La catedral de Girona y su heráldica

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Vista  del pórtico de la catedral de Girona y su amplia escalinata  de acceso.

 

LA CATEDRAL DE GIRONA

 Su heráldica

 I parte

Imaginemos hasta la fundación y colonización hecha por los romanos una ciudad pequeña, pero muy productiva y situada estratégicamente para evitar invasiones, nombrándola  Gerunda en la que posteriormente derivaría su nombre primitivo en Gerona o en el idioma catalán Girona, grafiado actualmente.

La ciudad romana estaba rodeada por un recinto amurallado de planta triangular, con base sobre el río Oñar y vértice en la torre llamada Gironella; se conservan todavía tres puertas de entraada de la antigua muralla romana: la Rufina, en la cara sur en el barrio de Sant Domènec; una en el principio de la calle Força Vella y otra en la cara norte, en la entrada de la vía romana bajo la protección de las torres medievales de Sobreportes.

Paño de muralla romana al fondo la Torre Carlomagno.

Entre la terminación de la Via Cardo y la puerta de la Galia, existía una pequeña plaza que debería hacer las funciones carga ydescarga de mercaderías comercio con amplias y pequeñas tiendas de avituallamiento de toda clasw de artículos habituales en aquella época, y quizá siguió su función durante muchos siglos. Desde allí también se originaba una empinada cuesta que conducía a la parte más alta del altiplano de la ciudad, donde hoy se halla la catedral, y dónde posiblemente existió un templo dedicado, apuntan todos los indicios a los dioses y deidades romanas a Júpiter, Venus o Minerva.

Aproximadamente hacia el año 326 la catedral fue destruida, se  reconstruyó y se abrió al culto por un período de cuatro siglos. Se desconocen totalmente las características del templo si bien, cabe suponer que su emplazamiento fuese el mismo que el anterior y del templo romano y su estructura en forma de basílica característica de los edificios constantinianos.

Siglos más tarde fue conquistada en el año 717 los árabes conquistaron Catalunya y ocupando también Girona, si bien dieron libertad de culto a los cristianos los árabes convierten la iglesia de Santa María en una mezquita y allí donde los cristianos elevan a Dios sus oraciones, los musulmanes las leyes del Corán. Años más tarde los francos a las órdenes del Emperador Carlomagno reconquistaron la ciudad y se procedió a la purificación de la catedral y a la renovación del culto que vino celebrándose sin interrupción hasta principios del siglo XI,  penetran en Catalunya, en el 785 arrancan a Girona del yugo sarraceno, y donde se enarbolaba el estandarte de la media luna vuelve a presentarse la oriflama cristiana.

El templo, primitivo, según Roig Jalpi, se había elevado a la dignidad de catedral en tiempos del Emperador Constantino, fue nuevamente consagrada después de la reconquista.

  

Poderosos contrafuertes en el absis sostenidos por amplios  arbotantes, soportando el desplazamiento de la elevada bóveda de crucería.

El cabildo catedralicio sobre el año 1000 después de largas e interminables reuniones decide sustituir la vieja catedral por una de nueva que fuese más amplia y especiosa de estilo románico. Para sufragar los gastos de reedificación, cede Pedro Roger en el año 1015 el monasterio de San Daniel, con todas sus prebendas al Conde de Barcelona don Ramón y a su esposa doña Ermesenda por 100 onzas de oro, con cuya cantidad más los bienes, tierras pertenecientes a dicho monasterio, pudo el obispo, llevar a cabo la obra y el 31 de diciembre de 1038, fue consagrada por el mismo, a la consagración asistieron el Conde Borrell y su madre doña Ermesenda junto a los más destacados caballeros de la alta nobleza de Catalunya.

  

Estancias personales del obispo Margarit, en el palacio episcopal de Gerona hoy convertido en Museo. 

En siglos posteriores no contento el obispo y el Cabildo con su iglesia , creyeron oportuno remodelar la antigua nave románica, que se consideraba insuficiente para el culto de aquella época.

A este propósito, en el 1292, el tesorero Guillén Jofre hizo donación de 10.000 sueldos catalanes, pero hasta el 1312 y se formalizó el ambicioso proyecto. El cambio consistió en la ampliación de la cabecera con girola y nueve capillas encargadas al arquitecto Enric de Narbona, a la muerte  de éste le sucedió Jaime de Faverán, siguió en la obra otros arquitectos como Guillem Cors, Francesc Saplana, Guillem Bofill, y Pedro Sacoma, finalizando esta grandiosa obra en el año 1368, que consistía en construir una única nave de la misma anchura que las tres proyectadas anteriormente y correspondientes a los tres ábsides citados. El resultado fue que la catedral de Girona, es una de las mas espaciosas de la cristiandad, junto con la de San Pedro de Roma, en el Vaticano.

De la antigua catedral románica iniciada en el siglo X, queda el claustro del XII y la torre llamada popularmente de Carlomagno construida en el 1040 que hace las veces de contrafuerte y campanario.

En el interior de la nave única cubierta por una bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnas. Los contrafuertes laterales albergan dos capillas por tramo, ejemplo del gótico catalán.

La fachada es de estilo barroco, dividida en tres cuerpos a modo de retablo. Sobre el último cuerpo se abre un gran óculo coronado por frontón y arriba se abren siete vanos de arco rebajado. Los nichos u hornacinas de los tres cuerpos están separados por columnas pareadas y ocupados por las esculturas de las que se ha dado noticia, realizadas en el siglo XX.
 El interior muestra la grandiosa nave única, gótica, cubierta por bóveda de arcos diagonales que se apoyan en grupos de columnillas. La segunda más ancha por detrás de la iglesia de San Pedro del Vaticano, que tiene 25 metros.

Los contrafuertes laterales de la primera zona albergan dos capillas por tramo. En la segunda zona, en los dos tramos antes de llegar al presbiterio, se abren amplios ventanales góticos y debajo, las ventanas del triforio que recorren ambos muros. Antes del presbiterio y cerrando el fondo de la gran nave se levanta un muro con un arco central y dos laterales, más tres óculos, dos más pequeños sobre las tres ventanitas del triforio y uno mayor en el centro, cercano a la bóveda. Las vidrieras del presbiterio son del siglo XVI, con temática de la vida de la Virgen.

Sarcófago de los Señores Corbera-Campllonch, fueron dueños  del castillo de Púbol, en el Ampurdán gerundense.

 Los sepulcros armoriados en el interior de la nave

Los sepulcros son verdaderas obras de arte en todos se halla el escudo del linaje o el propio el de concesión, o el adoptado al libre albedrío.  No ocurre lo mismo con el de los Condes de Barcelona, éstos siempre han usado como propias los cuatro palos de Aragón, así llamados por los heraldistas por pertenecer el Condado a la Casa de Barcelona al reino de Aragón, junto con los reinos de Valencia, Mallorca, Aragón, Principado de Catalunya, el Rosellón, y territorios conquistados, formando una especie de confederación (este término no existía en aquélla época), siendo el Conde de Barcelona el que ostentase el título de rey heredado por el casamiento de Doña Petronila, hija del rey Ramiro II el Monje e Inés de Poitou.  Nació Doña Petronila en Huesca en el año 1136 y falleció en  Barcelona el  15 de octubre de 1173) Reina de Aragón entre 11571164Condesa de Barcelona entre 1162 y 1164.

La relación de estos enterramientos, indistintamente religiosos o personajes Condales  o de la alta nobleza es el siguiente:

 Sepulcro de la Condesa Ermesenda de Carcasona

Condesa Ermesenda o Ermesinda de Carcasona, personaje entrañable para Catalunya, muy querida por sus súbditos. Nació en el 972, el 1 de marzo en Gerona y fallecida en la villa de Sant Quirze de Besora, gobernó el Condado de Barcelona, Gerona y Osona (actual Vic), fue tutora de su hijo Ramón Berenguer I, durante su minoría de edad, ocupando el cargo de regente, cargo que llevó con extremada prudencia y sabiduría. Era hija de Roger de Cominges o Rogerio el Viejo, Conde de Carcasona y de Adelaida de Evandan (Francia). Contrajo matrimonio con Ramón Borrell, que le sucedió a su muerte el gobierno de Condado de Barcelona.

Sepulcro de Mahalda de Apulia en la catedral de girona.

Condesa de Barcelona y Vizcondesa de Narbona. Mahalda o Matilde de Abulia (1060-1081), también llamada Mahalda o Matilda, fue esposa de Ramón II, de sobrenombre “Cap d’Estopa”, condesa consorte de Barcelona (1078-1082)  y vizcondesa de Narbona (1086-1102) .  La Condesa Mafalda, fue la primera hija de Roberto Guiscardo, Duque de Abulia y Calabria (1020-1085), con su segunda mujer Sikeilta de Salerno (1040-¿), y por tanto, hermanastra de Bohemundo de Tarento, que fue uno de los liders de la Primera Cruzada, y llegó a ser Príncipe de Antioquia. A finales del siglo XI en el año 1086. Mafalda regresó a Barcelona, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Aumerico I, de Narbona, con quien tuvo tres hijos: el futuro Aimeric II de Narbona, Guiscardo y Bernardo. Enviudó de nuevo en el 1106, tras lo cual regreso a Barcelona, siendo ya Conde su hijo Ramón Berenguer III. Parece ser que falleció en el monasterio de Sant Daniel , siendo enterrada en la catedral de Girona al lado de su exposo. El Escultor Guillem Morey, por orden del rey Pedro IV, construyo un nuevo sepulcro de alabastro, que fue colocado en el muro sur de la nave, donde sus restos reposan actualmente.

Enterramiento del obispo Bernat de Pau, fallecido en el año 1475.

– Obispo Bernardo de Pau, (muerto en 1475), en la capilla de San Pablo. Se considera como la obra funeraria más sobresaliente de la catedral. Es de estilo gótico florido del siglo XV, con un arco conopial entre agujas; consta de tres cuerpos: el primero está compuesto por cuatro figuras tenantes con el escudo del obispo mientras otras dos sujetan un libro en cuyas páginas se lee una inscripción honorífica. El segundo cuerpo muestra a la Virgen coronada y rodeada de cuatro figuras, una de las cuales corresponde al obispo. El tercer cuerpo es el propio lecho mortuorio con la figura yacente revestida de pontifical y rodeada de ángeles. Otros ángeles suben al cielo el alma del obispo. Todo está adornado de tracerías caladas y cenefas vegetales o con ángeles.

– Obispo B. Vilamarí, en la capilla de Todos los Santos, sepulcro labrado por Jaime Faverán que sólo presenta la figura del yacente.

 

Sepulcro del obispo Berenguer de Anglesola.

– Obispo Berenguer de Anglesola, junto a las gradas del presbiterio en el lado del Evangelio, en sepulcro de alabastro labrado con figuras de plañideras bajo doseletes. El obispo está revestido de pontifical y lleva una mitra. Tiene cierto parecido con el sarcófago del obispo Escales de la catedral de Barcelona el tema de las plañideras e implorantes es recurrente en algunos enterramientos de la alta nobleza o religiosa, también es de la misma época.

Sarcófago del Conde de Barcelona Ramón Berenguer II, en lo alto de la puerta de la Sacristia.

Conde Barcelona, Ramón Berenguer II, llamado de sobrenombre “Cap dÉstopa”, por tener los rizos del pelo enroscados de color rubio pajizo; hijo primogénito de Ramón Berenguer I. Nacido en el año 1082, en la isla de Rodas. Casó con Matilde o Mahalda, hija de  Robert Guiscardo (en lengua normanda, significaba astuto, osado), Duque de Calabria y de Apulia o Pulia, y Mesina, en el reino de Nápoles. Fue asesinado Ramón Berenguer II por su hermano, mientras cazaba en un bosque camino de Gerona, entre los términos municipales de Sant Celoni y Hostalrich, en la Percha de Astor, falleciendo en la ciudad de Girona.

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Sarcófago del obispo Monredó en el interior de la nave

 – Arnaldo de Monredó, en el fondo del templo, con doble arco de tracería gótica calada.

– Ramon Bofill en la capilla de la Esperanza (antiguo refectorio del claustro románico).

Las capillas de San Bernardo, Santa Marta, San Isidro, Esperanza y Santa Elena, acogen en su interior varias sepulturas de los siglos XIII, XIV, XV y XVI. En el suelo de la nave central puede verse un gran número de lápidas de obispos y canónigos con inscripción y su escudo correspondiente, cincelado a la losa, además de otros sarcófagos.

Las vidrieras

Las vidrieras de la catedral fueron en su origen las primeras (algunos les atribuyen un complicado proceso alquímico en sus pigmentos y realización), y más antiguas se atribuyen al Maestro del Presbiterio y fueron realizadas al mismo tiempo que las obras ; las segundas son atribuidas a Guillem de Letumgard se construyeron al inicio de la segunda mitad del siglo XIV. La más importante de éstas por su belleza y composición es la del Calvario, situada en el centro de la girola y la gran vidriera, de Antoni Thomas en la cara sur. El tercer grupo son aquellas puestas con posterioridad hasta bien entrado el siglo XX. Hay que citar también los dos rosetones del siglo XVIII, obra de Francesc Saladrigas, maestro vidriero barcelonés y consideradas una de las mejores del arte barroco español.

Seguirá en la segunda parte

J: Sanz

 

Los astros en los escudos de armas

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Sarcófago de los Lull, de Barcelona en un arcosolio  situado en la iglesia de Santa Maria del Mar, de Barcelona. S. XIV

 

Los astros

En esta voz genérica, van incluidas todas las figuras que hace referencia al firmamento, como los planetas, el sol, la luna, las estrellas, los cometas, el arco iris, el rayo, estas figuras son las más generalizadas usadas en la como cargas en la heráldica mundial, pero se incluyen otras como los fenómenos metereológicos.

Llave de vuelta  con el escudo de los Solá, esculpido en su capilla de beneficiarios de la iglesia, de Santa María del Mar de Barcelona. S. XIV.

 El sol

Adoptada esta figura por la gran mayoría desde muy antiguo por los heraldos, se muestra en las armerias de diferentes formas  maneras, pero la más común, hoy en dia es la de figurado, es decir, con boca, ojos y nariz, aunque en la alta y baja Edad Media, en los viejos armoriales y en las piedras labradas, se aprecia liso sin figuración, es en el siglo XV, cuando se puede apreciar esta figura con los elementos que le caracterizan hoy en día.

Escudo de los Castellet en el enterramiento de un miembro de esta familia en el claustro de la catedral de Tortosa. S. XIV.

Su simbología, según algunos autores, reprenta la unidad, la verdad, la claridad, la abundancia al hombre al hombre liberal y benévolo.

En tiempos pasados siempre hubo discrepancia entre los tratadistas, si este astro debería ser de metal o de color. Lo cierto es que se aprecian en los armoriales de todas las épocas de oro y de color de gules, y azur. Aunque generalmente es verlo representado de oro y figurado, cuando se usa el término figurado y se le rodea con una línea negra, entonces se le nombra sombreado.

Este astro deber ocupar el centro del escudo, aunque éste también puede dibujarse sólo una parte de él, si se sitúa en el cantón diestro del jefe se le llama “saliente”; situándolo en el cantón siniestro del jefe se le denomina “poniente”.

1. San Jorge, vence al dragón delante del Rey de Inglaterra, en la parte superior se aprecia la liga o  jarretera. 2. Eduardo III, vestido de Gran Maestre de la  Orden de la Jarretera sosteniendo un panel con sus escudos de armas. 3. Sir Miles Stapleton, posiblemente Rey de Armas de la Orden también sostiene un panel con todos sus blasones. (Armorial de la Orden de  la Jarretera, realizado por William Bruges, Rey de Armas. Manuscrito existente en la British Library. Londres. S. XV).

La figura del sol ha servido también como divisa en dos órdenes de caballeria, la primera fue la Orden de la Jarretera, instituida en el año 1345 por Eduardo III de Inglaterra. Su divisa fue una liga o jarretera, además llevaban un collar con un sol radiante. La segunda orden fue fundada por la emperatriz Leonor, viuda de Fernando III de Absburgo, en el año 1662, para que renaciese la piedad en la Corte  denominándose esta Orden de las Damas de la Virtud, cuya divisa era un sol rodeado de una corona de Laurel.” (Cfr. Vicente Valero de Bernabé. Tesis).

Detalle  del blasón del obispo Luna, posteriormente Papa Luna. Trascoro de la catedral de Tarragona. S. XIV.

 

Pared del trascoro con los escudos de varios obispos entre ellos los del obispo Luna.

La Luna

Escasamente se encuentra vista en la heráldica europea, pero sí en la española y francesa, rara vez aparece plena y figurada en los blasones medievales, así la podemos admirar en los antiguos armoriales, y en labras heráldicas medievales. Quizá su adopción fue debida a la reconquista, por tener que expulsar a los invasores sarracenos, algunas familias adoptaron la luna como señal de sus gestas y  hechos guerreros.

Dibujada posteriormente, con los años con cara humana para diferenciarla de un bezante, su aspecto debe de ser el de una media luna. Cuando se halla con las puntas hacia arriba se le denomina “montante” o también; “creciente”, con las puntas mirando hacia la diestra se le llama “contornada”, de perfil se llama “tornada”, con las puntas hacia abajo “menguante”, algunos autores en su gran mayoría utillizan el término “menguante ranversado”.

Lo más común es hallarla en una de sus fases y es la de creciente, se puede apreciar, situándola en la distintas posiciones del escudo, en la barba, en la punta, al lado diestro y al siniesto, en el jefe y en las borduras, sirve de carga en muchas piezas del blasón.

Se le considera signo de buena esperanza y buen presagio de elevación, muchos linajes de las tierras que formaban la Corona Aragonesa y castellana,  han cargado su escudo con uno a dos o más crecientes, o sembrados de ellos. Cuando no se especifica ninguna posición se sobreentiende que ha de ser la de “montante”, teniendo las dos puntas mirando al jefe del escudo, según algunos autores

Representa simbólicamente: La mitad, la verdad, claridad y las riquezas. Simboliza también la fuerza creadora e inteligente. Pintada de rojo es símbolo del derramamiento de la sangre y fortaleza del espíritu.

  Su simbolismo: La mitad, la verdad claridad y las riquezas. Simboliza también la fuerza creadora e inteligente. Pintada de rojo es símbolo del derramamiento de la sangre y fortaleza, pintada de oro símbolo de buenas virtudes y templanza.

 

Enterramiento del canónigo Esteba, en el muro del claustro de la catedral de Tortosa. S. XIV.

La estrella

 Es uno de los astros más representados en la heráldica española. Generalmente tiene cinco rayos; aunque se encuentra en los escudos ibéricos, aunque se encuentra de seis u ocho rayos; se debe especificar siempre el número de éstos, puede ir pintada de plata, oro, gules, azur, admite todos los colores y esmaltes heráldicos. Aunque esta norma, incluso hoy en día no es muy respetada.

 La estrella es la imagen de la fecundidad. Demuestra la luz, verdad, majestad y claridad. Simboliza la prudencia, hallándose por los tanto, sirviendo de figura al blasón a los hombres virtuosos.

Cometa pintado en el guardapolvo de un altar en la Catedral de Vilafranca del Penedès.

 Cuando la estrella lleva los rayos ondeados, se le aplica el nombre de cometa, si se halla con dieciséis no cabe duda sobre su nombre. Otros Reyes de Armas, para demostrar que es un cometa le añaden una cola del mismo esmalte o color que la estrella. No debe confundirse con el meteorito, éste no existe en la heráldica, que sepamos.

 Escudo de armas de los Amat.

Las nubes

 También entran las nubes en el grupo de los astros al igual que los rayos, y el arcos iris por pertenecer a los fenómenos metereológicos se encuadran en este grupo. Las nubes se pintan de plata, a no ser, que se mande los contrario. Su simbología la desconozco.

Fuentes documentales: “Manual de Heráldica Española”, Eduardo Pardo de Guevara. Prólogo de F. Menendez Pidal. – “Nobiliario Vero”, Ferran Mexia. Año 1492. – “Lecciones de Heráldica”, D. J. Herrera Dávila y D. A. Alvear. – “Compendio Heráldico de Armas, según el método más arreglado del blasón”, D. Pedro Joseph de Aldazabal, Presbítero. Año 1773. – “Tractat General de Heràldica”, M. Bassa i Armengol. Año 1973. – “Heráldica Española”, Luis F. Messía de La Cerda y Pita. Año 1990. – “Diccionari General de Heràldica Catalana”, Armand de Fluvià. Prólogo de Martí de Riquer. Año 1982. – “Adarga Catalana”, Fr. de Garma i Durán. “Diccionario Onomástico y Heráldico Vasco”, Elías de Querexeta. – “Nobiliario Español”, J. de Atienza. – “Manual de Heráldica Española”, Martí de Riquer.

 J.  Sanz

 

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ACTUALIZACIÓN DEL MES DE JUNIO DE 2011

 Incorporación de nuevos escudos:

Letra B: Bec, 20. – Bellafila, 20. – Bernad, 30. – Berné, 31. – Berro, 31. – Bertomeu, 32. – Besalduch, 32. – Besanet, 32. – Besga, 33. – Besolú, 33. – Besora, 33, – Bestracà, 33. – Betret, 33. – Betete, 33. – Beuda, 34. – Beuso, 32. – Beyán, 34. – Bez, 34. – Bezzina, 34. – Biarne, 35. – Bibiloni, 35. – Bicard, 35. – Bicart, 35, – Biel, 35. – Biert, 35. – Biesa, 35. – Billarach, 36. – Binal, 36. – Bierge, 36. – Bigas, 36. – Bieto, 36. –

Letra G: Gabalí, 1. – Gible, 24. – Gil de Jasa, 21. – Gil de Palacio, 21. – Gilbert, 21. – Gili de Vilafranca, 22 – Giménez, 22. – Ginabreda, 22. – Ginard, 22. – Ginard, 22 – Ginebra, 22. – Gilfrontin, 21. – Gilberte, 21. – Ginés, 22. – Ginientes, 22. – Giral, 23. – Giralt, 23. – Girau, 23. – Girgós, 23. – Girau, 23. – Girgós, 23. – Gisbert, 24. – Gispert, 24. – Godinos, 24. – Godino, 24. – Golfín, 26. – Gomar, 25. – Gombáu, 25. – Gómez, 26. – Gómez de Bernabé, 26. – Gomila, 26. – González, 27. – González de Argumanes, 27. – González Negrete, 28. – Gorbs, 28. – Gorchs, 28. – Gorchs, J. A., 28. – Gordo, 28. – Gordos, 28. – Gorina, 29. – Gorós, 29. – Gosar, 29. – Goscón, 29. – Gossa, 29. – Gotrano, 30.

 Letra B: Bec, 20. – Bellafila, 20. –Bernad, 30. – Berné, 31. – Berro, 31. – Bertomeu, 32. – Besalduch, 32. – Besanet, 32. – Besga, 33. – Bestracà, 33. Betres, 33. – Betete, 33. – Beuda, 34. – Beuso, 32. – Beyán, 34. – Bez, 34. – Bezzina, 34. – Biarne, 35. – Bibiloni, 35. – Bicard, 35. – Bicart, 35. – Biel, 35. – Biert, 35. – Biesa, 35. – Billarach, 36. – Binal, 36. – Bierge, 36. – Bigas, 36. – Bieto, 36. – Binot, 36. – Biota, 36. – Bisanya, 36. – Bistué, 37. – Bitruses, 36. – Bistuer, 36. – Binal, 36. – Biurós, 37. – Bivas, 37. – Blai, 38. – Blan, 38. – Blanca, 38. – Blancafor, 38. – Blancafort, 38. – Blanch, 38. – Blanch Ribera, 38. – Blasco de Azuara, 40. – Blau (Blan), 40. – Blondel, 40. – Blondel de Drouhot, 40. – Boada, 40. – Boatella.

J. Sanz

www.armoria.info

Los animales cuadrúpedos en las Armerias

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Reja en el palacio Grossherzoaglichen, en Luxemburgo.

ANIMALES CUADRÚPEDOS EN LAS ARMERIAS

La numerosa diversidad que se presenta de ellos en las Armerías, queda excluyente una regla fija para su explicación. Han sido las figuras que la nobleza y los caballeros medievales escogieron en amplio y prolijo bestiario medieval, imperante en aquella época, con sus múltiples simbolismos, predominando la prudencia, honradez y virtudes, valor, adaptándolos a sus empresas guerreras. En consecuencia todos los anímales cuadrúpedos o no, servían para adornar, el blasón, empleándolo como figuras heráldicas (mención aparte merecen las aves y animales monstruosos, también con amplios significados), por sus cualidades de estas figuras que blasonaban el emblema de sus hechos ya sean guerreros o políticos, concedidos por el rey al que les daba el encargo a los Reyes de Armas para la elaboración de la concesión de escudos armas.

Su situación en el campo del escudo, debería ser la que les es propia la cual le ha sido dada por la naturaleza, debe dar una sensación de plenitud, incluso de arrogancia y desafío, excepto en las animales que por su idiosincrasia quedan excluidos de esta últimas posiciones, como el cordero, el elefante, aunque los heraldos también escogían posiciones con sus variantes. Debido a la gran cantidad de animales cuadrúpedos empleados en la armerías europeas, sería prolijo su total inclusión en este trabajo. Sólo citaremos los más comúnes, enumerados por autores de renombre. Quedan excluidos los animales fantásticos o montruosos, pues sólo ellos ya merecen otro capítulo. Si algún lector tiene dudas con el léxico heráldico o no está familiarizado con éste, puede consultar mi página Web, en su inicio se halla el “Glosario heráldico”, el cual he procurado que sea lo más completo posible.

Escudo  en una sala de la Universidad de Oxford.

A los leones se pintan comúnmente rampantes; a los leopardos pasantes; los lobos ravisantes o cebados, cuando llevan una presa entre sus dientes; a los toros furiosos; los caballos espantados, encabritados, a los perros, corriendo; a la cabra saltante¸a los osos levantados; sin que por eso dejen de aplicarse otras posiciones en todos ellos. Algunos heraldistas franceses del siglo de mediados del siglo XIX, son los que han seguido en sus obras las reglas marcadas para las posiciones para cada animal, dentro de la rígida ortodoxia heráldica, respetando así la leyes que les son propias poniendo fin a la anarquía que durante siglos existía en las armorías, redactadas algunas veces por ignorantes o diletantes.

Posiciones y simbolismo de algunos animales cuadrúpedos.

Llámase rampante al león, cuando tiene las garras levantadas en alto, la derecha un poco más alta que la izquierda, la cabeza puesta de perfil, y la boca ligeramente abierta, con la con la lengua afuera, generalmente de gules. En sí el león simboliza, dominios, monarquía, soberanía, majestad, vigilancia y terror. En el leopardo, la cabeza siempre la presenta puesta de frente, mostrando los ojos y la boca entreabierta, mostrando una pequeña parte del principio de la lengua. Su postura natural en heráldica es la de pasante, extendidas las cuatro patas y la cola al revés de la del león, éste la muestra hacia arriba con el extremo vuelto hacia fuera y el leopardo recogida hacia dentro. Los leopardos representan los guerreros valientes y esforzados que han ejecutado una empresa difícil con prontitud. Este animal es uno de los principales símbolos heráldicos de la Bran Bretaña.

El lobo, animal astuto y valiente cuando va en manada o en grupo. Ningún animal como el presente simboliza a los hombres de guerra. Cuando este depredador está en la postura rampante del león se le llama ravisante, también se halla pasante y corriendo, andante. El lobo es geroglífico de un guerrero cruel de sus enemigos, según algunos autores. También se equipara a los tiranos.

El oso, simboliza al hombre magnánimo y generoso, pero tan aguerrido, se encuentra a menudo, en los escudos familiares de Alemania y otros países de centro Europa. Sirve de emblema en el escudo de armas de la ciudad de Madrid. En Catalunya una familia apellidada Alós, elegió por escudo un oso de sable, parado de sable, surmontado en una ala bajada de azur. Y en los cantones suizos, existió una orden militar, fundada por el Emperador Federico II en el año 1232. Su posición en el escudo suele ser levantado, parado, andante, atacante. El zorro, sumboliza el entendimiento y la astucia sin valerse de la fuerza ni de la violencia; por este motivo para los embajadores, diplomáticos, generales que concluyen un tratado beneficioso para su patria evitando el enfrentamiento y guerras, es decir, el que confía más en la inteligencia que en la fuerza. Su posición generalmente es la de alzado, aunque también se encuentra en otras posiciones atribuidas a los cuadrúpedos.

Escudo con elefante andante en un escudo en Regio Calabria (Italia)

Hemos hecho una breve sinopsis de algunos animales cuadrúpedos, en su posición heráldica dentro del escudo, y su simbolismo, realmente quedan muchos por describir, pero la intención de este pequeño artículo es dar a conocer aunque sea brevemente a estos animales empleados en la heráldica. J. Sanz

Relación de escudos fotográficos de linajes de la Corona de Aragón: Tomás, 11 (catedral de Girona). – Tormo, 14 (catedral de Barcelona). – Torre (iglesia del Pi. Barcelona). – Torrelles, 16 (catedral de Tortosa). – Cornel, 72 (Villa de Benasque).- Carroz, 27 (ciudad de Barcelona. Palacio Carroz-Centellas). – Rocí, 24. (Iglesia de Sant Mateu. Retablo).

Relación de escudos dibujados:  Letra R: Rius, 19. – Riusec, 19. – Riusech, 19. – Riva, 19. – Rivas, 19. – Rivelles, 19. – River, 19. – Rivera, 20. – Riverones, 20. – Robinat, 20. – Robió, 20. – Roble, 20. – Robledo, 21. – Robles, 21. –  Robollet, 21 – Robredo, 21 –

Roc, 21. – Roca, 21. – Roca de Fortià, 21. – Roca, Guillermo, 21. – Roca, 21. – Rocaberti, Marqués, 22. – Rocaberti, Vizconde, 22. – Rocabruna, 23. – Rocacrespa, 23. – Rocadelles, 23. – Rocafull, 23. – Rocamarti, 23. – Rocamora, 23. – Rocamora, Pedro. – Rocarosa, 23. – Rocha, 24. – Rochabruna, 24. – Rochaguyo, 24. – Roda, 24, Vizconde de Perellós, 24. – Rodrigo, 25. – Rodrigo de Casbas, 25. – Rodrigues de Ledesma, 25. – Roger, 26. – Roger de Luria, 26. – Rogers, 26. – Roges, 26. – Roig, 26. – Rojas, 26. – Roldán, 26. – Rolf, 27. – Romá, 27. – Romaguera, 27. – Romagosa, 27. –  Roman, 27. – Romaní, 27. – Romanos de Belchite, 27. – Romero, 28. – Romeu, 28. – Romo, 28. – Ropiana, 28. – Roquer, 28. – Ros de Ursinos, 28. – Ros, Constantino, 29. – Rosanas, 30. – Rosar, 30. – Roselló, el Conde, 30. – Roselló, el Vervesor, 30. – Rosellón, 30. – Roser, 30. – Roset, 30. – Rosich, 31. – Rosich, Grau, 31.

Letra T: Tafurer, 1. – Temprado de B., 6. – Teo, 6. – Terto, 6. – Teruel, 6. – Teula, 6. – Timor, 7. – Tini, 7. – Tintó, 7. – Tizón, 9. – Tizones, 9. – Tobía, 9. – Toda, 10. – Todó, 10. – Todoñans, 10. – Togonas, 10. – Tolosán, 11. – Tolosana, 11. – Tolosans, 11. – Tolrà, 11. – Tolsà, 11. – Tomas, 11. – Tona, 12. – Toneu, 12. – Tonsage, 12. – Tonsages, 12. – Tor, 12. – Tora, 12. – Toralba, 12. – Torralles, vervesor, 12. – Torán, 13. – Tord, 13. – Tordosa, 13. – Tordoya, 13. – Torelló 13. – Torme, 13. – Tormer, 13. – Tornamira, 13. – Torner, 14. – Torns, 14. – Torraella, 15. – Torrafeta, 14. – Torralba, 15. – Torrats, 15. – Torre, de la, 15. – Torre-roja, 15. – Torrecilla, 16. – Torregrosa, 16. – Torrella, 16. – Torrellas, 16. – Torrelles, 16. – Torrelles, Guillem, 16. – Torrendell, 16. – Torrent, 16. – Torrente, 17. – Torreros, 17. – Torres, 17. – Torres o Turri, 17. – Torre, Felipe, 17. – Torreta, 18. – Torrija, 18. – Torroella, 18. – Torruella, 19.

El castillo heráldico

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Escudo del obispo Fernández de Heredia, en un friso del interior de la catedral de Tortoda

Escudo de armas del obispo Fernández de Heredia en un friso en la catedral de Tortosa. 

 

EL CASTILLO HERÁLDICO

 Hemos llegado a una de las figuras más usadas en la heráldica española y empleada en una multitud de escudos de linajes españoles en todos los reinos de la península ibérica. Incluso ha dado nombre a algunos de nuestros territorios, se encuentra también en la toponimía de muchas localidades: villa y pueblos a lo largo de la geografía de España. También usado como apellido del que existen diferentes derivados y muy distintas familias, sin ninguna relación de parentesco entre sí

En los primeros tiempos de la heráldica española el castillo y la torre se confundían y se representaban indistintamente el uno o la otra, para ambas denominaciones. La simple observación de estas dos representaciones nos da conocer las diferencias que distinguen a ambos muebles.

 Sepulcros de Alfonso VIII y Leonor de Inglaterra,  familia real de Castilla. Monasterio de las Huelgas Reales (Burgos).

 

Detalle del escudo de Castilla, en la tumba de Alfonso VIII y su esposa. Monasterio de las Huelgas Reales (Burgos). Representación medieval del castillo castellano.

Difusión del castillo heráldico

El castillo en el heráldica española tiene una amplia difusión, como queda dicho anteriormente. En el “Libro de la Cofradía de Santiago”, que estudia Faustino Ménedez, en 311 escudos que están representado en dicho Armorial, el castillo aparece 96 veces, lo que representa el 30,8 por 100.

El castillo fue usado por primera vez, según afirma en el “Chronicon Mundi” del año 1236 del obispo de Tuy (1236), por el rey don Alfonso VIII, ya en el año 1196, se representó en el escudo de defensa del mencionado monarca.

Sin lugar a dudas el castillo de Castilla, adoptado como emblema de este reino,  es sin excepciones el más antiguo de la heráldica europea.

Los castillos y torres presentaban sus puertas y ventanas con arcos en forma de herradura por el siglo XIII. En los escudos dimidiados cacereños se presentaban sólo con una torre almenada a modo de torre donjonada.

Lápida del canónigo Olivan de Castre, Tesorero y Vicario de la catedral de Tortosa, fallecido el 10-VIII-1380. Claustro de la catedral de Tortosa.

Detalle del blasón del canónigo Oliván de Castre, en el claustro de la catedral de Tortosa. Diseño del castillo con las almenas apuntadas en Catalunya. S. XIV

Simbolismo del castillo y representación en las armorias

El castillo es el mueble que simboliza la grandeza y la elevación, porque sobrepuja en hermosura, fortaleza y magnitud a todos las demás construcciones usadas en la heráldica en general. Simboliza también el asilo y la salvaguardia, no solamente por la defensa que proporcionaba sino por su hospitalidad.

Se representa en casi todas las armorias almenado solamente: cuadrado, redondeado, flanqueado de murallas y mazonado; superado de torres, de las cuales una se llama comúnmente del homenaje que es la central y es la más alta de las tres. El diseño de las almenas varía, según el reino, así en la Corona de Aragón hasta finales del 1400, y principios del siglo XVI, se representaban con las almenas en forma de lanza y en el Reino de Castilla, sus almenas acaban de forma aguzada,  entrado en el Renacimiento éstas son llanas, adoptándolas de forma general todos los territorios de España, como las que pueden observarse en muchas labras heráldicas y monumentos de toda la península.

 

Lauda sepulcral de una familia gerundense (sin identificar por el mal estado en que se conserva), en el claustro del monasterio de Galligans, de la ciudad de Girona. Representación del castillo con las almenas apuntadas. S. XVI.

Se acostumbraba a conceder esta figura, a los combatientes que asaltaban una fortaleza o abrían una brecha o tomaban por la fuerza una ciudad amurallada o la defendía con valor y mucho esfuerzo y al que vence al enemigo que las trae en su estandarte. Situados encima del agua, se dice en el lengua heráldico pantados, y hallándose sobre cualquier pieza, dícese sostenido.

En la heráldica europea se representa igualmente con dos atalayas o varias torres lo cual debe de indicarse. En Italia en la Edad Media el almenado, aunque no es norma general en sus armorias, blasonan los castillos denominados a la güelfa y a la gibelina, se diferencian, en que la primera sus almenas son piñonadas, de forma escalonada, se compone de cuatro losas como base en disminución, la segunda hilera de tres, dos y uno. La gibelina, en su construcción consta de una sola losa vertical en que la parte superior se halla hendida en forma triangular. Algunas construcciones en España de fortalezas, murallas y castillos también adoptaron esta forma de construir, pero no como norma heráldica, quizá influenciados por las construcciones italianas. Podemos admirar una forma piñonada en las murallas de las “Drassanes Reials”, que a la vez protegían la Barcelona medieval.

Detalle del escudo de Juan II de Ribagorza, 1456-1528, nacido en Benabarre (Huesca), Conde de Ribagorza y Virrey de Nápoles. Claustro del Monasterio de Montserrat. S. XVI.
 
Reglas heráldicas de los castillos
 
Los esmaltes para los castillos están sometidos a las siguientes reglas: castillo de color, puertas y ventanas de metal; castillo de oro, puertas y ventanas de gules; castillo de plata, puertas y ventanas de sable en el supuesto de que presenten otro color hay que especificarlo. En ocasiones las puertas y ventanas se representan abiertas y a veces con damas, guerreros o caballeros asomados a ellas, viéndose las figuras que hay detrás del castillo. Pero no todos los autores respetan estas leyes.
J. Sanz
Fotos tomadas en parte por: http://enterramientosreales.forogeneral.es
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Fotos, escudos y textos histórico-genealógicos. Basados en la obra  “Prelados, Abades Mitrados, Dignidades Capitulares y Caballeros de las Ordenes Militares Habilitados por el Brazo Eclesiástico en las Cortes del Principado de Cataluña. Dinastías de Trastamara y de Austria. Siglos XV y XVI (1410-1599)”, Francisco Morales Roca:

Aïgues, Francesc de. – Alenyá, Ramon de. – Alfaro, Diego de. – Alfonsello, Andreu. – Alós, Francesc de. – Alpicat, Francesc de. – Amargós i de Gualbes, Joan. – Aragón y de Chiaramonti, Giovanni. – Aragón, Alonso de. – Cardona, Enric de. – Casanova, Joan de. – Desprats i de Verntallat, Antoni. – Jordán de Castro Pinós i Roig, Juan.  – Margarit i de Pau, Joan. – Mercader Escolano, Luis. – Mercader, Arcángel de. – Merola i Sabater, Miquel de. – Mesa, Bernardo de. – Milá y de Aragón, Francesc. – Milá y de Aragón, Francesc. – Millars, Joan de. -. – Miquel i Samsó, Gabriel de. – Miquel, Joan de. – Miquel, Narcís de Miralles, Antoni. – Mitjavila, Gabriel de. – Moncada y de Luna, Oto. – Nadal, Joan. – Noguers, Pere. – Ocón, Gerónimo. – Oller, Pere. – Ollers, Pere. – Olzinelles i de Hospital, Miquel. – Oms i de Perapertusa, Honorat. – Oms i de Sentmenat, Miquel de. – Ornós, Jordi de. – Ortolá, Antoni. – Pagés, Honorat. – Palau i de Cartellà, Ramón de. – Palomar, Joan de. – Palou, Pere. – Pelegrí, Pere. – Peralta de Moncada i Roman, Juan de. – Perarnau, Berenguer. – Peris, Joan. – Peris, Miquel. – Peyró I Conomines, Gaspar. – Pinyol, Bernat de. – Piquer, Joan. – Pla I de Montornés, Pau. – Pons i de Perves, Martín Pere de. – Pons, Onofre. – Puigventós, Pere. – Pujades, Pere. – Queixal, Pere. – Queralt i de Perellós, Guillem. – Querol, Francesc. – Rajadell i de Boixadors, Baltasar. – Ram, Domingo. – Remolins i de Pardina, Francesc. – Ribalta, Francesc

Ribes, Llorens de. – Ribesaltes, Joan Pere. – Rich, Jaume. – Riera, Tomás Mateu. – Ripoll, Gratiniano. – Rocabruna Olim de Pontós, Galcerà. – Rocabruna, Bernat de. – Rocacrespa i Desplà, Bernat. – Rovira, Gabriel. – Roys de Lihori, Jaime. – Sacosta i Torrelles, Pere Ramon. – Sagarriga i de Pau, Pere. – Saint Gelais, Carlos de. – Sala, Sebastià. – Sales, Antoni. – Samasó, Bertrà. – Sampsó i de Sampsó, Miquel. – Sans, Jordi. – Santa Maria, Bernat. – Sant Climent de Sabastida, Jaume. – Sant Martí de Avellaneda, Francesc. – Sapila, Miquel. – Sapinya, Pere. – Saplana, Rafel. – Saragossa, Jaume. – Sarriera i de Sant Sadurní, Bernat Roger. – Satrilla, Joan. – Saula, Joan. – Seguí, Jaume. – Serrahí, Johan. – Sirvent, Joan. – Siscar, Ferran. – Siurana, Joan. – Solsona, Francesc. – Sort, Pere. – Sorts, Joan Andreu. – Sos i Olzinelles, Berenguer de. – Tallada, Pere de la. – Tarrós, Joan. – Tersa, Gerònim. – Tocco, Marco Antonio de. – Tord, Bernat de. – Torres, Joan de. – Tous i de Vilanova, Alfons de. – Tovía, Francesc. – Tresserres, Pere de. – Ubach, Rafel. – Ximénez de Urrea y de Bardaji. – Valero, Joan. – Roca, Pere de. – Vallgornera i de Foxà, Gaspar de. – Valls, Jaume. – Verdú, Vicens de. –  Vernet, Miquel. – Vicens i de Massanet, Francesc de. – Vidal, Joan. – Vilagut i de Sant Feliu, Joan de. – Vilalba i de Secabechs, Marc. – Vilalba i de Secabechs, Arnald. – Vilalba i de Secabechs, Bernat. – Vilanova, Pere. – Vilar, Andreu-Pons de. – Vilaragut y Pardo de la Casta, Diomedes. – Vinyes, Pere. – Virgili, Francesc de. – Voltor, Marc. – Xammar de la Tallada, Dalmau. – Xammar i de Vilella, Bernat de.

 

Obispos, Abades, Canónigos y Cardenales, descendientes de la casas nobles incorporaban a sus miembros en los altos cargos eclesiáticos complementándose el poder religioso y civil en los siglo XV al XVI, algunos de ellos conservaban los escudos de armas familiares o aumentados con los suyos propios. Muchos de estos blasones están registrados en los antiguos manuscritos de heráldica catalana, pero también un gran número de ellos no se hallan citados en ningún armorial conocido.

 Relación de escudos fotográficos de linajes de la Corona de Aragón: Alastruey, 14. – Alfonso II, Duque de Calabria, 24. – Amat, Virrey. –  Ampurias, Condes, 33. – Cartellá, 28. – Centellas, 45. – Contijoch, abad, 69. – Corbera-Sant Climent, 70. – Marco, 4. – Palau, 7. – Pano, 8. – Requesens. – San Vicente, 31.

 Relación de escudos dibujados: Letra C: Casaña, 30. – Casanova-Ursinos, 30. – Cascajares, 30. – Cascall, 30. – Casas, 30. – Casellas, 31. – Caselles, 31. – Cases, 32. – Caso, 32. – Casi, 32. – Castán, 33. – Castellbell, 34. – Castellá, 34. – Castellausí, 34. – Castellbó, 35. – Castellcir, 35. – Castelldasens, 35. – Castellet, Barón 36. – Castellet, Noble 36. – Castellizuelo, 37. – Castillazuelo, 37. – Castellmir, 37. – Castellmoltó, 37. – Castellnou, 37. – Castelló, 37. – Castelló, el Vizconde 37. – Castellor, 37. – Castellot, 37. – Castellroig, 37. – Castellroselló, 38. – Castells, 38. – Castellsís, 38. – Castelltarsol, 38. – Castelltersol, 38. – Castelltort, 38. – Castellveí, 38. – Castellvell, 38. – Castellvert, 39. – Castellvey, 39. – Castellví, 39. – Castelvas, 39. – Castelvon, 39. Letra S: Sacam, 3. – Sacarrera, 3. – Sales, 11. – Saleta, 11. – Salgueda, 11. – Salguida, 11. – Saliellas, 11. – Salinas, 11. – Salinas, 11. – Salinero, 11. – Salla, 11. – Salla i Tarau, 11. – Sallés, 12. – Sallol, 12. – Sallor, 12. – Salmella, 12. – Saló, 12. – Salort, 12. – Salrá, 13. – Salses, 13. – Salsfores, 13. –  Salt, 13. – Saludes, 13. – Salvador, 13. – Salvador, Jacobus 13. – Salvany, 14. – Salvati, 14. – Salzat, 14. – Samar, 14. – Samasó, 14. – Sambasart, 14. – Samiera, 14. – Samitier, 15. – Semmenat, 15. – Samora, 15. – Samper, 15. – Sampere, 15. – Sampietro, 15. – Sampis, 15. – Sampol, 15. – San Esteban, 16. – San Juste, 16. – San Ramón, 17. – San Martín, 17. – San Simón, 17. – Sanaguera, 17.

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El León en la heráldica

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En el Armorial del Toisón de Oro, se dedica una lámina al rey de Castilla y León, en el que puede observarse el león púrpura en la guadralpa del caballo.

 EL LEÓN EN LA HERÁLDICA

Es una de las figuras más representativas en heráldica mundial, empleada no solamente en las armorias españolas sino también las europeas.

Es también uno de los muebles más antiguos, según algunos autores dicen que su aparición se constata, dentro del campo de los blasones sobre los años 1144 y 1146, en un sello del Duque de Sajonia. Lo que sí es cierto, que está figura no como elemento heráldico, sino como decorativo, se ponía a los pies de los enterramientos de los reyes de la Corona de Aragón y Cataluña, como signo de realeza y fortaleza, sin embargo, en las reinas, se ponían los lebreles o perros más pequeños, simbolizando la lealtad y la fidelidad .

Según el insigne heraldista e historiador Martín de Riquer en su obra Heráldica Española, consigna que en el año 1148 ya figura el león en el escudo de Alfonso VII de León. En el escudo del reino leonés, aparece precisamente el león de color púrpura, esmalte solamente usado en las armerías reales y en algunos escudos de concesión real.

En el escudo del reino de León señala Pastoreau, heraldista francés en su Tratado de Heráldica, que este esmalte solamente se encuentra en muy pocos escudos de linajes ingleses y normandos.

Otro famoso heráldista francés Jéquier elaboró unas estadísticas sobre un número determinado de armoriales datados entre los años 1200 y 1400 donde se estudia la aparición del león unas 466 veces, lo que representa un 5,98 por 100, porcentaje muy elevado si lo comparamos con otras figuras, como los castillos, torres, águilas, elementos también muy importantes en la heráldica universal. Claro, está que en España su competidor más próximo es el lobo, animal que apenas se blasona en otros países, pero en las armorías vasca y navarra es muy común.

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Lámina dedicada a Jehan III de Luxemburgo, Conde de Ligns y de Gruise, Señor de Beaurevoit, nacido el año 1390 y fallecido el 5 de enero de 1441. Armoriel du Toison d’Or. S. XV.  

 Posiciones del león heráldico

La forma más utilizada es la de rampante, es decir, las patas traseras apoyadas en el campo del escudo y las delanteras elevadas, la derecha un poco alzada de la izquierda, su posición debe ser vertical, es la forma más agresiva de este animal; generalmente la lengua y las uñas deberían de ser de color rojo, en su defecto debería de indicarse si son de otro color o esmalte.

Algunos autores consideran que el color propio del león deber ser el del oro y con este esmaltes se aprecian muchos armoriales antiguos con este mueble heráldico como puede apreciarse, por ejemplo, en el Armorial Le Bretón, como vemos en la lámina que se expone y en un gran número de ellos, mientras que en España, se hallan leones de diferentes esmaltes, predominante el  oro, plata, gules y azur, excepto el sinople o el sable quedando relegados a los blasones ingleses o franceses.

Se pinta de las formas siguientes: Contornado (dicho por algunos heraldistas antiguos, pasante resguardante), pasante leopardado (dicho por otros pasante guardante), es el que tiene la cabeza de frente con tres de sus pies apoyados en el suelo.

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Enterramiento del linaje de los Queralt, en un arcosolio del claustro del monasterio de Poblet, puede distinguirse el león leopardado en la posición de rampante y contornado. Siglo XIII.

El pasante tiene la cabeza de perfil sosteniéndose sobre tres de sus pies, puede estar coronado, chaperonado, capuchonado, con cola horquillada, bélgico (el león bélgico es el atributo del Condado de Flandes consistente en campo de oro, con un león rampante de sable, armado y lampasado de gules), los términos durmiente, lampasado, armado, marinado, monstruoso, mornado, ajedrezado, fajado, difamado, dragonado, mantelado, saliendo, saliente, naciente, vilenado, echado, corriendo, son voces muy usadas en heráldica para describir la posiciones de esta figura animal.

También se pintan algunas partes del cuerpo del león como: cabeza, cola, garras, todas ellas en la posición de rampante. Generalmente el león debe verse de perfil, tanto los leones como los leopardos cuando en número de dos, están colocados frente a frente se dirán afrontados cuando se sitúan de espaldas adosados; se dicen mornados cuando no tienen lengua, dientes ni uñas; difamados cuando tienen la cola cortada, si lleva la cola entre las patas traseras se le denomina: cobarde, si muestra sus atributos sexuales, se le llama vilenado. Las lenguas del león y del leopardo siempre encorvados, deben ser redondas en su extremidad. La cola del león debe de ser derecha y un poco nudosa, arqueada su borla sobre la espalda aunque en la mayor parte de los escudos antiguos la cola se halla encorvada hacia afuera como la del leopardo, también se representa la cola horquillada o nudada. La lengua y garras del león generalmente deben aparecer de distinto color que el resto del cuerpo a poder ser de gules, indicando la sangre de sus piezas.

Algunos heraldistas distinguen la diferencia entre un león naciente y otro saliente. El primero enseña o asoma sólo la cabeza y parte del cuello, mientras que el saliente además de la cabeza y el suello asoma una pata y ocasionalmente la punta de la cola.

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En el Armorial Le Breton, se dibuja en esta lámina el león rampante de diferentes esmaltes y colores.

Los leones de mar o marinados son los terminados en cola de pez, mueble muy utilizado en la heráldica anglosajona inexistente en las armorias Hispanas. El león bicéfalo o monstruoso es el que tiene dos cabezas, algunos tratadistas lo presentan con una cabeza mirando a la diestra y la otra a la siniestra. Algún heraldista llama saliente o saltante al león que iniciando un salto tiene las patas traseras juntas y apoyadas en el suelo.

Además del león existen otros felinos en la heráldica española como los, leopardos, panteras, gatos, como el linaje de los Moix mallorquines, ocelotes, este último más común en los escudos hispanoamericanos.

 

 

Enterramiento de Doña Urraca de Navarra Reina de Navarra, llamada “La Asturiana”, esposa del Rey Garci Ramírez. El sarcófago se halla en la capilla del Santísimo Sacramento de la catedral de Palencia.

(Imágenes cedidas por gentileza de: http://enterramientosreales.forogeneral.es/board/index.html)

Simbología del león

Símbolos de la fuerza del león: Si lleva en la garra diestra una espada, simboliza rectitud de su justicia y en la siniestra un globo o mundo, indica el poder soberano y sosteniéndolo en la mano destra, simboliza que tiene el dominio de gran parte del mundo. En sí el león simboliza: autoridad, dominio, monarquía, soberanía, majestad, vigilancia, terror. Perdonando a quienes se le humillan y destruye a los que le resisten, según cita el Marqués de Avilés, en su tratado.

También algunas órdenes militares escogieron el león como símbolo heráldico. En la ciudad Venecia una orden militar cuya divisa es una cruz octógona de oro, cargada de una medalla con un león alado y leopardado que tiene en sus garras el Libro de los Evangelios abierto en donde está escrita esta leyenda: “Pax tibi Evangelista meus”, siendo el escudo de armas de la República misma. También en dicha república hay otra orden que se llama La Estola, reglada por el senado veneciano el año 1631.

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ACTUALIZACIÓN DEL “LIBRO DE ARMORIA” DEL MES DE MAYO DE 2010

Escudos dibujados de Ciudadanos Honrados de Cataluña, en la época de los Austrias

Burgués y Sant Climent. – Canta, Francesc. – Vanyelles, Pere Ramon. – Campmany y Descoll, Rafel. – Cerveró, Joan. – Cirach, Pere. – Cavallería, Johan. – Ciurana, Pere. – Ciurana, Miquel. – Codina, Joan. – Cornet, Luis. – Cordelles, Alejandro. – Coromines, Francesc. – Desbosch, Francesc. – Desllor, Galcerà. – Desmás, Arnald. – Despuig, Guillem. – Des Soler, Guillem. – Desvalls, Galcerà. – Desvoló, Dalmau. – Domenge, Guillem. – Dusay y Dusay, Lluís. – Escales, Joan. – Espuny, Guillem. – Ferrer i de Girona, Bernat. – Fivaller, Galcerà. – Franch, Francesc. – Frigola, Joan.  – Ferrera i de Boscá, Pere. – Garbí, Pedro. – Garridell, Gonzal. – Gilabert, Miquel. – Gralla, Bernat. – Graell, Pere Arnald. – Gualbes, Baltasar. – Icart i de Subirats, Joan. – Jordà i Sasala, Onofre. – Laviá, Gaspar de.

 Fotografies blasones de diversos linajes de la Corona de Aragón

Abadia, 1. – Alastruey, 16. – Escofet, 8. – Baldrich, 5. – Carnicer, 30. – Cescales, 49. – Desvalls, 14. – Fortón, 25. – Correa, 72. – Montserrat, 47. – Maranges, 9. – Rin, 16. – Porta, 45. – Betran, 33. – Blanes, 38. – Casasús, 30. – Zaidín, 34. – Zapata, 4. – Queralt, 1. – Boil, 41.

Diferentes fotografies del “Glosario Heráldico”, a modo de ejemplo

Armas reales, 17-A. – Armas propias, 17-A. – Armas plenas, 17-A. – Escudo Papal, 12-E. – Escusón, E-12. – Escudo inglés, E-12. – Escudo italiano, E-12. – Escudo femenino, E-12. – Rayo, R-13. – Saliendo, S-1. – Saliente, S-1. – Sirena, S-7.

J. Sanz

MONOGRÁFICO – EL CORRER LAS ARMAS

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Relieve  procedente del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el año 1416, con el escudo de armas puesto al revés los caballos, con su gualdrapa de negro en señal de duelo, con su pezuña en actitud de pisar y romper el escudo. Los jinetes en segundo término arrastran las banderas, según la costumbre de este ceremonial. Monasterio de Poblet. S. XVI.

 CORRER LAS ARMAS

  En la Alta y Baja Edad Media era costumbre, en España y Europa entre las casas reales y la alta y mediana nobleza un hecho singular para muchos desconocido, excepto para los medievalistas y enamorados de esta época.

Se trata del ceremonial llamado el “Correr las Armas”, acontecimiento multitudinario a veces prohibido por la iglesia, consciente ella del trasfondo pagano, censuró estas celebraciones, siempre que se hiciera dentro de ella e incluso algunas veces por el poder civil. Sin embargo, la tradición se mantuvo fiel y fue a lo largo de los siglos XIV y XV, cuando alcanzó el máximo esplendor, con ligeras variaciones. 

Según algunos autores este ritual arranca del hecho que ya lo practicaban los romanos, cuando fallecía el César o un miembro importante del Senado, militar o un acaudalado mercader.  El rito comenzaba con un velatorio donde estaban presentes los familiares más cercanos al difunto, siendo el óbito, por cuestiones de salud pública y malos augurios, al día siguiente del fallecimiento. Los entierros que más llamaron la atención e incluso congregaban mucho público, eran aquellos de personas pertenecientes a la nobleza o la realeza, cuales contaban con una ofrenda y el acompañamiento del cuerpo hasta el lugar del entierro. 

 Representaciones del “Correr las Armas” 

 Existen todavía algunas sepulturas medievales de nobles destacados en Castilla y la Corona de Aragón, como el relieve del sepulcro de Fernando de Antequera, fallecido en el 1416, en el monasterio de Poblet o el sepulcro del infante Don Felipe, muerto en el 1274, enterrado en Villalcazar de Sirga (Palencia), y algunos más que han persistido hasta nuestra época nos dan una ligera idea de este ceremonial  en ocasiones fastuoso y multitudinario, según la importancia del difunto. Los “Libros de Horas”, tan populares entre las capas sociales altas, también es una fuente importante de este ritual, donde se encuentran abundantes miniaturas de funerales o de cortejos fúnebres. 

 

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 Sepulcro del Infante Don Felipe de Castilla fallecido en el 1274, en Villalcazar de Sirga (Palencia). Relieve situado a los pies del sarcófago. S. XIII. (Obsérvese el escudo invertido, en señal de duelo y el arranque de cabellos participantes en el entierro).

 Consistía como inicio, en primer lugar el alquiler de plañideras, que lloraban desconsoladamente arrancándose los cabellos, rasgándose las vestiduras, o haciendo ver que se los arrancaban;  a la vez el pueblo llano también se unía a este ceremonial y evocaban las supuestas virtudes del difunto. A los caballos se les cortaba la cola en señal de duelo y los perros de caza también se integraban al cortejo, obligados a encabritarse y a los lebreles del señor a aullar. Los sirvientes hacían sonar la potente trompetería utilizada en el deporte de la caza, enarbolando banderas y estandartes arrastrándolos por el suelo. En cuanto a los caballeros de alto linaje esta comitiva era muy numerosa hasta llegar a la iglesia, representaba la cesión de sus armas de guerra y sus blasones ante Dios.  

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Sepulcro gótico de la abadesa Doña Urraca, en la Sala Capitular del monasterio cisterciense de San Salvador de Cañas (Logroño). (Obsérvese en el panel, imágenes de plorantes arrancándose los cabellos y arañándose el rostro.)

  Según avanza la Edad Media, los funerales no fueron ya tan dramáticos, como en la Alta Edad Media. Las representaciones, por el alto costo, de este rito variaron ligeramente, siguió la procesión de plorantes,  los pendones, banderas y gallardetes, no eran tan numerosos, además de los que eran sostenidos por los hombres a pie y los jinetes que tomaban parte en el cortejo fúnebre; los blasones siguieron depositándose alrededor del difunto, puestos a la funerala, es decir, invertidos. Lo que sí varió fue la entrada de los caballos en los palacios, iglesias y monasterios, en que daban varias vueltas alrededor del muerto, como se hacía anteriormente. Los caballeros allegados del finado portando los escudos al revés, -como podemos ver en las fotografías-, circulaban también con las armas inversadas en señal de duelo y más tarde éstos se quebraban acompañados del llanto teatral de las plañideras. 

  

 El quebrantamiento de los escudos, se situaba principalmente en el exterior de la iglesia a instancia del obispo y canónigos, por lo cual no se llevaba a cabo dentro del templo, combinado además con el arrastre y desgarro del pendón y banderas. Lo realizaban hombres de la familia a pie o allegados, que eran los que transportaban los paveses en el cortejo; la acción solía acompañarse de proclamas a voz en grito, en señal de intenso dolor por el fallecimiento. 

 

  

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Sepulcro de los Queralt en la iglesia de Santa María de Queralt (Tarragona). Relieve situado a los pies del sarcófago. Guerrero en actitud de arrastrar la bandera, con el escudo del linaje a la funerala. S. XIV.

 

 

 

El correr las armas en la Corona de Aragón

 Una de las menciones más antiguas del córrer les armes, en la Corona de Aragón nos la ofrece Ramón Llull. La incluye en su libro “Libre de Evast e Blanquerna”, citamos el párrafo:  

 “Murí un cavaller en aquella çiutat, e com lo portaven soterrar a l’esgleya,anava sa muller (su mujer) e sos parents ab lo cors, e eren vestits de negre, e ploraven molt fortament, e fahien gran dol, tirant lurs cabels e squinçants  lurs cares e lurs vestiments. En un gran cavavyl  guarnit cavalcava un scuder armat qui cridava, e plorava la mort de son senyor, e les armes a envers portavan.” 

 (Murió un caballero en aquella ciudad, y como lo llevaban a enterrar a la iglesia, iba su esposa y sus parientes, vestidos de negro llorando con mucha fuerza, y hacían gran duelo, mesándose sus cabellos y arañándose las caras y su vestimenta. En un gran caballo guarnecido cabalgaba un escudero armado, que vociferaba y lloraba la muerte de su señor, y las armas las llevaba puestas al revés).  

 El funeral que describe Ramón Llull, sin duda corresponde al de un caballero de rancio abolengo. No debió diferir mucho en su contexto al que se ofreció  en Valencia a Jaime I el Conquistador, debió de ser de una gran pompa y magnificencia al tratarse de un rey muy querido y respetado por el pueblo,  fue enterrado en el monasterio de Poblet, en Tarragona, donde se hallan sepultados varios reyes y reinas de la Corona aragonesa.

 A la muerte del rey Pedro el Ceremonioso, ocurrida en el año 1387, los representantes del consistorio barcelonés “el Consell de Cent”, se reunieron en asamblea para tratar sobre los detalles del funeral, decidieron que el cadáver del monarca no iba a ser el centro de la celebración, puesto que el fallecimiento no se había producido en la ciudad de Barcelona. Esta circunstancia determinó que no se hiciera la presencia de los caballos con las colas cortadas y incluida la del quebramiento de los escudos.  Sin embargo, el fallecimiento del rey Juan II, ocurrida en la ciudad  en el año 1479, determinó que el córrer les armes, sí fueran celebradas las exequias civiles, en las plazas y calles de la Ciudad Condal en el que participaban ocho jinetes enarbolando las cuatro banderas y cuatro paveses con los escudos del Reino de Aragón y de la Casa de Barcelona. Los caballos iban cubiertos con sus correspondientes gualdrapas con los colores franjados de amarillo y rojo emblemas de la casa reinante. El cortejo también incorporaba a los criados del monarca, haciendo sonar cuernos y bocinas de caza, haciendo gemir y ladrar a los lebreles; el  grupo con gran estruendo se detenía en lugares clave de la ciudad, delante de la plaza de la Catedral, Generalitat, Ayuntamiento y como no en la actual plaza del Rei, donde se anunciaba la muerte del monarca. Se arrastraban las banderas del rey, se rompían los escudos y los jinetes se lanzaban al suelo desde sus caballos. Posteriormente comenzaban los oficios fúnebres, en los que lo concelebraba el obispo si trataba de algún miembro de la familia o del rey, con gran cantidad de sacerdotes vestidos con los ropajes eclesiásticos de negro, canónigos vestidos de color púrpura, representantes de todos los estamentos civiles; abades y abadesas que representaban a todas las órdenes,  desde las contemplativas hasta las mendicantes; incienso derramándose por toda la catedral iluminada y engalanada con pendones, y paveses colgados al revés, con todos los cirios y teas que previamente habían encargado el Paborde a los cereros, también era un dispendio importante; los nobles muchos de ellos vestidos también de negro, las damas presentes vestidas de riguroso luto con pequeños tocados y sin más ornamento que un rosario pendiente del cuelo; en definitiva una cantidad eterógenea de personajes en las que el pueblo participaba desde la calle con gran duelo. 

 

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Sarcófago del obispo Pere Cescales, en una capilla de la catedral de Barcelona, con imágenes de monjas plañideras. Siglo. XIV.

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Detalle del fraile en actutud de duelo, en el lateral del sarcófago el escudo del obispo Cescales. S. IV.

 

Naturalmente hoy en día en nuestra época moderna de avanzada tecnología, aún se encuentran restos de esta costumbre romana y medieval, supongo que los godos también celebrarían sus funerales de forma muy parecida, ya que copiaron de los romanos muchas de sus costumbres.

En algunos pueblos de España, en el sur de Italia, Marruecos, Argelia y todo el mediterráneo oriental, en algunos lugares, aún son llamadas las plañideras para ejercer sus dramáticos llantos  en los  entierros, naturalmente cobrando sus honorarios a cambio también de un suculento ágape. Aunque estos cortejos mortuorios de tipología medieval se han perdido del todo. 

Descansen en paz.

Fuentes documentales: “El Córrer les armes”. Un aparte caballeresco en las exequias medievales Hispanas. Por la Profesora de la Universidad de Barcelona Francesca Español.

ACTUALIZACION DEL 1 DE MARZO 20010

 Lista de fotografías del Glosario Heráldico: 

 Armas Reales, 17-A; Armas propias, 17-A; Armas plenas, 17-A; Escudo papal, 12-E; Escusón, E-12;  Escudo inglés, E-12; Escudo italiano, E-12; Escudo femenino, E-12; Rayo, R-3; Saliendo, S-1;  Saliente, S-1; Sirena, S-7. 

 Relación de fotografías de linajes de la realeza  y la alta nobleza de la Corona de Aragón:

Entença, Bernat Guillem, 4. –  Cervelló, Alemany-Ramon, 48. –  Hungría, Violant. H-5. – Queralt, 1. – Boil, 41. – Blanes, 38. 

Relación de fotografías de linajes: Abadía, 1. – Alastruey, 16. – Baldrich, 5.  – Betrán, 33. – Carnicer, 30. – Casasús, 30.  – Cescales, 49.Correa, 72. – Desvalls, 14.  – Fortón, 25.  – Maranges, 9. – Montserrat, 47. – Porta, 45.  – Rin, 16. – Zaidín, 34. – Zapata, 4.  

 Lista de escudos dibujados:

 Letra A: Ansó, 38. – Antensa, 38. – Antón, 38. – Anzano, 39. – Aones, 39. – Anzano, 39. – Aparicio, 39. – Aparici, 39. – Aquilles, 40. – Aquillué, 40. – Ara, 40. – Arabués, 40. – Aragó, 40. – Aragón, 41. – Aragonés, 41. – Aragonés de Puigmoltó, 41. – Araguas, 41. – Aragüés, 41. – Arahuete, 42. – Aranda, 42. – Aranyó, – Arasanz, 42. – Araus, 42. – Arazo, 42. – Arana, 42. – Arbea, 43. – Arbia, 43. – Arbicio, 43. – Arbor, 43. – Arborser, 43. – Arbosich, 43. – Arbre, 43. – Arbrí, 44. – Arbrich, 44. – Arbués, 44, – Arbuxech, 44. – Arci, 45. – Arcs, 45. – Ardanaz, 45. – Ardévol, 45. – Ardiles, 46. – Arellano, 46. – Arén, 46. – Arenas, 46. – Abenia, 46. – Arenós, 46. – Areny, 46.  

Letra B: Barutel, 14. – Bayola, 19. – Bearne, 20. – Beaumont, 20. – Bec, 20. – Becerola, 20. – Bege, 20. – Begur, 20. – Bela, 20. – Belaochaga, 20. – Belda, 21. – Bella, 21. – Bellarida, 21. – Bellavila, 21. – Bellegarde, 21. – Bellet, 22. – Bellfort, 22. – Bellsolá, 23. – Belluchi, 23. – Bellvehí, 23. – Bellvey, 23. – Bellvis, 23. – Bellvey, 23. – Belmonte, 24. – Belnoni, 24. – Beltrán, 24. – Beltrán de Gelida, 24. – Beltranes, 24. –  Belucih, 24. – Beneche, 25. – Benedé, 26. – Benedid, 26. – Benet, 26. – Bennasar, 27. – Bensans, 27. – Bensó, 27. – Benvingut, 27. – Beráliga, 27. – Berart, 27. – Berbesor de Foixà, 2. – Berbesor de Guinaran, 28. – Berbesor de Mont (Doms), 28. – Berbesor de Vesora, 28.

 Jesús  

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Timbres eclesiásticos

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Repostero con las armas del Papa Luna, en una sala del castillo de Peñíscola.

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Timbre eclesiástico de Pedro de Luna, cuando era Cardenal. Códice iconográfico 267. Italia. Año 1540.

 

Última actualización del “Libro de Armoria”, el 1 de enero de 2010

TIMBRES ECLESIÁSTICOS

El origen de las armerías fue en sus inicios un signo exclusivamente militar para la identificación en los ejércitos medievales a finales del siglo XII, su uso fue extendiéndose a la familia y su aplicación posteriormente a los religiosos y las señoras de la alta nobleza, de los primeros pasa a los altos mandatarios de la iglesia católica y a las comunidades religiosas.

El timbre eclesiástico por excelencia es el capelo, sombrero de ala grande sujetado por cordones terminados en una borla, que penden de él, según la jerarquía a la que pertenezca.El uso de este ornamento surge en la Italia del siglo XIV generalizándose progresivamente en el siglo XV. Los colores originarios eran el rojo púrpura y el negro, el rojo reservado para los cardenales y el verde para los arzobispos y obispos, éste último color no aparecio hasta el siglo XV. El negro también usado, era propio de las dignidades inferiores. El número de borlas, fue muy variado y hasta su regulación en el año 1832 por la Sagrada Congregación del Ceremonial, dispuso, quince para los cardenales, diez los arzobispos, seis para los obispos, tres para los canónigos, deanes, chantres, abades, protonotarios, y uno para los sacerdotes.escut-de-calixt-iii-flanquisado-de-roderic-de-borja-pere-ll-de-borja-roma-pont-de-milvio-1458.jpg

Escudos de los Borja, el del centro el del Papa Calixto III, a la izquierda del espectador el de Roderic de Borja, con el timbre de los Cardenales, y el de la derecha Pere Ll. de Borja, esculpidos en el puente de Milvio. Roma. Año 1458.

 

Timbre Papal: El timbre de identificación del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es la tiara pontificia, que es una mitra de diseño ovalado, enfilada de tres coronas ducales repartidas de forma proporcional, en representación de su triple realeza, acostumbra a ser de plata, con las coronas de oro inscrustadas de pedrería, cimada de un globo, que representa la tierra, con dos ínfulas blancas que pendientes, franjadas y sembradas de pequeñas cruces doradas. El escudo va colocado sobre dos llaves dentadas puestas en aspa, la de la derecha de oro y la de la izquierda de plata, sujetadas con una cinta de azur. Algunos papas llevan por soportes o tenantes dos ángeles de carnación, uno a cada lado, sosteniendo con una mano el escudo y con la otra sujetan una cruz con tres traversas treboladas, la de la diestra de oro y la de la siniestra de plata. Algún autor dice que el primer pontífice que usó escudo fue el papa Bonifacio VIII (1294-1303). Otros autores aseveran que fue en el pontificado de Alejandro V, hasta época se empleaba únicamente se empleaba las llaves y la tiara como signo del Papado.El Papa Martín V fue el primer Pontífice que lleva el escudo familiar a la vez acuñó moneda diferenciando las armas personales con los atributos de las pontificias, usándolas como ornamento exterior para propias de cada Papa. Lo mismo ocurrió con las dignidades eclesiásticas cardenales, obispos, abades, priores. Ya entrado el siglo XIV la iglesia tuvo la necesidad de timbrar los documentos eclesiásticos catedrales, cabildos, colegios, monasterios.

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Blasón con timbre cardenalicio, perteneciente al  cardenal Mendoza.

Timbre de cardenal:  Se adorna de un capelo de color rojo de alas anchas, guarnecido de unos cordones de seda del mismo color, entrelazados entre sí debajo del capelo caen a cada lado del escudo con un colgante de quince borlas comenzando por una y acabando en cinco de forma progresiva. Si se da la circunstancia que son patriarcas, arzobispos, etc., detrás del escudo y debajo del capelo se halla una cruz trebolada, de oro, de dos brazos. No pueden poner coronas de su jerarquía familiar, sin embargo, en algunos países europeos las suelen poner.

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Blasón del arzobispo Joan Moncada i Gralla.

Timbre de arzobispo: En los arzobispos primados no siendo cardenales, llevan el capelo forrado de verde, con los cordones de seda del mismo color el capelo con diez borlas, la cruz trebolada será normal con una sola traversa.

 

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Timbre de obispo de Tomás de Lorenzana y Butrón, rigió la diócesis de Girona entre 1775-1796. Enterramiento en la nave de la catedral de Girona.

 

Timbre de obispo: Los obispos llevan el capelo forrado de verde con dos cordones de seda del mismo color, entrelados, con seis borlas a cada lado, una, dos y tres. Encima del escudo formando parte del timbre al lado derecho, ponen una mitra puesta de frente con las ínfulas colgantes de sus inferiores puestas una a cada lado y en la parte izquierda, un báculo de oro, terminado por dos vueltas, una a cada lado, abierto hacia fuera mirando hacia la izquierda del escudo, indicando esta posición que tiene jurisdicción en todo el obispado. Los obispos y arzobispos que tienen título nobiliario, pueden poner la corona correspondiente en el timbre, sobre el mismo escudo. Los obispos y arzobispos que tienen el título de copríncipe, pueden poner en el escudo la corona de príncipe. Si son príncipes soberanos, sitúan sobre el escudo como timbre la corona que les corresponda perteneciente a su jerarquía nobiliaria, de la cual sale en el centro una mitra puesta de frente, superada de una cruz trebolada y angulada de oro, una espada con la empuñadura de oro con la hoja de plata, a la derecha, un báculo de oro pusto mirando hacia la izquierda, la espada y el báculo deben estar inclinados de manera que salgan sus extremos superiores. Si pertenecen a una orden religiosa o congregación, debe de figurar como timbre el escudo perteneciente a esta institución.

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Timbre de Abad medieval, perteneciente a la casa de los Pau. Monasterio de Banyoles. S. XIV

Timbre de abad: Los abades mitrados llevan el capelo de color negro, con cordones también de color negro de los cuales cuelgan solamente tres borlas a cada lado, una y dos. Los de órdenes monásticas, usan el mismo que el de los obispos, con seis borlas verdes a cada lado, colgando del capelo, como timbre, ponen la mitra a la derecha ligeramente inclinada hacia la izquierda y el báculo mirando a la izquierda con la curvatura orientada hacia la derecha en el interior. Indica esta posición que tiene jurisdicción monástica solamente sobre sus monjes. En el supuesto de que el báculo de una curvatura, esté orientado hacia el exterior del escudo, significa que su jerarquía se extiende fuera del monasterio. La mitra de abad debe de hallarse ligeramente girada hacia el centro del escudo a diferencia de los obispos en que ésta se halla puesta de frente. Los abades religiosos llevan atado un trozo de tafetán blanco, atado debajo de la curvatura del báculo. Los abades que no tienen el derecho a llevar mitra ponen el escudo detrás del escudo, sobresaliendo debajo del capelo, a manera de cimera.

Timbre de protonotario: Todo igual que el de abad, aunque sin mitra ni báculo a manera de cimera, solamente llevan el capelo y las borlas.

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Timbre y escudo del canónigo Josef Orteu, en la capilla de Sant Isidor, de la catedral de Girona.

Timbre de canónigo, deanes, camarero, archidiácono y sacristanes: Timbran el escudo al igual que los protonotarios, es decir, sin cimera solamente lleva el capelo y las borlas.

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Timbre de la abadesa María de Aragón, en el monasterio de Pedralbes (Barcelona). S. XVI

Timbre de prior, chantre, abadesa: Usan báculo sin curvatura puesto en situación de palo, situado detrás del escudo rodeando éste un rosario en forma de círculo. El chantre, usa el escudo que le es propio y detrás de éste el palo propio a su cargo.La abadesa, usa escudo losanjeado u ovalado y detrás de él un báculo puesto en palo, todo orlado por un rosario ovalado. (V. Báculo, capelo, timbre).

Relación de blasones fotografiados: Arnau, 51.  – Ballester, 6. – Berga, 29. – Borja, Cardenal Alfonso, 48. – Cartellá, Joan de, 14. – Fernández de Álava, 7. – Figuera, 13. – García de Heredia, 9.  – Herbes, 1. – Janer, 1. – Juste, 1. – Montagut, 48. – Montsoriu, 56. – Navarro de Arzuriaga, 3. – Oliván, 3. – Otal, 18.  – Pastor del Cabezo, 11. – Pau, Guillen, 17.  – Planella, Pere, 38. – Sorell, 59. – Vallespirans, 6. – Verí, 16.   

Lista de escudos dibujados: 

Letra A:Abellar, 3. – Aber, 3. – Alegra, 21. – Albucià, 19. – Alemán, 22. – Aleny, 23. – Alfay, 23. – Algora, 24. – Aliaga, 24. – Aliod, 24. – Allué de Sada, 25. – Almau, 25. – Almazor, 26. – Almogavar, 26. –  Almugavar, 27. – Alsinellas, 28. – Altamir, 29. – Altarriba, 29. – Altura, 29. – Alvira, 30. – Alzamora, 30. –  Alzinella, 30. – Alzinellas, 30. – Alzola, 30. – Amargós, 31. – Amell, 31. – Ametller, 32. – Amigó, 32. – Amo, del. – Amora, 32. – Anaya, 33. – Ança, 33. – Andaluz, 33. –  Anderaz, 34. – Anderiz, 34. – Andosilla, 34. – Andrés, 34. – Andueza, 35. – Anell, 35. – Añellán, 35. – Anglada, 35. – Aniñón, 37. – Annes, 37. – Annia, de, 37. – Anniques, 37. – Añón, 37. – Anriques, 37. – Ansa, 37. – Ansaldo, 37. – Ansano,  38. – Ansello, 3. 

 Letra L:  Leet o Les, 15. – Leet, 15. – Leiza, 15.  – Lensol, 15. – Lentorn, 15. – Leompart, 16. – León, 16. – Leos, 16. –  Leoz de Bidea, 16.  – Leoz, 16.  – Leraza, 16.  – Leres, 16.  – Les, 17.  – Lesaca, 17.  – Lesol, 17. – Levilla, 17. – Liana, 17. – Libet, 18.  – Libià, 18.  – Liédana, 18.  – Lienda, 18.   – Lilet, 18.  – Lillet, 18.  – Limbeu, 18.  – Limes, 18.  – Limós, 18. – Linyan, 19. – Liori, 19. – Lioris, 19. – Lir, 19. – Lisa, 19 – Lisón, 20.  – Litago, 20. – Lizama, 20. – Lizana, 20. – Lizarazu, 20. – Llanos, 21. – Llansol, 21. – Llasera, 21. – Llaurador y Satorra, 21. –  Lledó, 21. – Llinás, 22. –  Llobregat, 22. – Llopis, 22. – Lloret, 22. – Lloselles, 23. – Loaisa, 23. – Lobera de Baylo, 23. – Loberas, 23. – Lobes, 24. – Lobet, 24. – Lobets, 24. – Loges, Monsur de, 24. – Loparbedre Sans, 24. – Lope, 25. – López de Gurrea, 26. – López de Pedruel, 26. – López de Pedruelo, 26. – López de Tena, 27. – López, Diego de, 27. – Lor, 27. – Lorach, 27. – Lordat, 27. – Lorenzana, 28, – Loris, 27. – Lorit, 28. – Loró, 28.  – Losau, 28. – Loxau, 29. – Loyz, 29. – Lozano, 29. – Lozano de Sos. – Luzerga, 33. – Lyori, 33.  

Letra M:  Marçà, 9. – Marcell, 10. – Marcén, 10. – Marcer, 10. – Marcells, 10. – Marcillo, 10. – Marcuello, 11 – Marcús, 11. – Marfà, 11. – Marco, 11. – Margalef, 11. – Marimó, 13. – Marimón, 13. – Marín de Azuara, 13. – Marín de Villanueva, 13. – Marisch, 13. – Marles, 13. – Marlés de Malla, 13. – Marlé de San Guim, 14. – Marlic, 14. – Marota, 14. – Marquesa, 14. – Marraco, 15. – Narsell, 15. – Marta, 15. – Martí, 16, 16. – Martí Mossèn, 16. – Martín, 16. – Martínez, 16. – Martínez de Aragón, 17. – Martinez de Arizala, 17. – Martinez de Aspurz, 17. – Martinez de las Balsas, 17. – Martinez de Undués, 17. – Martinez de Vilella, 18. – Martinez del Villar, 18. – Martinozis, 18. – Marta, 18. – Martorell, 18. – Marzo, 19. – Mascó, 19. – Masons, 21. – Masplà, 21. – Masquefa, 21. 

Letra N: Nabas, 1. – Navas, 4. – Navarra, 3.  – Nerín, 5. – Noves, 7. – Notario, 7. – Novila, 8. – Nueno, 8.

J. Sanz 

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Las Coronas en la Heráldica española

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Escudo del rey Alfonso XIII, de España, con la corona real por cimera encima del casco.

Escudo del rey Alfonso XIII con la Corona real por cimera.

 

LA CORONA EN LA HERÁLDICA ESPAÑOLA

La corona es una distinción de las más antiguas. Por ella puede clasificarse o identificarse la jerarquía de la persona que la usa en su cabeza o sobre su escudo de armas. Puede saberse si un rey, un conde, un marqués, etc. Las piedras preciosas que la engalanan, que no tienen más representación que su riqueza.Es uno de los timbres más utilizados en la heráldica española y europea, sirven para diferenciar los distintos grados del estamento noble. También llamada “Coronel”, término usado durante el siglo XV y XVI, para denominar a la corona heráldica. Se sitúa encima del borde del escudo con poca separación, en contadas ocasiones se encuentra en el campo del escudo. Todas son de oro, pero de formas distintas y variadas, según su distintivo nobiliario. Algunas a través de los tiempos han sido modificadas en su forma y hechura.En la heráldica española suele ser costumbre al timbrar un escudo con una corona prescindir del casco correspondiente, sin embargo no existe ninguna regla heráldica que impida usar casco y corona conjuntamente, en este caso siempre la corona debe de ir sobre el casco o un poco elevada por encima del mismo.En los siglos XV-XVI se fue ordenando la forma de las coronas y el concepto de los reinos y de los imperios. El rey es el que tiene o regenta un reino. El Emperador acostumbra ser el que impera sobre varios reinos.En este monográfico sólo trataremos de las más importantes coronas españolas, dejaremos para un futuro trabajo las diferentes coronas europeas.

Coronas españolas

Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, hojas de acanto o de apio, toda ella esmaltada de oro.

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 Corona Imperial Española*

La corona imperial, está formada por un círculo de oro, con ocho florones de hojas de acanto, se ven tres de enteras, engarzadas de una perla y un bonete de color rojo escarlata en forma de mitra, protegido por casco de oro abierto, protegido de tres diademas también engarzadas con perlas la del centro sostiene un globo de azur centrado y cruzado y sumado de una cruz de oro. Es la más alta representación de jerarquía nobiliaria. En algunos países cuelgan dos ínfulas.Entre las más características figuran la de los emperadores y emperatrices de Rusia, Alemania, Austria, España y la de los Bonaparte.Acostumbran a ser todas de oro engastadas de pedrería que se distribuyen en todo el contorno de la corona.

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Corona real y escudo de los Reyes de España

La corona real española, está formada por un círculo de oro, cargado de pedrería, con ocho florones también de acanto, cargados cada uno de una perla, levantados y cubiertos de ocho diademas perleadas (sólo se ven cinco) y en la parte que se juntan un globo centrado y cruzado sumado de una cruz llana de oro. Forrada de gules.

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 Corona y escudo de la princesa de Asturias Doña Leticia

La corona de reinas y princesas y otras señoras tienen derecho a poner sus armas las coronas que usan sus maridos, signo de máxima nobleza.

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Corona de Príncipe de Asturias*

La de Príncipe, en España pertenece al heredero de la Corona, Príncipe de Asturias, es igual a la real con la diferencia que lleva cuatro diademas (solo se ven tres).

 

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El rey de Aragón con la corona de Aragón, presidiendo una sesión de Cortes. Miniatura del “Libro de los Usatges i Constitucions de Cathalunya”. S. XIV.

La Corona de los Reyes de Aragón, igual a la corona Real Española, pero sin diadema alguna.

La corona de los Condes de Barcelona, círculo de oro, enriquecido de pedrería, realzado de ocho espigones grandes intercalados de otros ocho pequeños, terminados y cargados de perlas, cerrado de un bonete carmesí redondo, cimado de una perla.Corona de Príncipe de Girona, círculo de oro, con pedrería, surmontado de doce espigones de oro intercalados de otros doce más pequeños, todos terminados en perlas.

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Corona de infante*

 La corona de Infante, es como la real, aunque sin ninguna diadema.

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Corona de Duque*

 

La de Duque, es como la de Infante, sin las perlas intercaladas, la corona débese de usar siempre con el manto forrado de armiños, ya que todos los Duques tienen la dignidad de Grande de España y todos los demás títulos que ostenten Grandeza de España.

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Escudo de los Marqueses de Llió, sumado de la corona de marqués. Existente en el patio del palacio de esta antigua familia en la calle Moncada, de Barcelona.

La de Marqués, es de oro, con ornamentación de piezas preciosas, realzadas de cuatro florones (sólo se uno y dos medios florones), con doce perlas puestas en medio de éstos de tres en tres.

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Corona de Conde*

La de Conde, de oro, con el círculo de pedrería y realzado de dieciocho perlas, sólo se ven nueve.

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Corona de Vizconde*

La de Vizconde, el círculo con menos pedrería que la del Conde, sobresalen cuatro puntos cargados en su extremo de una perla gruesa y en medio de otra perla de menores dimensiones, colocadas en posición más baja sostenidas por puntos de oro.

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Corona de Barón*

La de Barón, el mismo círculo que la de Vizconde, cincelado, embellecido y guarnecido de pedrería, el círculo lo rodea una banda de perlas que da ocho vueltas (sólo se ven tres), ensartadas y al final de ellas una perla gruesa.

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Corona del actual Papa de Roma Benedicto XVI 

La Corona papal, también llamada tiara, triple corona, es de plata, alargada y de forma ovalada, circundada de tres coronas de oro una encima de otra y separadas, sumada de un mundo circulado y centrado, sumado de una cruz latina o paté, de oro y en los lados de la parte interna sobresalen colgando dos ínfulas. En el escudo se adosan en la parte de atrás dos llaves cruzadas una de oro y otra de plata.Corona señorial, empleada sólo por los que tienen título del reino de señor, es como la de Barón, pero la banda de perlas sólo da cuatro vueltas, se ven dos, exenta de perlas gruesas.La Corona Antigua. Es la corona que se compone por un círculo adornado de puntas o rayos, toda esmaltada de oro. Todas las coronas descritas se pintan de perfil, viéndose solamente la mitad evaluándose por tanto la mitad de los florones y perlas que se describen.

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Corona y manto de Grande de España

Corona de Grande de España, similar a la de infante, pero sin diadema lleva un bonete grana, sumado o no, por una perla. La corona debe usarse siempre con el manto forrado de armiños.Corona de Hidalgo, descendiente de título. Círculo de oro, engastado de pedrería.La corona de Hijosdalgo, usa de oro liso, guarnecida con dos puntas.Corona de los Reyes de Armas. Círculo de plata sobredorado de piedras preciosas azules y realzado de cuatro cruces patés.

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Corona de provincia*

La corona mural, es la empleada para timbrar los escudos municipales, sin embargo, hay que distinguir cuatro variedades:La corona de provincia, tiene un lienzo de muralla de forma circular realzada por doce torres, aunque se ven siete, unidas hasta la mitad por un muro con sus merletas defensivas.La de ciudad, tiene el mismo lienzo, pero cerrada con diez puertas, se ven cinco, realzada por ocho torres, se ven cinco, unidas hasta la mitad de su alzada por un muro sin merletas, de plata, con una garita en el medio en la parte superior.La corona de villa, tiene el mismo lienzo que la de ciudad, cerrada con ocho puertas (cuatro se ven), también ocho torres (aparecen cinco), unidas por un muro sin merletas y sin garitas.La corona de pueblo, es como la de villa, pero con cuatro puertas i torres, se ven tres.Por el mal empleo que se hizo en el siglo XVI el uso y abuso de las coronas, el rey Felipe II, por medio de sus juristas y Reyes de Armas, puso orden a tal desconcierto por medio del Real Decreto, fechado en San Lorenzo del Escorial, el 8 de octubre del año 1586: “Otrosí, para remediar el gran desorden y exceso que ha habido y hay en poner coronas en los escudos de armas y sellos y reposteros, ordenamos y mandamos que ninguna ni ningunas persona puedan poner ni pongan coroneles en los dichos sellos ni reposteros, ni en ninguna otra parte alguna donde hubiera armas, excepto los Duques, Marqueses y Condes, los cuales tenemos por bien que los puedan poner y pongan, siendo en la forma que les toca tan solamente, y que los coroneles puestos hasta aquí se quiten luego, y no se usen, ni traigan, ni tengan más.” (Nobiliario Español, Julio de Atienza).Los soberanos extranjeros traen coronas que le son propias; siendo muy diferentes entre sí, más la pequeñez de este artículo se excluye  la descripción de cada de ellas.*   Las imágenes con asterisco son extraídas de Wiquipedia.orgJ. Sanz

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Se ha llevado a efecto la actualización del Glosario, perteneciente al Libro de Armoria, el 1 de noviembre de 2009, con imágenes fotográficas y dibujos de escudos.

Relación de fotografías puestas en el “glosario heráldicoArmas Blancas, 17.  – Armas verdaderas o legítimas, 17.  – Asno, 21. – Barbo, 4.  – Cangrejo, 50.  – Cascabel, 10.  – Cuadrifolio, 49.  – Cuartel, 49.  – Cuartelado, 49.  – Disposición de las figuras, 6.  – Embanderado, 2.  – Emblema, 2.  – Empenechado, 2. – Hebilla, 1.  – Limpio, 7.  – Monstruoso, 7.  – Perro, 11.  – Pica, 12.  – Rueda de molino, 10. – Tenantes, 2.  – Tijeras, 5.  – Timbrado, 5.  – Tornillante, 7.  – Tulipán, 13.  – Zorra, 1.    Letra A: Abarca de Bolea, 1.  – Abarca Guerau, 2.  – Abarcas, 2. – Abellán, 2. – Abián, 4.  – Abiego, 4.  – Abiegos, 4.   – Abinia, 4.  – Abinín, 4. – Abinon-es, 4.  – Abiñón, 4. – Abio, 4. – Ablanque, 4. – Abos, 4.  – Abregos, 5.  – Abreu, 5.  – Abrí-Descatllar, 5.  – Açagra, 5.  – Acella, 5.  – Acuavera, 6. – Ademar, 6.  – Adrián de Torres, 6.  – Adroer, 6.  – Adroher, 6.  – Afán de Ribera, 7.  – Agea, 7.  – Ager, 7.  – Ager, Vizcondado, 7.  – Ager,  Vizconde, 7.  – Agost, 8.  – Agostí, 8. – Agramunt, 8.  – Agreda, 8. – Aguas, 8.  – Aguer, 8.  – Aguila, 8.  – Aguilaniedo, 9. – Aguilar de la Sentiu, 9.  – Aguilar de la Seu d’Urgell, 09.  – Aguilar, 09. – Aguilón, 9.  – Aguinaliu, 10. – Agullós, 11.  – Agustín, 11.  – Agut, 11. – Ahones, 11.  – Aibar, 11.  – Aich, 11. –  Aierbe, 12.  – Aignaliba, 12. – Aigües, 12.  – Aïlla, 12.  – Aineto, 12.  – Aitona y Serós, 12.  – Alabalat, 13.  – Alabart, 13.  – Alabià, 13.  – Alabiano, 13.  – Aladró, 13.  – Alamán, 13.  – Alamani, 14.  – Alamany, 14.  – Alarich, 14.  – Alastrué, 14.  – Alastruey, 14.  – Alaxà, 15.  – Alba, 15.  – Albacara, 15. – Albalate, 16. – Albán, 16.  – Albarado, 16. – Albard, 16.  – Albarracín, 16. Letra B: Baixeres, 03.  – Bajoles, 03.  – Balaguer, 4.  – Balanda, 4.  – Balandre, 4.  – Balbi, 4.  – Balbs, 4.  – Balbuena, 4.  – Balda, 4.  – Baldu, 5.  – Balicó, 5.  – Bals, 6.  – Balleró, 5.  – Ballesteros, 5.  – Ballet, 6.  – Ballsequa, 6.  – Banchs, 7.  – Banyeras, 7.  – Banyuls, 8.  – Banzo, 8. – Bañales, 6.  – Baquedano, 8.  – Baquer, 8.  – Baquería, 8.  – Baranguer, 8.  – Barbarà, 9.  – Barbarín, 9.  – Barbatuerra, 9.  – Barbaza, 10. – Barco, 10. – Barcheta, 10. – Barderí, 10. – Bardoy, 10. – Bargas, 11. – Barluenga, 11. – Barquer, 11. – Barrán, 13. – Barraquer, cardenal, 13. – Barri, 13. – Barriach, 13. – Barrientos, 13. – Barriga, 13. – Barril, 13. – Barrinat, 13.  – Barrio.   – Barrionuevo, 14.  – Barrios, 14. – Barta, – Barta, 14. – Bartol, 14.  – Bartomeu, 14.  – Bas, 15.  – Bascanó, 15.  – Bascarons, 15.  – Basco, 15.  – Bascuas, 15.  – Basedas, 15. – Baselga, 15.  – Basot, 16.  – Basset, 16.  – Basso, 16.  – Bassols, 16.  – Bassot, 16.  – Bastard, 16.  – Baster, 16.  – Bastero, 16.    Bastó, 17.  – Bastons, 17.  – Batalla, 17. –  Bataller, 17.  – Batle, 18. – Baudet, 18. –  Bauló, 18. – Bausá, 18. – Bauzà, 18. – Bayadé, 18, – Bayarde, 18. – Bayarte, 18. – Bayarte, 18. – Bayer, 19. – Baylo, 19. Letra C: Cabrerizo,  5.  – Çacirera, 6.  – Çacosta, 6. – Cacho, 6.  – Calatayud, 8. – Calbos, 8.  – Calís,  mosen, 10.  – Calo, 10.  – Calsa, 11.  – Calsador, 11.  – Calsena, 11.  – Calser, 11.  – Calvet, 11.  – Calvillo, 11.  – Calvís, 11.  – Calzador, 11.  – Call, 10.  – Callén, 10. – Callís, 10.  – Callús, 10.  – Camacho, 11. – Camallonga, 12.  – Çamasó, 12.  – Camatjo, 12. – Cambra, 13.  – Camín, 13. – Cammañ, 13.  – Cammany, 13. – Camón, 13.  – Camor, 13.  – Camós, 13.  – Camós de Pineda, 13.  – Campamar, 14.  – Campaner, 14.  – Campani, 14.  – Campdasens, 14.  – Campfullós, 14.  – Campi, 14.  – Campillo, 14.  – Campins, 14.  – Campmany, 14.  – Campo, 14.  – Campo de Arbe, 14.  – Camporel, 15.  – Camporells, 15. – Campos, 15.  – Campredon, 15.  – Camprodon, 15. – Camptor, 15. – Canal, 15.  – Canales, 15 – Canals, 16 – Canaples, 16. – Cañardo, 16. –  Canat, 16. – Canaves, 16. – Cancer, 16. – Candi, 16. – Canes, 17 – Canet, 17. – Canyet, 17. – Canet el Noble, 17. – Canisar, 17.  – Cano, 18. – Canta, 18. – Cantarelles, 18. – Canter, 18.  – Cantín, 18. – Cantoni, 18. – Canyelles, 19. – Canyisar, 19. – Cao de Benós, 19. – Caors, 19. – Capablo, 19. – Capella, 20. – Capilla, 20. – Capllonch, 20. – Capmani, 20. – Caralt, 21. – Carbajal, 21. – Carbó, 21. – Carbí, 21. – Cardell, 22. – Cardiel, 22. – Cardós, 24. – Cardús, 24, – Caritat, 24. – Carlán, 24. –  Letra D: Dalmao, 1. – Daqui, 2. – Darderes, 2. –  Daroca, 3. – Dauder, 3. –  De Coll, 4. – De la Torre, 4. – Del Castillo, 5. – Delafaye, 5. – Delás, 5. – Delló, 5. – Delpuig, 6. – Densese, 7. – Depastor, 7. – Dernius, 7. – Desbac, 7. – Desbachs, 7. – Desbanchs, 7. – Deblore, 7. – Desbocq, 7. – Desbosc, 7. – Desbosque, 7. –  Desbrau, 7. – Desbrull, 7. – Descallar, 8. – Descasover, 8. – Desclapés, 9. – Desclopets,  9. – Descornalbou, 9. – Descors, 10. – Descós, 10. – Desflor, 10. – Desfran, 10. – Desgastell, 10. – Desgatell, 10. – Desguanechs Ortafà, 10 – Desguarets, 10. – Desgurb, 11. – Desllor, 11. – Desmás, 11. – Desmur, 11. – Despalau, 12. – Despasey, 12. – Desperes, 11. – Despleda, 12. – Desportell, 13. – Destany, 14. – Destau, 14.

Actualización del mes de junio – Águila heráldica

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Escudo real antiguo de la Corona de España, acolado con el Águila de San Juan

La  actualización  del “Libro de Armoria”, se ha efectuado el día 28 de junio  de 2008, con imágenes y fotografías de escudos de familias de la Corona de Aragón, aportadas por diversos colaboradores. 

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Águila bicéfala de Austria, en el tímpano del Ayuntamiento de la ciudad austríaca de Innsbruck.

EL AGUILA HERÁLDICA

El águila como figura heráldica

      Encarnada como reina de las aves por su fortaleza y vigor, con una vista muy peculiar, fue insignia en diferentes naciones del mundo desde la antigüedad. También lo es en España, simbolizada en el águila de San Juan, representada con las alas ligeramente extendidas, la cabeza rodeada de aureola, cola semiesparcida, mirando a la diestra.  También es el símbolo de los Estados Unidos de América, su águila es de color marrón con la cabeza y la cola blanca, alas abiertas y alzadas, picada, membrada y armada de oro, sujetando con la garra diestra un ramo de laurel y con la siniestra trece flechas de plata, con las cabezas de oro, el pecho cargado con un escudete de plata, con seis palos de gules y el jefe de azur, sujetando con el pico la divisa: “Epluribus unu”, de oro. Austria aún conserva su águila heredada de los Habsburgo, es bicefálica de color sable, coronada, picada, membrada y armada de oro, con la lengua de gules, asiendo con su garra diestra la espada y el cetro, y con la siniestra la bola del mundo, figura heráldica también del antiguo Imperio Austrohúngaro.

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Aguila imperial napoleónica, en el escudo del emperador Napoleón I.     

   El águila de Francia, también llamada del Imperio Napoleónico, es un diseño clásico de águila, de oro contornada, aferrando con su garra un rayo de oro. De esta figura existen infinidad de diseños y representaciones.

El diseño del águila en los escudos

    Salvo descrip­ción en contrario, su posición regular es con las alas extendi­das y levantadas, la cola baja y esparcida, a veces se presen­ta en los escudos, corona­da y otras membrada, es decir, con las extremidades de distin­to esmalte que el resto del cuerpo, con las uñas de diferente color que los miembros, siempre hay que indicar su posición ocupando gran parte del campo del escudo, en el cual se debe colocar, describiendo minuciosamente todas las características, si es exployada, bicéfala, nimbada, membrada, picada, monstruosa, membra­da, todas las variantes posibles que contenga la figura. Según los heraldistas ingleses, el pico, lengua y garras del águila, como norma en la heráldica inglesa, deben figurar de distinto color, a poder ser rojo, indicando la sangre de sus presas, norma aceptada por la casi totalidad de heraldistas mundiales. Aunque su uso en estas peculiaridades ya era empleado en Europa desde finales de la Edad Media.

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Sarcófago de Miquel Boera, con el escudo al fondo y el águila brochante sobre el todo, en un arcosolio situado en la iglesia de Santa Ana, de Barcelona. S. XVI. (Ver Boera o Bohera, en el “Libro de Armoria”.

 

 

Su simbología

   Según algunos autores, representa el símbolo de la fuerza, el reinado, la grandeza y el poder superior que está sobre todos los poderes. Simboliza también la generosidad el ánimo para cometer grandes empresas.

   Los soberanos según se dice, acostumbraban a concederla a los héroes que se habían señalado en los ejércitos imperiales, y aun a éstos por partes, unos la cabeza, a otros naciente y a muy pocos entera.  Quizá este último caso fuera el del militar Miquel Boera, nacido en la localidad de Sant Feliu de Guíxols, que ostentó en su blasón el águila plena, sobre el contrapalado de oro y gules, es muy posible que le fuera concedida por el rey Carlos V, que a su mando le pusó toda la armada del Mediterráneo, en su campaña de Italia, contra los franceses. En el 1543 se destacó en la defensa del Rosellón territorio también ambicionado por Francia, en aquella época el condado se hallaba adscrito a la Corona de Aragón, pero con la unificación de todos los reinos españoles, realizada por los Reyes Católicos, en el siglo XV, pasó a depender de la Corona de España. También presto grandes servicios al virrey de Nápoles, Ramon de Cardona.

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Relación de escudos fotográficos:

 Abas, 2. – Bardaxi, 11. – Entenza, 3. – Mancho, 7.  – Mercader, 29. – Merchader, 29. – Pinzano, 33. – Valleriola, 4. – Ventura, 11. 

Lista de escudos vectorizados: 

 Letra E. –  Echaus, 1. – Echauz, 1. – Eguaras, 1. – Eguilaz, 1. – Eito, 1. – Ejarque, 1. – Ejea, 1. – Elio, 2. – Ellul, 2. – Emanuel, 2. – Embún, 2. – Endueñas, 3. – Enríquez, 3. – Entença, 3. – Entenza, 3. – Enveig (Vervesor), 4. – Enveja, 4. –  Era, 4. – Eraso, 4. – Eril, 4. – Ernins, 5. – Escalas, 5. – Escanó, 6. – Escarit, 6. – Escobar, 7. – Escobedo, 7. – Escolano, 7. – Escoriazo, 7. – Escorón, 8. – Escoto, 8. – Escribán, 8. – Escribano, 8. – Escriche, 8. – Escudero, 8. – Escuer, 8. 

Letra F.  – Fabregat, 1. – Fàbregues, 1. – Fabrer, 1. – Fachs, 1. – Falces, 2. – Faneca de Llorens, 3. – Fanlo, 3. – Farina, 4. – Farlet, 4. – Farrandell, 4. – Farré, 4. – Farreró, 4. – Fabrer, 5. – Federich, 5. – Felipe, 5. – Feliu, 6. – Femenía, 6. 

Letra O. –  Olcenas, 2. – Olcinelles, 2. – Ollers, 6. – Olmera, 6. – Olmet, 6. – Orea, 11. – Orellana, 11. – Orrit de Cubillo, 13, Ossó. 

Letra P. – Paguera, 2. – Palací, 2. – Palacio, 2. – Palacios, 2. – Palancos, 3. – Palet, 4. – Palicer, 4. – Palmer, 5. – Palmerola, 5. – Palomar, 4. – Palomeque, 4. – Palomera, 6. – Palomino, 7. – Pamo, 4. – Pamo, 7. –  Pardo de la Casta, 9. – Paretstortes, 9. – Pasamonte, 10. – Pasamonte, 10. – Pasqual, 10. – Pastoret, 11. – Patau, 11. – Patelines, 11. – Patos, 10. – Patús, 11. – Pax, 12. – Payalesere, 12. – Peco, 12. – Pedrals, 13. – Pedro, 13. – Pedrol, 13.  Pedrola, 14. 

Genealogia:   Extracto genealógico del linaje de los Valldeperes, investigado por el historiador Joan Roig i Vidal. Se halla la genealogía completa de esta familia en la obra “ Els Nobles i Benestants del Montsia”, Editorial Onada. Cedido por gentileza del autor. (Puede consultarse el resumen en el  “Libro de Armoria”, letra V, pág. 4.).  

  J. Sanz

  www.armoria.info

  librodearmoria@yahoo.es   

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Actualización del “Libro de Armoria” – Flor de lis

Comentarios desactivados en Actualización del “Libro de Armoria” – Flor de lis

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 El rey de Francia, reunido con caballeros de la Orden de San Luis, se aprecia el manto del monarca y los cortinajes con el sembrado de las flores de lis propias de la realeza francesa.

La actualización del “Libro de Armoria”, se ha realizado el día 18 de mayo de 2008, con imágenes y fotografías de escudos de la Corona de Aragón, aportadas por diversos colaboradores. 

El listado de escudos actualizados se halla al final de este artículo

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LA FLOR DE LIS

Origenes de la flor de lis

 La flor de lis, bautizada en el reino de Francia, con el nombre de “Fleur-de-lis”,  o “”Fleur-de-Lys”, llamada en España por algunos autores Flor de Francia, es la representación de la flor del lirio en forma artificial, formada por un pétalo central acabado en punta y dos laterales de forma curva acabados también en punta, cogidos o atados por una anilla que deja ver la parte inferior de los pétalos.  

Existe la leyenda sobre esta figura, en la que un ángel le regaló a Clodoveo, rey de los Meronvigios, un lirio de oro, como símbolo de su conversión al cristianismo. Algunos autores aseveran que los lirios  le mostraron al rey de los merovingios el camino para vadear un río y ganar la otra orilla, pudiendo así ganar la batalla de Tolviae, en el año 946, las tropas merovingias la adoptaron como señal.

 Lo cierto es que todo puede quedar en una mera leyenda más, como tantas otras que existen sobre los hechos de armas.Según parece en el siglo XII, el rey Luis VII, fue el primer monarca galo que incorporó la flor de lis en sus armas reales, adoptándola como emblema propio y en siglo XIII, según algunos heraldistas franceses, fue incorporada a los estandartes, insignias, mantos, coronas y todo lo relacionado con  la heráldica de la realeza francesa. Ante la necesidad de identificación en las batallas,  el rey Edmundo IV, estableció con muy buen acierto el “Colegio Heráldico de Francia”, fundado para supervisar y establecer unas normas sobre los derechos de los escudos de armas e insignias, poniendo orden a la anarquía de insignias y blasones de adopción.Según un tratado de heráldica inglesa los lirios de Francia fueron sembrados en el escudo en el año 1376, año en que se redujeron en 3, puestos 2 y 1. 

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Representación del rey de Francia, en el “Armorial Ecuestre del Toisón de Oro”. Manuscrito S. XV.

Adopción de la flor de lis en los escudos

Es una de las figuras más generalizada de la heráldica francesa,  adoptada como emblema soberano de los reyes de Francia y del  estado francés, al igual que en España se eligió como emblema el león por el reino de León, el castillo por Castilla, las cadenas de Navarra o los cuatro palos del reino de Aragón. También es una de las piezas más generalizadas en la heráldica europea, encontrándose escudos de armas en casi todos los países europeos, de influencia francófona, excepto los países como Alemania, Austria y Polonia, que  incorporaron muy poco en sus escudos la flor de lis francesa.  

Flor de lis de Florencia

Cruz florenzada reproducida  en un edificio renacentista de la ciudad de Florencia. S. XV.

Como figura heráldica, existen variantes como la flor de lis de Borgoña, variante de la flor de lis gala, ésta es representada con los pétalos cerrados, señal heráldica de los Duques de Borgoña o la  florenzada la cual es abierta con todos sus pétalos dejando ver sus pistilos, fue emblema del antiguo reino de Florencia y de la ciudad del mismo nombre en la actualidad. Quizá por mimetismo el rey don Sancho de Navarra por los años 1023, instituyó la Orden Militar de los Lirios, en honor de la Virgen Inmaculada en defensa de la fe católica. Poniendo por divisa, dos ramos de lirios atravesados y en medio la imagen de la Anunciación a María.  

La flor de lis en la Corona de Aragón

En la Corona de Aragón  fruto de la unión de otros reinos, la señal heráldica por antonomasia fue y en la actualidad todavía lo es los cuatro palos de gules, sobre campo de oro. En Catalunya se nombran erróneamente “barras”, heráldicamente es incorrecto, sí es preceptivo nombrarlo como en el reino de Aragón “palos”. Debo decir, que existen escudos en iglesias,  monumentos civiles, escudos labrados  con dos palos, o tres incluso, posiblemente en la primera época de la creación de la Corona, fueran dos, o su uso fuera aleatorio, introduciéndose posteriormente como norma los cuatro palos, que hoy en día conocemos.  

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Escudo de Blanca de Anjou, esposa del rey Jaime II, Conde de Barcelona y Rey de Aragón. Labrado en el muro izquierdo del presbiterio de la capilla real de Santa Agata, situada en el palacio de los Condes de Barcelona y Reyes de la Corona de Aragón.

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Capilla Real de Sant Agata, en el Palacio de los Condes de Barcelona y Reyes de Aragón. S. XIV.

También la flor de lis se introdujo en la heráldica aragonesa, catalana y valenciana, aunque predominaron como figuras el castillo, los leones rampantes, los grifos en menor medida y las lunas,  o en Aragón la encina, como señales de conquista de las nuevas tierras conquistadas a los moros.El uso de la flor en la composición de los escudos medievales en tierras aragonesas, catalanas y valencianas y posteriormente las Baleares, no fue muy significativo, salvo en algunas familias nobles de mercenarios, recién venidas del reino de Francia,  tomaron parte en las conquistas del rey Jaime I el Conquistador, años más tarde por enlaces de las grandes familias de la alta y baja nobleza, con otras de origen francés se incorpora esta flor,  a partir del siglo XVI donde se conocen linajes que en su diseño heráldico emplean esta flor en sus cuartelados, también como brisura, fruto de sus enlaces con familias francesas o flamencas. El diseño empleado y el trazado de la flor de lis en Francia y España, experimentó al compás de los criterios artísticos de las épocas una clara evolución en su primitivo trazado medieval hacia formas más acordes con la naturaleza, por ejemplo en el Renacimiento su uso fue más elaborado que el medieval, introdujo cambios en su trazado y dibujo y encuentra su espíritu en la Naturaleza. En el barroco se halla en todo su esplendor con formas bellamente armoniosas en su elaboración, aunque un poco sobrecargadaen su forma, apartándose del espíritu renacentista que le imponía una armonía natural.

LISTA DE ESCUDOS ACTUALIZADOS EN EL “LIBRO DE ARMORIA” 

Relación de documentos fotográficos: 

Almugàver, letra A, página 26. – Audate, 58. – Benet-Roca, 25. – Bertran, 31. – Bordils, 45. – Barberà, 10. – Desbosch, 7. – Descamps, 9. – Giner, 20. – Girgós, 21. – Juste, 11. – Roca de Togores, 17. 

Lista de dibujos de escudos vectorizados: 

Letra A. – Abadía, 1. – Abaria, 2. – Abellas, 3. – Abersó, 3. – Ableu, 4. – Abrego, 4. – Acín, 5. – Aguilar de Alfambra, 9. – Aguilar de la Frontera. – Aguilera, 9. – Aguilón, 9. – Aguilué, – 9. – Aibrí, 11. – Ainsa, 12. – Alajín, 14. – Albalat, 15. – Albanell, 15. – Albarch, 16. – Albiñana, 17. – Albión, 18. – Albocacer, 18. – Alboquer, 18. – Albornoz, 18. – Alcalá, 19. Alcarrás, 19. – Alcibias, 19. – Aleza, 23. – Alfaro, 22. – Almeida, 25. – Almugaver, 26. – Allamanon, 24. – Allué, 24. 

Letra B . – Bagué, 3. – Baguer, 3. – Bailo, 3. – Bajolín, 3. – Baldira, 5. – Baldoví, 5. – Baldovino, 5. – Baldrich, 5. – Balle, 5. – Bandella, 7. – Bandrés, 7. – Banyoles, 8. – Banyuls, Marqués, 8. – Bañolas, 7. – Bañolas, 7. – Bañuelos, 7. – Bañuls, 7. – Baraiz, 8. – Barba, 9. – Barbena, 9. – Bárcena, 10.  – Bardají, 10. – Barescut, 11. – Barneran, 12. – Baró, 12. – Barrachina, 12. – Barrafón, 13. – Barrat, 13. – Barrientos, 13. – Barrutell, 14. –  Barutell de So, 14. – Basià, 16. – Basó, 16. – Bassols, 16.  Letra C. – Caballer, 1. – Caballos, 1. – Cabanellas, 1. – Cabanes, 3. – Cabaniellas, 2. – Cabanyelles, 3. – Cabanyoles, 3. – Cabañas, 2. – Cabello, 2. – Cabello, 2. – Cabes, 3. – Caçador, 4. – Caceras, 5. – Cadell, 6. – Cadells, 6. – Çahera, 7. – Cahors, 7. – Caixas, 7. – Cajal, 7. – Calafat, 8. – Calasanz, 8. – Calatayud, 9. – Calberí, 8. – Calce, 9. – Calder, 9. – Calderer, 9. – Call, 10. – Callís, 9. – Casador, 5. Letra D. – Dalana, 1. – Dalbi, 1. – Dalmau, 1. – Dalza, 2. – Dalló, 1. – Danús, 2. – Dardalla, 2. – Darnós, 3. – Dasgurp, 3. – Dasso, 3. – Dat, 3. – Dávila, 3. – De la Barsa, 4. – De Xart, 4. – Deblore, 4. – Delfín, 5.  – Delorda, 5. –  Delsessa, 6. – Denia, 6. – Denquerquin, 6. – Descall, 7. 

Letra L. – Labes, 2. – Labià, 2. – Lacal, 2.  – Lacasa, 3.  – Lacoma, 3. – Lagos, 5. – Laiglesia, 5. – Laiz, 5. – Lalueza, 6. – Lamarque, 6. – Lambán, 6. – Lample, 7. – Lanaja, 7. – Lanao, 7. – Landivar, 7. – Lanoguera, 7. – Lantera, 8. – Lantorn, 8. – Lanusa, 8. – Lanuza, 8. – Lanuzas, 8. – Lapuerta, 9. – Laroca, 9. – Larraz, 10. – Larran, 10.  – Larruy o Laruy, 10. – Laruiz, 10. – Lascorz, 11. – Lasentiu, 11. – Liñan. 

Letra M . – Madrigal, 1. – Maja, 3. – Malany, 3. – Mallada, 5. – Manent, 7. – Mañas, 7.  Marcilla de Luna, 10.  – Marcilla, 10. – Marín de Alfocea, 13. – Marquínez, 14. – Marser, 14. – Martínez de Luna, 16. – Marzal, 18. – Masana, 20. – Masanellas, 20. – Masdovellas o Masdovelles, 20.  – Masot, 20. – Massanet, 21. – Massons, 21. – Mauleó, 23. – Maurán, 23. – Mayvor, o Mayver, 24. – Maza de Lizana, 25. – Mazón, 25. – Medrano, 26. – Melis, 27.  – Menzonis, 28. – Mesones, 30. – Militano, 32. – Millars, 32. – Minuarte de Maella, 33.  – Minuarte, 33. – Minuesa, 33. – Molera, 37. – Moles, 37.  – Molina, 37. – Moliner, 37. 

Letra O. – Oblitas, 1.  – Obneda, 1. – Ocespos, 1. – Oig, 2. – Olcenas, 2. – Olcina, 2. – Olcinelles, 2. – Olius, 4. – Olivar, 4. -Olmera, 6. – Olmet, 6. – Olorda, 6. – Oluja, 7. – Ollers, 6. – Oncins, 9. – Onís, 9. – Ordís, 10. – Orea, 11. – Orellana, 11.  – Orfila, 11. – Origó, 11. – Orrit de Cubillo, 13. – Ortells, 13. – Osso, 14.

J. Sanz http:// www.armoria.info 

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