La catedral de Girona y su heráldica

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Vista  del pórtico de la catedral de Girona y su amplia escalinata  de acceso.

 

LA CATEDRAL DE GIRONA

 Su heráldica

 I parte

Imaginemos hasta la fundación y colonización hecha por los romanos una ciudad pequeña, pero muy productiva y situada estratégicamente para evitar invasiones, nombrándola  Gerunda en la que posteriormente derivaría su nombre primitivo en Gerona o en el idioma catalán Girona, grafiado actualmente.

La ciudad romana estaba rodeada por un recinto amurallado de planta triangular, con base sobre el río Oñar y vértice en la torre llamada Gironella; se conservan todavía tres puertas de entraada de la antigua muralla romana: la Rufina, en la cara sur en el barrio de Sant Domènec; una en el principio de la calle Força Vella y otra en la cara norte, en la entrada de la vía romana bajo la protección de las torres medievales de Sobreportes.

Paño de muralla romana al fondo la Torre Carlomagno.

Entre la terminación de la Via Cardo y la puerta de la Galia, existía una pequeña plaza que debería hacer las funciones carga ydescarga de mercaderías comercio con amplias y pequeñas tiendas de avituallamiento de toda clasw de artículos habituales en aquella época, y quizá siguió su función durante muchos siglos. Desde allí también se originaba una empinada cuesta que conducía a la parte más alta del altiplano de la ciudad, donde hoy se halla la catedral, y dónde posiblemente existió un templo dedicado, apuntan todos los indicios a los dioses y deidades romanas a Júpiter, Venus o Minerva.

Aproximadamente hacia el año 326 la catedral fue destruida, se  reconstruyó y se abrió al culto por un período de cuatro siglos. Se desconocen totalmente las características del templo si bien, cabe suponer que su emplazamiento fuese el mismo que el anterior y del templo romano y su estructura en forma de basílica característica de los edificios constantinianos.

Siglos más tarde fue conquistada en el año 717 los árabes conquistaron Catalunya y ocupando también Girona, si bien dieron libertad de culto a los cristianos los árabes convierten la iglesia de Santa María en una mezquita y allí donde los cristianos elevan a Dios sus oraciones, los musulmanes las leyes del Corán. Años más tarde los francos a las órdenes del Emperador Carlomagno reconquistaron la ciudad y se procedió a la purificación de la catedral y a la renovación del culto que vino celebrándose sin interrupción hasta principios del siglo XI,  penetran en Catalunya, en el 785 arrancan a Girona del yugo sarraceno, y donde se enarbolaba el estandarte de la media luna vuelve a presentarse la oriflama cristiana.

El templo, primitivo, según Roig Jalpi, se había elevado a la dignidad de catedral en tiempos del Emperador Constantino, fue nuevamente consagrada después de la reconquista.

  

Poderosos contrafuertes en el absis sostenidos por amplios  arbotantes, soportando el desplazamiento de la elevada bóveda de crucería.

El cabildo catedralicio sobre el año 1000 después de largas e interminables reuniones decide sustituir la vieja catedral por una de nueva que fuese más amplia y especiosa de estilo románico. Para sufragar los gastos de reedificación, cede Pedro Roger en el año 1015 el monasterio de San Daniel, con todas sus prebendas al Conde de Barcelona don Ramón y a su esposa doña Ermesenda por 100 onzas de oro, con cuya cantidad más los bienes, tierras pertenecientes a dicho monasterio, pudo el obispo, llevar a cabo la obra y el 31 de diciembre de 1038, fue consagrada por el mismo, a la consagración asistieron el Conde Borrell y su madre doña Ermesenda junto a los más destacados caballeros de la alta nobleza de Catalunya.

  

Estancias personales del obispo Margarit, en el palacio episcopal de Gerona hoy convertido en Museo. 

En siglos posteriores no contento el obispo y el Cabildo con su iglesia , creyeron oportuno remodelar la antigua nave románica, que se consideraba insuficiente para el culto de aquella época.

A este propósito, en el 1292, el tesorero Guillén Jofre hizo donación de 10.000 sueldos catalanes, pero hasta el 1312 y se formalizó el ambicioso proyecto. El cambio consistió en la ampliación de la cabecera con girola y nueve capillas encargadas al arquitecto Enric de Narbona, a la muerte  de éste le sucedió Jaime de Faverán, siguió en la obra otros arquitectos como Guillem Cors, Francesc Saplana, Guillem Bofill, y Pedro Sacoma, finalizando esta grandiosa obra en el año 1368, que consistía en construir una única nave de la misma anchura que las tres proyectadas anteriormente y correspondientes a los tres ábsides citados. El resultado fue que la catedral de Girona, es una de las mas espaciosas de la cristiandad, junto con la de San Pedro de Roma, en el Vaticano.

De la antigua catedral románica iniciada en el siglo X, queda el claustro del XII y la torre llamada popularmente de Carlomagno construida en el 1040 que hace las veces de contrafuerte y campanario.

En el interior de la nave única cubierta por una bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnas. Los contrafuertes laterales albergan dos capillas por tramo, ejemplo del gótico catalán.

La fachada es de estilo barroco, dividida en tres cuerpos a modo de retablo. Sobre el último cuerpo se abre un gran óculo coronado por frontón y arriba se abren siete vanos de arco rebajado. Los nichos u hornacinas de los tres cuerpos están separados por columnas pareadas y ocupados por las esculturas de las que se ha dado noticia, realizadas en el siglo XX.
 El interior muestra la grandiosa nave única, gótica, cubierta por bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnillas. La segunda más ancha por detrás de la iglesia de San Pedro del Vaticano, que tiene 25 metros.

Los contrafuertes laterales de la primera zona albergan dos capillas por tramo. En la segunda zona, en los dos tramos antes de llegar al presbiterio, se abren amplios ventanales góticos y debajo, las ventanas del triforio que recorren ambos muros. Antes del presbiterio y cerrando el fondo de la gran nave se levanta un muro con un arco central y dos laterales, más tres óculos, dos más pequeños sobre las tres ventanitas del triforio y uno mayor en el centro, cercano a la bóveda. Las vidrieras del presbiterio son del siglo XVI, con temática de la vida de la Virgen.

Sarcófago de los Señores Corbera-Campllonch, fueron dueños  del castillo de Púbol, en el Ampurdán gerundense.

 Los sepulcros armoriados en el interior de la nave

Los sepulcros son verdaderas obras de arte en todos se halla el escudo del linaje o el propio el de concesión, o el adoptado al libre albedrío.  No ocurre lo mismo con el de los Condes de Barcelona, éstos siempre han usado como propias los cuatro palos de Aragón, así llamados por los heraldistas por pertenecer el Condado a la Casa de Barcelona al reino de Aragón, junto con los reinos de Valencia, Mallorca, Aragón, Principado de Catalunya, el Rosellón, y territorios conquistados, formando una especie de confederación (este término no existía en aquélla época), siendo el Conde de Barcelona el que ostentase el título de rey heredado por el casamiento de Doña Petronila, hija del rey Ramiro II el Monje e Inés de Poitou.  Nació Doña Petronila en Huesca en el año 1136 y falleció en  Barcelona el  15 de octubre de 1173) Reina de Aragón entre 11571164Condesa de Barcelona entre 1162 y 1164.

La relación de estos enterramientos, indistintamente religiosos o personajes Condales  o de la alta nobleza es el siguiente:

 Sepulcro de la Condesa Ermesenda de Carcasona

Condesa Ermesenda o Ermesinda de Carcasona, personaje entrañable para Catalunya, muy querida por sus súbditos. Nació en el 972, el 1 de marzo en Gerona y fallecida en la villa de Sant Quirze de Besora, gobernó el Condado de Barcelona, Gerona y Osona (actual Vic), fue tutora de su hijo Ramón Berenguer I, durante su minoría de edad, ocupando el cargo de regente, cargo que llevó con extremada prudencia y sabiduría. Era hija de Roger de Cominges o Rogerio el Viejo, Conde de Carcasona y de Adelaida de Evandan (Francia). Contrajo matrimonio con Ramón Borrell, que le sucedió a su muerte el gobierno de Condado de Barcelona.

Sepulcro de Mahalda de Apulia en la catedral de girona.

Condesa de Barcelona y Vizcondesa de Narbona. Mahalda o Matilde de Abulia (1060-1081), también llamada Mahalda o Matilda, fue esposa de Ramón II, de sobrenombre “Cap d’Estopa”, condesa consorte de Barcelona (1078-1082)  y vizcondesa de Narbona (1086-1102) .  La Condesa Mafalda, fue la primera hija de Roberto Guiscardo, Duque de Abulia y Calabria (1020-1085), con su segunda mujer Sikeilta de Salerno (1040-¿), y por tanto, hermanastra de Bohemundo de Tarento, que fue uno de los liders de la Primera Cruzada, y llegó a ser Príncipe de Antioquia. A finales del siglo XI en el año 1086. Mafalda regresó a Barcelona, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Aumerico I, de Narbona, con quien tuvo tres hijos: el futuro Aimeric II de Narbona, Guiscardo y Bernardo. Enviudó de nuevo en el 1106, tras lo cual regreso a Barcelona, siendo ya Conde su hijo Ramón Berenguer III. Parece ser que falleció en el monasterio de Sant Daniel , siendo enterrada en la catedral de Girona al lado de su exposo. El Escultor Guillem Morey, por orden del rey Pedro IV, construyo un nuevo sepulcro de alabastro, que fue colocado en el muro sur de la nave, donde sus restos reposan actualmente.

Enterramiento del obispo Bernat de Pau, fallecido en el año 1475.

– Obispo Bernardo de Pau, (muerto en 1475), en la capilla de San Pablo. Se considera como la obra funeraria más sobresaliente de la catedral. Es de estilo gótico florido del siglo XV, con un arco conopial entre agujas; consta de tres cuerpos: el primero está compuesto por cuatro figuras tenantes con el escudo del obispo mientras otras dos sujetan un libro en cuyas páginas se lee una inscripción honorífica. El segundo cuerpo muestra a la Virgen coronada y rodeada de cuatro figuras, una de las cuales corresponde al obispo. El tercer cuerpo es el propio lecho mortuorio con la figura yacente revestida de pontifical y rodeada de ángeles. Otros ángeles suben al cielo el alma del obispo. Todo está adornado de tracerías caladas y cenefas vegetales o con ángeles.

– Obispo B. Vilamarí, en la capilla de Todos los Santos, sepulcro labrado por Jaime Faverán que sólo presenta la figura del yacente.

 

Sepulcro del obispo Berenguer de Anglesola.

– Obispo Berenguer de Anglesola, junto a las gradas del presbiterio en el lado del Evangelio, en sepulcro de alabastro labrado con figuras de plañideras bajo doseletes. El obispo está revestido de pontifical y lleva una mitra. Tiene cierto parecido con el sarcófago del obispo Escales de la catedral de Barcelona el tema de las plañideras e implorantes es recurrente en algunos enterramientos de la alta nobleza o religiosa, también es de la misma época.

Sarcófago del Conde de Barcelona Ramón Berenguer II, en lo alto de la puerta de la Sacristia.

Conde Barcelona, Ramón Berenguer II, llamado de sobrenombre “Cap dÉstopa”, por tener los rizos del pelo enroscados de color rubio pajizo; hijo primogénito de Ramón Berenguer I. Nacido en el año 1082, en la isla de Rodas. Casó con Matilde o Mahalda, hija de  Robert Guiscardo (en lengua normanda, significaba astuto, osado), Duque de Calabria y de Apulia o Pulia, y Mesina, en el reino de Nápoles. Fue asesinado Ramón Berenguer II por su hermano, mientras cazaba en un bosque camino de Gerona, entre los términos municipales de Sant Celoni y Hostalrich, en la Percha de Astor, falleciendo en la ciudad de Girona.

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Sarcófago del obispo Monredó en el interior de la nave

 – Arnaldo de Monredó, en el fondo del templo, con doble arco de tracería gótica calada.

– Ramon Bofill en la capilla de la Esperanza (antiguo refectorio del claustro románico).

Las capillas de San Bernardo, Santa Marta, San Isidro, Esperanza y Santa Elena, acogen en su interior varias sepulturas de los siglos XIII, XIV, XV y XVI. En el suelo de la nave central puede verse un gran número de lápidas de obispos y canónigos con inscripción y su escudo correspondiente, cincelado a la losa, además de otros sarcófagos.

Las vidrieras

Las vidrieras de la catedral fueron en su origen las primeras (algunos les atribuyen un complicado proceso alquímico en sus pigmentos y realización), y más antiguas se atribuyen al Maestro del Presbiterio y fueron realizadas al mismo tiempo que las obras ; las segundas son atribuidas a Guillem de Letumgard se construyeron al inicio de la segunda mitad del siglo XIV. La más importante de éstas por su belleza y composición es la del Calvario, situada en el centro de la girola y la gran vidriera, de Antoni Thomas en la cara sur. El tercer grupo son aquellas puestas con posterioridad hasta bien entrado el siglo XX. Hay que citar también los dos rosetones del siglo XVIII, obra de Francesc Saladrigas, maestro vidriero barcelonés y consideradas una de las mejores del arte barroco español.

Seguirá en la segunda parte

J: Sanz

 

Los astros en los escudos de armas

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Sarcófago de los Lull, de Barcelona en un arcosolio  situado en la iglesia de Santa Maria del Mar, de Barcelona. S. XIV

 

Los astros

En esta voz genérica, van incluidas todas las figuras que hace referencia al firmamento, como los planetas, el sol, la luna, las estrellas, los cometas, el arco iris, el rayo, estas figuras son las más generalizadas usadas en la como cargas en la heráldica mundial, pero se incluyen otras como los fenómenos metereológicos.

Llave de vuelta  con el escudo de los Solá, esculpido en su capilla de beneficiarios de la iglesia, de Santa María del Mar de Barcelona. S. XIV.

 El sol

Adoptada esta figura por la gran mayoría desde muy antiguo por los heraldos, se muestra en las armerias de diferentes formas  maneras, pero la más común, hoy en dia es la de figurado, es decir, con boca, ojos y nariz, aunque en la alta y baja Edad Media, en los viejos armoriales y en las piedras labradas, se aprecia liso sin figuración, es en el siglo XV, cuando se puede apreciar esta figura con los elementos que le caracterizan hoy en día.

Escudo de los Castellet en el enterramiento de un miembro de esta familia en el claustro de la catedral de Tortosa. S. XIV.

Su simbología, según algunos autores, reprenta la unidad, la verdad, la claridad, la abundancia al hombre al hombre liberal y benévolo.

En tiempos pasados siempre hubo discrepancia entre los tratadistas, si este astro debería ser de metal o de color. Lo cierto es que se aprecian en los armoriales de todas las épocas de oro y de color de gules, y azur. Aunque generalmente es verlo representado de oro y figurado, cuando se usa el término figurado y se le rodea con una línea negra, entonces se le nombra sombreado.

Este astro deber ocupar el centro del escudo, aunque éste también puede dibujarse sólo una parte de él, si se sitúa en el cantón diestro del jefe se le llama “saliente”; situándolo en el cantón siniestro del jefe se le denomina “poniente”.

1. San Jorge, vence al dragón delante del Rey de Inglaterra, en la parte superior se aprecia la liga o  jarretera. 2. Eduardo III, vestido de Gran Maestre de la  Orden de la Jarretera sosteniendo un panel con sus escudos de armas. 3. Sir Miles Stapleton, posiblemente Rey de Armas de la Orden también sostiene un panel con todos sus blasones. (Armorial de la Orden de  la Jarretera, realizado por William Bruges, Rey de Armas. Manuscrito existente en la British Library. Londres. S. XV).

La figura del sol ha servido también como divisa en dos órdenes de caballeria, la primera fue la Orden de la Jarretera, instituida en el año 1345 por Eduardo III de Inglaterra. Su divisa fue una liga o jarretera, además llevaban un collar con un sol radiante. La segunda orden fue fundada por la emperatriz Leonor, viuda de Fernando III de Absburgo, en el año 1662, para que renaciese la piedad en la Corte  denominándose esta Orden de las Damas de la Virtud, cuya divisa era un sol rodeado de una corona de Laurel.” (Cfr. Vicente Valero de Bernabé. Tesis).

Detalle  del blasón del obispo Luna, posteriormente Papa Luna. Trascoro de la catedral de Tarragona. S. XIV.

 

Pared del trascoro con los escudos de varios obispos entre ellos los del obispo Luna.

La Luna

Escasamente se encuentra vista en la heráldica europea, pero sí en la española y francesa, rara vez aparece plena y figurada en los blasones medievales, así la podemos admirar en los antiguos armoriales, y en labras heráldicas medievales. Quizá su adopción fue debida a la reconquista, por tener que expulsar a los invasores sarracenos, algunas familias adoptaron la luna como señal de sus gestas y  hechos guerreros.

Dibujada posteriormente, con los años con cara humana para diferenciarla de un bezante, su aspecto debe de ser el de una media luna. Cuando se halla con las puntas hacia arriba se le denomina “montante” o también; “creciente”, con las puntas mirando hacia la diestra se le llama “contornada”, de perfil se llama “tornada”, con las puntas hacia abajo “menguante”, algunos autores en su gran mayoría utillizan el término “menguante ranversado”.

Lo más común es hallarla en una de sus fases y es la de creciente, se puede apreciar, situándola en la distintas posiciones del escudo, en la barba, en la punta, al lado diestro y al siniesto, en el jefe y en las borduras, sirve de carga en muchas piezas del blasón.

Se le considera signo de buena esperanza y buen presagio de elevación, muchos linajes de las tierras que formaban la Corona Aragonesa y castellana,  han cargado su escudo con uno a dos o más crecientes, o sembrados de ellos. Cuando no se especifica ninguna posición se sobreentiende que ha de ser la de “montante”, teniendo las dos puntas mirando al jefe del escudo, según algunos autores

Representa simbólicamente: La mitad, la verdad, claridad y las riquezas. Simboliza también la fuerza creadora e inteligente. Pintada de rojo es símbolo del derramamiento de la sangre y fortaleza del espíritu.

  Su simbolismo: La mitad, la verdad claridad y las riquezas. Simboliza también la fuerza creadora e inteligente. Pintada de rojo es símbolo del derramamiento de la sangre y fortaleza, pintada de oro símbolo de buenas virtudes y templanza.

 

Enterramiento del canónigo Esteba, en el muro del claustro de la catedral de Tortosa. S. XIV.

La estrella

 Es uno de los astros más representados en la heráldica española. Generalmente tiene cinco rayos; aunque se encuentra en los escudos ibéricos, aunque se encuentra de seis u ocho rayos; se debe especificar siempre el número de éstos, puede ir pintada de plata, oro, gules, azur, admite todos los colores y esmaltes heráldicos. Aunque esta norma, incluso hoy en día no es muy respetada.

 La estrella es la imagen de la fecundidad. Demuestra la luz, verdad, majestad y claridad. Simboliza la prudencia, hallándose por los tanto, sirviendo de figura al blasón a los hombres virtuosos.

Cometa pintado en el guardapolvo de un altar en la Catedral de Vilafranca del Penedès.

 Cuando la estrella lleva los rayos ondeados, se le aplica el nombre de cometa, si se halla con dieciséis no cabe duda sobre su nombre. Otros Reyes de Armas, para demostrar que es un cometa le añaden una cola del mismo esmalte o color que la estrella. No debe confundirse con el meteorito, éste no existe en la heráldica, que sepamos.

 Escudo de armas de los Amat.

Las nubes

 También entran las nubes en el grupo de los astros al igual que los rayos, y el arcos iris por pertenecer a los fenómenos metereológicos se encuadran en este grupo. Las nubes se pintan de plata, a no ser, que se mande los contrario. Su simbología la desconozco.

Fuentes documentales: “Manual de Heráldica Española”, Eduardo Pardo de Guevara. Prólogo de F. Menendez Pidal. – “Nobiliario Vero”, Ferran Mexia. Año 1492. – “Lecciones de Heráldica”, D. J. Herrera Dávila y D. A. Alvear. – “Compendio Heráldico de Armas, según el método más arreglado del blasón”, D. Pedro Joseph de Aldazabal, Presbítero. Año 1773. – “Tractat General de Heràldica”, M. Bassa i Armengol. Año 1973. – “Heráldica Española”, Luis F. Messía de La Cerda y Pita. Año 1990. – “Diccionari General de Heràldica Catalana”, Armand de Fluvià. Prólogo de Martí de Riquer. Año 1982. – “Adarga Catalana”, Fr. de Garma i Durán. “Diccionario Onomástico y Heráldico Vasco”, Elías de Querexeta. – “Nobiliario Español”, J. de Atienza. – “Manual de Heráldica Española”, Martí de Riquer.

 J.  Sanz

 

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ACTUALIZACIÓN DEL MES DE JUNIO DE 2011

 Incorporación de nuevos escudos:

Letra B: Bec, 20. – Bellafila, 20. – Bernad, 30. – Berné, 31. – Berro, 31. – Bertomeu, 32. – Besalduch, 32. – Besanet, 32. – Besga, 33. – Besolú, 33. – Besora, 33, – Bestracà, 33. – Betret, 33. – Betete, 33. – Beuda, 34. – Beuso, 32. – Beyán, 34. – Bez, 34. – Bezzina, 34. – Biarne, 35. – Bibiloni, 35. – Bicard, 35. – Bicart, 35, – Biel, 35. – Biert, 35. – Biesa, 35. – Billarach, 36. – Binal, 36. – Bierge, 36. – Bigas, 36. – Bieto, 36. –

Letra G: Gabalí, 1. – Gible, 24. – Gil de Jasa, 21. – Gil de Palacio, 21. – Gilbert, 21. – Gili de Vilafranca, 22 – Giménez, 22. – Ginabreda, 22. – Ginard, 22. – Ginard, 22 – Ginebra, 22. – Gilfrontin, 21. – Gilberte, 21. – Ginés, 22. – Ginientes, 22. – Giral, 23. – Giralt, 23. – Girau, 23. – Girgós, 23. – Girau, 23. – Girgós, 23. – Gisbert, 24. – Gispert, 24. – Godinos, 24. – Godino, 24. – Golfín, 26. – Gomar, 25. – Gombáu, 25. – Gómez, 26. – Gómez de Bernabé, 26. – Gomila, 26. – González, 27. – González de Argumanes, 27. – González Negrete, 28. – Gorbs, 28. – Gorchs, 28. – Gorchs, J. A., 28. – Gordo, 28. – Gordos, 28. – Gorina, 29. – Gorós, 29. – Gosar, 29. – Goscón, 29. – Gossa, 29. – Gotrano, 30.

 Letra B: Bec, 20. – Bellafila, 20. –Bernad, 30. – Berné, 31. – Berro, 31. – Bertomeu, 32. – Besalduch, 32. – Besanet, 32. – Besga, 33. – Bestracà, 33. Betres, 33. – Betete, 33. – Beuda, 34. – Beuso, 32. – Beyán, 34. – Bez, 34. – Bezzina, 34. – Biarne, 35. – Bibiloni, 35. – Bicard, 35. – Bicart, 35. – Biel, 35. – Biert, 35. – Biesa, 35. – Billarach, 36. – Binal, 36. – Bierge, 36. – Bigas, 36. – Bieto, 36. – Binot, 36. – Biota, 36. – Bisanya, 36. – Bistué, 37. – Bitruses, 36. – Bistuer, 36. – Binal, 36. – Biurós, 37. – Bivas, 37. – Blai, 38. – Blan, 38. – Blanca, 38. – Blancafor, 38. – Blancafort, 38. – Blanch, 38. – Blanch Ribera, 38. – Blasco de Azuara, 40. – Blau (Blan), 40. – Blondel, 40. – Blondel de Drouhot, 40. – Boada, 40. – Boatella.

J. Sanz

www.armoria.info

Los animales cuadrúpedos en las Armerias

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Reja en el palacio Grossherzoaglichen, en Luxemburgo.

ANIMALES CUADRÚPEDOS EN LAS ARMERIAS

La numerosa diversidad que se presenta de ellos en las Armerías, queda excluyente una regla fija para su explicación. Han sido las figuras que la nobleza y los caballeros medievales escogieron en amplio y prolijo bestiario medieval, imperante en aquella época, con sus múltiples simbolismos, predominando la prudencia, honradez y virtudes, valor, adaptándolos a sus empresas guerreras. En consecuencia todos los anímales cuadrúpedos o no, servían para adornar, el blasón, empleándolo como figuras heráldicas (mención aparte merecen las aves y animales monstruosos, también con amplios significados), por sus cualidades de estas figuras que blasonaban el emblema de sus hechos ya sean guerreros o políticos, concedidos por el rey al que les daba el encargo a los Reyes de Armas para la elaboración de la concesión de escudos armas.

Su situación en el campo del escudo, debería ser la que les es propia la cual le ha sido dada por la naturaleza, debe dar una sensación de plenitud, incluso de arrogancia y desafío, excepto en las animales que por su idiosincrasia quedan excluidos de esta últimas posiciones, como el cordero, el elefante, aunque los heraldos también escogían posiciones con sus variantes. Debido a la gran cantidad de animales cuadrúpedos empleados en la armerías europeas, sería prolijo su total inclusión en este trabajo. Sólo citaremos los más comúnes, enumerados por autores de renombre. Quedan excluidos los animales fantásticos o montruosos, pues sólo ellos ya merecen otro capítulo. Si algún lector tiene dudas con el léxico heráldico o no está familiarizado con éste, puede consultar mi página Web, en su inicio se halla el “Glosario heráldico”, el cual he procurado que sea lo más completo posible.

Escudo  en una sala de la Universidad de Oxford.

A los leones se pintan comúnmente rampantes; a los leopardos pasantes; los lobos ravisantes o cebados, cuando llevan una presa entre sus dientes; a los toros furiosos; los caballos espantados, encabritados, a los perros, corriendo; a la cabra saltante¸a los osos levantados; sin que por eso dejen de aplicarse otras posiciones en todos ellos. Algunos heraldistas franceses del siglo de mediados del siglo XIX, son los que han seguido en sus obras las reglas marcadas para las posiciones para cada animal, dentro de la rígida ortodoxia heráldica, respetando así la leyes que les son propias poniendo fin a la anarquía que durante siglos existía en las armorías, redactadas algunas veces por ignorantes o diletantes.

Posiciones y simbolismo de algunos animales cuadrúpedos.

Llámase rampante al león, cuando tiene las garras levantadas en alto, la derecha un poco más alta que la izquierda, la cabeza puesta de perfil, y la boca ligeramente abierta, con la con la lengua afuera, generalmente de gules. En sí el león simboliza, dominios, monarquía, soberanía, majestad, vigilancia y terror. En el leopardo, la cabeza siempre la presenta puesta de frente, mostrando los ojos y la boca entreabierta, mostrando una pequeña parte del principio de la lengua. Su postura natural en heráldica es la de pasante, extendidas las cuatro patas y la cola al revés de la del león, éste la muestra hacia arriba con el extremo vuelto hacia fuera y el leopardo recogida hacia dentro. Los leopardos representan los guerreros valientes y esforzados que han ejecutado una empresa difícil con prontitud. Este animal es uno de los principales símbolos heráldicos de la Bran Bretaña.

El lobo, animal astuto y valiente cuando va en manada o en grupo. Ningún animal como el presente simboliza a los hombres de guerra. Cuando este depredador está en la postura rampante del león se le llama ravisante, también se halla pasante y corriendo, andante. El lobo es geroglífico de un guerrero cruel de sus enemigos, según algunos autores. También se equipara a los tiranos.

El oso, simboliza al hombre magnánimo y generoso, pero tan aguerrido, se encuentra a menudo, en los escudos familiares de Alemania y otros países de centro Europa. Sirve de emblema en el escudo de armas de la ciudad de Madrid. En Catalunya una familia apellidada Alós, elegió por escudo un oso de sable, parado de sable, surmontado en una ala bajada de azur. Y en los cantones suizos, existió una orden militar, fundada por el Emperador Federico II en el año 1232. Su posición en el escudo suele ser levantado, parado, andante, atacante. El zorro, sumboliza el entendimiento y la astucia sin valerse de la fuerza ni de la violencia; por este motivo para los embajadores, diplomáticos, generales que concluyen un tratado beneficioso para su patria evitando el enfrentamiento y guerras, es decir, el que confía más en la inteligencia que en la fuerza. Su posición generalmente es la de alzado, aunque también se encuentra en otras posiciones atribuidas a los cuadrúpedos.

Escudo con elefante andante en un escudo en Regio Calabria (Italia)

Hemos hecho una breve sinopsis de algunos animales cuadrúpedos, en su posición heráldica dentro del escudo, y su simbolismo, realmente quedan muchos por describir, pero la intención de este pequeño artículo es dar a conocer aunque sea brevemente a estos animales empleados en la heráldica. J. Sanz

Relación de escudos fotográficos de linajes de la Corona de Aragón: Tomás, 11 (catedral de Girona). – Tormo, 14 (catedral de Barcelona). – Torre (iglesia del Pi. Barcelona). – Torrelles, 16 (catedral de Tortosa). – Cornel, 72 (Villa de Benasque).- Carroz, 27 (ciudad de Barcelona. Palacio Carroz-Centellas). – Rocí, 24. (Iglesia de Sant Mateu. Retablo).

Relación de escudos dibujados:  Letra R: Rius, 19. – Riusec, 19. – Riusech, 19. – Riva, 19. – Rivas, 19. – Rivelles, 19. – River, 19. – Rivera, 20. – Riverones, 20. – Robinat, 20. – Robió, 20. – Roble, 20. – Robledo, 21. – Robles, 21. –  Robollet, 21 – Robredo, 21 –

Roc, 21. – Roca, 21. – Roca de Fortià, 21. – Roca, Guillermo, 21. – Roca, 21. – Rocaberti, Marqués, 22. – Rocaberti, Vizconde, 22. – Rocabruna, 23. – Rocacrespa, 23. – Rocadelles, 23. – Rocafull, 23. – Rocamarti, 23. – Rocamora, 23. – Rocamora, Pedro. – Rocarosa, 23. – Rocha, 24. – Rochabruna, 24. – Rochaguyo, 24. – Roda, 24, Vizconde de Perellós, 24. – Rodrigo, 25. – Rodrigo de Casbas, 25. – Rodrigues de Ledesma, 25. – Roger, 26. – Roger de Luria, 26. – Rogers, 26. – Roges, 26. – Roig, 26. – Rojas, 26. – Roldán, 26. – Rolf, 27. – Romá, 27. – Romaguera, 27. – Romagosa, 27. –  Roman, 27. – Romaní, 27. – Romanos de Belchite, 27. – Romero, 28. – Romeu, 28. – Romo, 28. – Ropiana, 28. – Roquer, 28. – Ros de Ursinos, 28. – Ros, Constantino, 29. – Rosanas, 30. – Rosar, 30. – Roselló, el Conde, 30. – Roselló, el Vervesor, 30. – Rosellón, 30. – Roser, 30. – Roset, 30. – Rosich, 31. – Rosich, Grau, 31.

Letra T: Tafurer, 1. – Temprado de B., 6. – Teo, 6. – Terto, 6. – Teruel, 6. – Teula, 6. – Timor, 7. – Tini, 7. – Tintó, 7. – Tizón, 9. – Tizones, 9. – Tobía, 9. – Toda, 10. – Todó, 10. – Todoñans, 10. – Togonas, 10. – Tolosán, 11. – Tolosana, 11. – Tolosans, 11. – Tolrà, 11. – Tolsà, 11. – Tomas, 11. – Tona, 12. – Toneu, 12. – Tonsage, 12. – Tonsages, 12. – Tor, 12. – Tora, 12. – Toralba, 12. – Torralles, vervesor, 12. – Torán, 13. – Tord, 13. – Tordosa, 13. – Tordoya, 13. – Torelló 13. – Torme, 13. – Tormer, 13. – Tornamira, 13. – Torner, 14. – Torns, 14. – Torraella, 15. – Torrafeta, 14. – Torralba, 15. – Torrats, 15. – Torre, de la, 15. – Torre-roja, 15. – Torrecilla, 16. – Torregrosa, 16. – Torrella, 16. – Torrellas, 16. – Torrelles, 16. – Torrelles, Guillem, 16. – Torrendell, 16. – Torrent, 16. – Torrente, 17. – Torreros, 17. – Torres, 17. – Torres o Turri, 17. – Torre, Felipe, 17. – Torreta, 18. – Torrija, 18. – Torroella, 18. – Torruella, 19.

El castillo heráldico

Comentarios desactivados en El castillo heráldico

Escudo del obispo Fernández de Heredia, en un friso del interior de la catedral de Tortoda

Escudo de armas del obispo Fernández de Heredia en un friso en la catedral de Tortosa. 

 

EL CASTILLO HERÁLDICO

 Hemos llegado a una de las figuras más usadas en la heráldica española y empleada en una multitud de escudos de linajes españoles en todos los reinos de la península ibérica. Incluso ha dado nombre a algunos de nuestros territorios, se encuentra también en la toponimía de muchas localidades: villa y pueblos a lo largo de la geografía de España. También usado como apellido del que existen diferentes derivados y muy distintas familias, sin ninguna relación de parentesco entre sí

En los primeros tiempos de la heráldica española el castillo y la torre se confundían y se representaban indistintamente el uno o la otra, para ambas denominaciones. La simple observación de estas dos representaciones nos da conocer las diferencias que distinguen a ambos muebles.

 Sepulcros de Alfonso VIII y Leonor de Inglaterra,  familia real de Castilla. Monasterio de las Huelgas Reales (Burgos).

 

Detalle del escudo de Castilla, en la tumba de Alfonso VIII y su esposa. Monasterio de las Huelgas Reales (Burgos). Representación medieval del castillo castellano.

Difusión del castillo heráldico

El castillo en el heráldica española tiene una amplia difusión, como queda dicho anteriormente. En el “Libro de la Cofradía de Santiago”, que estudia Faustino Ménedez, en 311 escudos que están representado en dicho Armorial, el castillo aparece 96 veces, lo que representa el 30,8 por 100.

El castillo fue usado por primera vez, según afirma en el “Chronicon Mundi” del año 1236 del obispo de Tuy (1236), por el rey don Alfonso VIII, ya en el año 1196, se representó en el escudo de defensa del mencionado monarca.

Sin lugar a dudas el castillo de Castilla, adoptado como emblema de este reino,  es sin excepciones el más antiguo de la heráldica europea.

Los castillos y torres presentaban sus puertas y ventanas con arcos en forma de herradura por el siglo XIII. En los escudos dimidiados cacereños se presentaban sólo con una torre almenada a modo de torre donjonada.

Lápida del canónigo Olivan de Castre, Tesorero y Vicario de la catedral de Tortosa, fallecido el 10-VIII-1380. Claustro de la catedral de Tortosa.

Detalle del blasón del canónigo Oliván de Castre, en el claustro de la catedral de Tortosa. Diseño del castillo con las almenas apuntadas en Catalunya. S. XIV

Simbolismo del castillo y representación en las armorias

El castillo es el mueble que simboliza la grandeza y la elevación, porque sobrepuja en hermosura, fortaleza y magnitud a todos las demás construcciones usadas en la heráldica en general. Simboliza también el asilo y la salvaguardia, no solamente por la defensa que proporcionaba sino por su hospitalidad.

Se representa en casi todas las armorias almenado solamente: cuadrado, redondeado, flanqueado de murallas y mazonado; superado de torres, de las cuales una se llama comúnmente del homenaje que es la central y es la más alta de las tres. El diseño de las almenas varía, según el reino, así en la Corona de Aragón hasta finales del 1400, y principios del siglo XVI, se representaban con las almenas en forma de lanza y en el Reino de Castilla, sus almenas acaban de forma aguzada,  entrado en el Renacimiento éstas son llanas, adoptándolas de forma general todos los territorios de España, como las que pueden observarse en muchas labras heráldicas y monumentos de toda la península.

 

Lauda sepulcral de una familia gerundense (sin identificar por el mal estado en que se conserva), en el claustro del monasterio de Galligans, de la ciudad de Girona. Representación del castillo con las almenas apuntadas. S. XVI.

Se acostumbraba a conceder esta figura, a los combatientes que asaltaban una fortaleza o abrían una brecha o tomaban por la fuerza una ciudad amurallada o la defendía con valor y mucho esfuerzo y al que vence al enemigo que las trae en su estandarte. Situados encima del agua, se dice en el lengua heráldico pantados, y hallándose sobre cualquier pieza, dícese sostenido.

En la heráldica europea se representa igualmente con dos atalayas o varias torres lo cual debe de indicarse. En Italia en la Edad Media el almenado, aunque no es norma general en sus armorias, blasonan los castillos denominados a la güelfa y a la gibelina, se diferencian, en que la primera sus almenas son piñonadas, de forma escalonada, se compone de cuatro losas como base en disminución, la segunda hilera de tres, dos y uno. La gibelina, en su construcción consta de una sola losa vertical en que la parte superior se halla hendida en forma triangular. Algunas construcciones en España de fortalezas, murallas y castillos también adoptaron esta forma de construir, pero no como norma heráldica, quizá influenciados por las construcciones italianas. Podemos admirar una forma piñonada en las murallas de las “Drassanes Reials”, que a la vez protegían la Barcelona medieval.

Detalle del escudo de Juan II de Ribagorza, 1456-1528, nacido en Benabarre (Huesca), Conde de Ribagorza y Virrey de Nápoles. Claustro del Monasterio de Montserrat. S. XVI.
 
Reglas heráldicas de los castillos
 
Los esmaltes para los castillos están sometidos a las siguientes reglas: castillo de color, puertas y ventanas de metal; castillo de oro, puertas y ventanas de gules; castillo de plata, puertas y ventanas de sable en el supuesto de que presenten otro color hay que especificarlo. En ocasiones las puertas y ventanas se representan abiertas y a veces con damas, guerreros o caballeros asomados a ellas, viéndose las figuras que hay detrás del castillo. Pero no todos los autores respetan estas leyes.
J. Sanz
Fotos tomadas en parte por: http://enterramientosreales.forogeneral.es
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Fotos, escudos y textos histórico-genealógicos. Basados en la obra  “Prelados, Abades Mitrados, Dignidades Capitulares y Caballeros de las Ordenes Militares Habilitados por el Brazo Eclesiástico en las Cortes del Principado de Cataluña. Dinastías de Trastamara y de Austria. Siglos XV y XVI (1410-1599)”, Francisco Morales Roca:

Aïgues, Francesc de. – Alenyá, Ramon de. – Alfaro, Diego de. – Alfonsello, Andreu. – Alós, Francesc de. – Alpicat, Francesc de. – Amargós i de Gualbes, Joan. – Aragón y de Chiaramonti, Giovanni. – Aragón, Alonso de. – Cardona, Enric de. – Casanova, Joan de. – Desprats i de Verntallat, Antoni. – Jordán de Castro Pinós i Roig, Juan.  – Margarit i de Pau, Joan. – Mercader Escolano, Luis. – Mercader, Arcángel de. – Merola i Sabater, Miquel de. – Mesa, Bernardo de. – Milá y de Aragón, Francesc. – Milá y de Aragón, Francesc. – Millars, Joan de. -. – Miquel i Samsó, Gabriel de. – Miquel, Joan de. – Miquel, Narcís de Miralles, Antoni. – Mitjavila, Gabriel de. – Moncada y de Luna, Oto. – Nadal, Joan. – Noguers, Pere. – Ocón, Gerónimo. – Oller, Pere. – Ollers, Pere. – Olzinelles i de Hospital, Miquel. – Oms i de Perapertusa, Honorat. – Oms i de Sentmenat, Miquel de. – Ornós, Jordi de. – Ortolá, Antoni. – Pagés, Honorat. – Palau i de Cartellà, Ramón de. – Palomar, Joan de. – Palou, Pere. – Pelegrí, Pere. – Peralta de Moncada i Roman, Juan de. – Perarnau, Berenguer. – Peris, Joan. – Peris, Miquel. – Peyró I Conomines, Gaspar. – Pinyol, Bernat de. – Piquer, Joan. – Pla I de Montornés, Pau. – Pons i de Perves, Martín Pere de. – Pons, Onofre. – Puigventós, Pere. – Pujades, Pere. – Queixal, Pere. – Queralt i de Perellós, Guillem. – Querol, Francesc. – Rajadell i de Boixadors, Baltasar. – Ram, Domingo. – Remolins i de Pardina, Francesc. – Ribalta, Francesc

Ribes, Llorens de. – Ribesaltes, Joan Pere. – Rich, Jaume. – Riera, Tomás Mateu. – Ripoll, Gratiniano. – Rocabruna Olim de Pontós, Galcerà. – Rocabruna, Bernat de. – Rocacrespa i Desplà, Bernat. – Rovira, Gabriel. – Roys de Lihori, Jaime. – Sacosta i Torrelles, Pere Ramon. – Sagarriga i de Pau, Pere. – Saint Gelais, Carlos de. – Sala, Sebastià. – Sales, Antoni. – Samasó, Bertrà. – Sampsó i de Sampsó, Miquel. – Sans, Jordi. – Santa Maria, Bernat. – Sant Climent de Sabastida, Jaume. – Sant Martí de Avellaneda, Francesc. – Sapila, Miquel. – Sapinya, Pere. – Saplana, Rafel. – Saragossa, Jaume. – Sarriera i de Sant Sadurní, Bernat Roger. – Satrilla, Joan. – Saula, Joan. – Seguí, Jaume. – Serrahí, Johan. – Sirvent, Joan. – Siscar, Ferran. – Siurana, Joan. – Solsona, Francesc. – Sort, Pere. – Sorts, Joan Andreu. – Sos i Olzinelles, Berenguer de. – Tallada, Pere de la. – Tarrós, Joan. – Tersa, Gerònim. – Tocco, Marco Antonio de. – Tord, Bernat de. – Torres, Joan de. – Tous i de Vilanova, Alfons de. – Tovía, Francesc. – Tresserres, Pere de. – Ubach, Rafel. – Ximénez de Urrea y de Bardaji. – Valero, Joan. – Roca, Pere de. – Vallgornera i de Foxà, Gaspar de. – Valls, Jaume. – Verdú, Vicens de. –  Vernet, Miquel. – Vicens i de Massanet, Francesc de. – Vidal, Joan. – Vilagut i de Sant Feliu, Joan de. – Vilalba i de Secabechs, Marc. – Vilalba i de Secabechs, Arnald. – Vilalba i de Secabechs, Bernat. – Vilanova, Pere. – Vilar, Andreu-Pons de. – Vilaragut y Pardo de la Casta, Diomedes. – Vinyes, Pere. – Virgili, Francesc de. – Voltor, Marc. – Xammar de la Tallada, Dalmau. – Xammar i de Vilella, Bernat de.

 

Obispos, Abades, Canónigos y Cardenales, descendientes de la casas nobles incorporaban a sus miembros en los altos cargos eclesiáticos complementándose el poder religioso y civil en los siglo XV al XVI, algunos de ellos conservaban los escudos de armas familiares o aumentados con los suyos propios. Muchos de estos blasones están registrados en los antiguos manuscritos de heráldica catalana, pero también un gran número de ellos no se hallan citados en ningún armorial conocido.

 Relación de escudos fotográficos de linajes de la Corona de Aragón: Alastruey, 14. – Alfonso II, Duque de Calabria, 24. – Amat, Virrey. –  Ampurias, Condes, 33. – Cartellá, 28. – Centellas, 45. – Contijoch, abad, 69. – Corbera-Sant Climent, 70. – Marco, 4. – Palau, 7. – Pano, 8. – Requesens. – San Vicente, 31.

 Relación de escudos dibujados: Letra C: Casaña, 30. – Casanova-Ursinos, 30. – Cascajares, 30. – Cascall, 30. – Casas, 30. – Casellas, 31. – Caselles, 31. – Cases, 32. – Caso, 32. – Casi, 32. – Castán, 33. – Castellbell, 34. – Castellá, 34. – Castellausí, 34. – Castellbó, 35. – Castellcir, 35. – Castelldasens, 35. – Castellet, Barón 36. – Castellet, Noble 36. – Castellizuelo, 37. – Castillazuelo, 37. – Castellmir, 37. – Castellmoltó, 37. – Castellnou, 37. – Castelló, 37. – Castelló, el Vizconde 37. – Castellor, 37. – Castellot, 37. – Castellroig, 37. – Castellroselló, 38. – Castells, 38. – Castellsís, 38. – Castelltarsol, 38. – Castelltersol, 38. – Castelltort, 38. – Castellveí, 38. – Castellvell, 38. – Castellvert, 39. – Castellvey, 39. – Castellví, 39. – Castelvas, 39. – Castelvon, 39. Letra S: Sacam, 3. – Sacarrera, 3. – Sales, 11. – Saleta, 11. – Salgueda, 11. – Salguida, 11. – Saliellas, 11. – Salinas, 11. – Salinas, 11. – Salinero, 11. – Salla, 11. – Salla i Tarau, 11. – Sallés, 12. – Sallol, 12. – Sallor, 12. – Salmella, 12. – Saló, 12. – Salort, 12. – Salrá, 13. – Salses, 13. – Salsfores, 13. –  Salt, 13. – Saludes, 13. – Salvador, 13. – Salvador, Jacobus 13. – Salvany, 14. – Salvati, 14. – Salzat, 14. – Samar, 14. – Samasó, 14. – Sambasart, 14. – Samiera, 14. – Samitier, 15. – Semmenat, 15. – Samora, 15. – Samper, 15. – Sampere, 15. – Sampietro, 15. – Sampis, 15. – Sampol, 15. – San Esteban, 16. – San Juste, 16. – San Ramón, 17. – San Martín, 17. – San Simón, 17. – Sanaguera, 17.

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Monográfico dedicado a los linajes infanzones de Aragón. Parte I

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corona-de-arago.JPG

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Antiguos emblemas de Aragón, según un manuscrito. 1. Arbol de Sobrarbe, simboliza el mítico reino de Sobrarbe. 2. Cruz de San Jorge, rememora la toma de Huesca en el 1096, con ayuda de San Jorge. Estas divisas junto con la cruz de Iñigo Arista, forman parte del actual escudo de Aragón .

Con fecha 1 de septiembre de 2007, se ha actualizado el “libro de Armoria”, dedicado a la heráldica infanzonada de Aragón.

Relación de linajes infanzones aragoneses, con imagen de su escudo 

Abad de Bernabé, letra a, página 1; Abenia, a-3; Aisa, a-12; Arilla, a-48; Bernabé, b-30; Bernues, b-30; Bescós, b32; Blasco, b-38; Buerba, b-57; Burrial, b-60; Cabrero, c-5; Calvo, c-12; Caminero c-13; Casas, c-29; Caspe, c-31; Cavero, c-41; Cornel, c-68; Deza, c-15; Diez de Aux, d-17; Dolz de Castellar, d-18; Ena, e-2; Feced, f-6; Fernandez de Heredia, f-17; Ferrench de Luna, f-10; Ferrer, f-10; Franco, f-25; Gabarré, g-1; Ilzauspea, i-2; Laguna, l-2; Lalomba, l-2; López, l-11; Monclús, m-32; Moreu, m-46; Otal, o-62; Pérez de Ayerbe, p-17; Polo, p-26; Regales, r-6; Rin, r-14; Romeo, r-21; Sancho, s-15; Servet, s-39; Solana, s-46; Torrero, p-14; Torres, t-14; Ursua, u-2; Valdés, v-1; Vinué, v-28.

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Comitiva de infanzones acompañando al rey de Aragón, en un fresco de la catedral de Teruel. S. XIV

LOS INFANZONES EN ARAGON

 En el antiguo Reino Aragón la primera nobleza titulada esta formada por los ricoshombres, barones y condes, los cuales se consideraban iguales al propio rey, eran descendientes en su gran mayoría de los primeros reconquistadores que poblaron las montañas pirenaicas de Jaca, donde se refugiaron ante el avance imparable de los musulmanes, esta invasión y su consecuente asentamiento duró 700 años en España, cerrándose tras largas luchas, con el advenimiento y reinado de los Reyes Catolicos en la toma y conquista del último reino musulmán que quedaba en la península ibérica, el Reino de Granada, poniendo fin en el año 1492 a la invasión musulmana. 

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Blasón del Rey de Aragón Fernando I, de Aragón. y de la corona catalanoaragonesa que comprendia los reinos de Valencia, Mallorca, Catalunya, Cerdeña, Sicilia, Provenza, Rosellón, Cerdaña, Nápoles , y los antiguos Ducados de Atenas y Neopatria. Contrajo nupcias con la reina Isabel I de Castilla y León y la reciente reincorporación del reino de Granada, que ya figura en la punta del blasón, como unificación de todos los reinos españoles en una sola nación.

Como estatus nobiliario inferior a los nobles ya citados, se hallaban los Infanzones, era una pequeña nobleza, que no obedecía a los grandes señores, sino que dependían directamente del rey, tenían éstos sus propios estatutos y prerrogativas especiales, que podían ser individuales o diferentes en cada ciudad o comarca, según las concesiones particulares del rey de Aragón.

Gozaban de una amplia libertad en comparación con la servitud a la que estaba sometida el resto de la población aragonesa.  Su principal obligación era la de acudir en ayuda del rey cuando éste se encontraba en guerra, pero sólo por tres días a expensas propias, dejando a su voluntad propia la decisión de permanecer el tiempo necesario que él creyese conveniente, posteriormente a estos días pasaba a ser remunerado. Estaba obligado también entregar su caballo al rey, cuando éste se hallaba en una situación crítica, cercándolo para defenderlo hasta la muerte si era preciso.  Podía residir o irse al servicio de otro rey, en cuyo caso el monarca había de recibir en encomienda a su mujer, hijos y bienes, en tanto no lucharan contra él. También estaban exentos de impuestos las tierras que compraban. Desde el año 1300, tampoco pagaban monedaje del cual estaban liberados y no contribuían ni monetariamente ni manualmente a la construcciones de defensa, castillos, atalayas y otros trabajos pertenecientes exclusivamente a la clases bajas. Los pleitos que podían mantener contra el rey o la alta nobleza, eran juzgados por el Justicia Mayor de Aragón y el palacio de éste era asilo de refugiados, con la excepción de se tratase de traidores al reino o delicuentes comunes. Este concepto de refugio estaba muy arraigado en tierras aragonesas hasta bien entrado el siglo VII, tanto es así que un Justicia Mayor de Aragón, de nombre Juan de Lanuza, perdió la vida el 20 de diciembre de 1591, por oponerse al rey de España Felipe II, la entrega de su Secretario Antonio Pérez, de origen aragonés, que se había refugiado en tierras de Aragón por graves motivos políticos. 

En Castilla, también existió el título de infanzón, pero lo sustituyeron posteriormente por el de fijodalgo o hidalgo, sin embargo, perduró en Aragón hasta bien entrado el siglo XIX.  

infanzones cercando al rey

Infanzones rodeando al rey de Aragón.  Miniatura del siglo XIV.

Los Infanzones aragoneses, se constituían en diferentes grupos muy diferenciados podían ser de “sangre y naturaleza”,  eran los que habían tenido siete hijos varones en legítimo matrimonio; “de cuatro costados”, aquellos cuyos abuelos maternos y paternos eran Infanzones; “de gotera”, eran lo que gozaban de los privilegios de la infanzonía solamente en un pueblo, villa o ciudad, perdiendo la condición de infanzón al trasladarse y residir en otra localidad, a no ser que hicieran una probanza de infanzonía, volvían a recuperar si ésta le era aprobada. Los de “población”, hombres libres elevados a infanzones de forma colectiva, por promulgaciones de algún fuero local por concesión del rey de Aragón.  Éstos estaban exentos de impuestos y gravámenes reales, en contrapartida, tenían que contribuir militarmente a la guerra a la llamada del Rey, con una persona o varias de ellas, con caballo propio, arnés y armamento de su propiedad, aunque muchos de ellos al carecer de recursos acudían y luchaban a pie, sólo los que tenían una rentas bastante aceptables, formaban parte de la caballería pesada, que tan en boga estaba en la Edad Media europea. Se estima que hubo unas 12.000 familías con este título en todo Aragón, suponían el 50 por 100 de los de las familias del pirineo aragonés; y del 20 por 100 en el Somontano y en el Bajo Aragón. 

infanzón a pie

Infanzón a pie, con espada y escudo pintado con los palos de Aragón, representados solamente por tres de ellos en vez de cuatro. Pintura mural del siglo XIV.

Existe la creencia, muy generalizada que todos los infanzones aragoneses tenían su blasón propio o escudo de armas,  nada de eso es cierto, muchos de ellos ostentaban el título de infanzón “ed cartam”, pero carecían de blasón propio, aunque una gran mayoría por concesión real disfrutaban de escudo de armas y de otras prerrogativas particulares que les había concedido el rey de Aragón.  

La prueba de infanzonía o también llamada “salva de infanzonía”, se procedía con la declaración de dos testigos jurando atestiguando éstos que el demandante era infanzón de sangre y naturaleza desde muy antiguo. En el 1678, se restringe el procedimiento administrativo, exigiéndose prueba documental, salvo en casos de extremada necesidad como el de pérdida de documentos. 

Desde el año 1307, se les reconoce el derecho de hacer testamento para conservar íntegras sus tierras de labranza, u otras propiedades y lo más importante sus casales con sus escudos en la fachada, el que lo tuviera, de lo que estaban muy orgullosos, incluso hoy en día, para poder transmitirlo de padres a hijos. También se les eximía de encarcelamiento por deudas en una edicto del año 1626. 

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Infanzón a caballo en unas pinturas al fresco de la catedral de Teruel. Siglo XIV

En definitiva era un cuerpo de ejército en la reserva muy bien pertrechado y disciplinado, que se ponía en rápido movimiento cuando el enemigo amenazara las fronteras de Aragón o los territorios de la Corona Catalanoaragonesa, allí acudían todos lo infanzones en edad de llevar armas, tanto los infanzones de sangre como los de concesión Real con sus pertrechos y armas.  

Un gran número de estas familias infanzonadas, desafortunadamente, no se tienen muchas noticias, dado que en la Guerra de la Indepencia, sus expedientes de infanzonía se hallaban custodiados y clasificados en la Real Audiencia de Aragón, que era el órgano ejecutivo que aprovaba la validez de las infanzonías, fueron quemados y saqueados por las tropas francesas sólo un pequeño número de ellos fueron salvados de las llamas. De ahí la poca información documental que se tiene sobre algunas familias infanzonas, por suerte aún han quedado algunas labras heráldicas en casales, otras ya desaparecidas o vendidas a anticuarios, coleccionistas, que nos dan fe de un pasado glorioso para Aragón.  

He intentado recopilar algunas labras heráldicas, gracias a la colaboración y cortesía de algunas Webs aragonesas, que citaré al final de este artículo, sin ellas no me hubiera sido posible llevar acabo esta actualización dedicada a la heráldica infanzona aragonesa. También a las aportaciones anónimas. 

Autor: Jesús Sanz Lacorte

www.armoria.info

Web colaboradoras: 

http://pueblos.altoaragon.org 

htttp://www.quintodeebro.com 

http://www.romanicoaragones.com/

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Monografico heráldico dedicado al Convento de Sant Francesc, de Vilafranca del Penedés

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nau

Nave central del convento de Sant Francesc en Vilafranca del Penedès. S. XIII.

Se ha actualizado el 1 de abril de 2007, el “Libro de Armoria”, con documentos fotográficos del convento de Sant Francesc, de Vilafranca del Penedès, con escudos policromados de los sarcófagos existentes en la actualidad.

Estos enterramientos con sus respectivos blasones no se hallan publicados por ninguna página Web, por tanto, es una novedad, que ofrece el autor de esta página.

La iglesia y convento de Sant Francesc, se halla emplazado en la localidad de Vilafranca del Penedès (Barcelona), fue fundado en el siglo XIII por los frailes franciscanos. Es un edificio plenamente gótico y en una de las capillas laterales de la nave se encuentra el retablo denominado de la Mare de Déu i Sant Jordi (Madre de Dios y San Jorge), obra de Lluí­s de Borrassà, artista muy renombrado en Catalunya en el siglo XIV.

En los laterales de la nave central y en el presbiterio se hallan sepulcros medievales muy bien conservados, que por suerte han podido llegar hasta nuestros días, sin embargo, no se hallan dos enterramientos citados por algunos autores en sus manuscritos, entre ellos los de Sanahuja y Vernet, este último se hallaba en el siglo XVII adosado en la parte derecha de la entrada al convento.

En el claustro, también de factura gótica, que no es visitable en la actualidad, posiblemente hubiera las diferentes dependencias del convento.

En su Sala Capitular, se reunieron varias veces las Cortes Catalanas durante los siglos XIII, XIV y los Consellers de la Generalitat de Catalunya en diversas ocasiones en los siglos XV y XVI.

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Relación que se cita:

Barthomeu, b-11.

Caballería, c-11.

Cabrera-Cruïlles, c-4.

Castellet y Altafulla, c-29.

Cervelló, c-38.

Copons, c-54.

Mesquida, m-24.

Erill, e-4.

portic sant francesc

Pórtico y entrada del convento de Sant Francesc, en Vilafranca del Penedès. S. XIII

www.armoria.info