefe del escudo o en un francocuartel o cuartel de honor, en el cantón diestro del escudo (en el siniestro denota bastardía), teniendo presente que si el campo del escudo es de oro o de plata, el hijo segundo pondrá el cuartel de gules; el tercero, de azur, el cuarto de sinople; el quinto, de púpura; el sexto, de sable; el séptimo, de contraarmiños, y la brisura del color que fuese el campo principal del escudo. Pero siendo de color el campo del escudo, el hijo segundo habrá de poner de oro su francocuartel, y el tercero de plata, con la brisura de gules; el cuarto de oro, y el 5.º, de plata, brisados de azur; el sexto de oro y el séptimo de plata, con la brisura de sinople; y las hijas, a excepción de cuando heredan la casa, brisarán sus escudos, tanto si son de metal como de color, poniendo el franco cuartel de armiños y la figura de oro, simbolizando en ambos esmaltes lo limpio y puro de su honor. Los herederos o sucesores ascenderán a la preferencia del uso de brisura en el orden establecido, de este modo: por muerte del primogénito, sin sucesión, entrará el segundo dejando su brisura, a tomar la del primero; el tercero, a tomar la del segundo y así de los demás, lo que se entenderá respectivamente en cualquiera de las cinco generaciones propuestas en el árbol familiar, optando por sus grados a la mejoría de las brisuras; bien entendido que los varones de inferior brisura, según la graduación de ellas, se antepondrán con preferencia a las hijas únicas y herederas que tuviesen por delante, excepto en el caso que los mayorazgos pidan por cláusula, el apellido, puede otra forma, expirando en éstas, y continuándose en aquéllos la familia, parece se les debe justicia, además que el escudo de armas es distintivo propio del varón. Elección de las piezas heráldicas

Téngase en cuenta que además de las brisuras citadas, las piezas que se usan son a elegir y hay gran variedad de ellas. Pero no pueden usarse como tales las piezas que entran en la composición del blasón real. Así, en Francia, no se puede brisar un escudo con flores de lis; en España, con castillos y leones; en Alemania, con águilas en Inglaterra, con leopardos, etc. La primera ley de la heráldica, señala: “Nunca debe ponerse en los escudos metal sobre metal, ni color sobre color, pero en las brisuras hay tolerancia y muchas veces puede verse color y metal sobre metal”.J. Sanz __________¹    El Príncipe Negro, hijo de Eduardo de Inglaterra, se debe su apodo a la armadura de color negro pavonado que llevaba, muere en el 1376, aquejado de una enfermedad que se desconoce.  Este príncipe, fue uno de los grandes protagonistas de la Guerra de los Cien Años. Infligió a los franceses una gran derrota  en  la batalla de Potiers en el año 1356, y combatió con gran valor en el Reino de Castilla al lado de Pedro el Cruel. Pero murió antes de heredar el trono inglés.

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